En una ciudad histórica de Estados Unidos y en fecha de su Independencia, la Albirroja buscará dar otro golpe mundialista.
La selección paraguaya jugará mañana uno de los partidos más importantes de su historia ante Francia, en el Mundial 2026 y el escenario elegido para este duelo es el Lincoln Financial Field de Filadelfia.
De todos los estadios en los que disputó sus compromisos hasta aquí, quizás este escenario sea el menos lujoso, aunque no menos emblemático. Inaugurado en el 2003, a un costo superior a los 500 millones de dólares, es la casa de los Philadelphia Eagles de la NFL. Cuenta con un aforo para más de 67 mil asientos, aunque por normas de la FIFA fue levemente reducida.
Pero más allá de sus bondades en materia de infraestructura este recinto está asentado en una ciudad emblemática y que, coincidentemente, guarda relación con la independencia del país norteamericano.
Filadelfia es frecuentemente llamada y considerada la cuna de Estados Unidos porque en esta ciudad se firmó la Declaración de Independencia, el 4 de julio de 1776 y fue allí donde se reunió el Congreso Continental y se redactó la Constitución en 1787.
OLA DE CALOR
1. A raíz de distintos fenómenos climáticos, Filadelfia está soportando una ola de calor poco usual en estos días, con registros que rondan entre los 39 y 40 grados, lo que en alguna medida representaría una leve ventaja para la Albirroja, a sabiendas que los jugadores están acostumbrados a ese tipo de calor. Quizás sea el presagio de algo histórico también para el fútbol de nuestro país.
Este será el último juego que se dispute en este escenario durante el Mundial, tras otros cinco juegos disputados en fase de grupos.
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La Albirroja, Rocky y la lección de Alí
- Por Arturo Peña Villaalta
- arturo.pena@nacionmedia.com
En Kinsasa, entonces Zaire, hoy República Democrática del Congo, el 30 de octubre de 1974 se escribía una de las páginas más memorables del boxeo: La pelea de la selva. En un evento de resonancia mundial –organizado por el afamado Don King– se enfrentaban la leyenda Mohamed Alí (con 32 años), como retador, y el joven campeón mundial de peso pesado George Foreman (25 años), con récord de 37 nocauts en 40 peleas.
Alí no era el favorito, las apuestas estaban 4 a 1 en su contra, sin embargo, el combate tenía un condimento especial para él, ya que buscaba recuperar una corona que le había sido arrebata por negarse a ir a combatir a Vietman por sus convicciones religiosas y éticas.
Foreman había asegurado que lo iba a noquear. Alí, por su parte, sabía que llegaba con desventaja ante su potente rival 10 años menor. Pero tenía cartas bajo la manga.
Ya en Zaire, asumió el protagonismo dando rienda suelta a su desafiante carácter. Se ganó el corazón de los africanos, que lo veían como un símbolo de lucha contra la opresión. Salía a entrenar a las calles, donde era rodeado por niños que en coro le gritaban ¡Alí, bomaye! (¡Alí, liquídalo!). Esa frase fue su grito de guerra.
Ya en el ring, sacó su otra carta. En vez de confrontar, adoptó una táctica defensiva: comenzó a asimilar los poderosos golpes de Foreman apoyado en las cuerdas, técnica que se hizo famosa con el nombre de rope-a-dope. En medio del fragor de los golpes, Alí desafiaba: ¿Es todo lo que tienes? Eso enfurecía aun más al campeón.
Resistió y resistió, y al promediar el séptimo asalto, la táctica comenzó a hacer efecto. Foreman empezó a sentir el desgaste. Alí había sobrevivido a la tormenta y comenzó el contragolpe. En el octavo round, el final impensado: un derechazo a la mandíbula, Foreman cayó cinematográficamente a la lona. Intentó levantarse, pero la cuenta marcó el final inexorable. Sin ser el favorito, sin dominar la pelea, Alí volvía a ser el campeón del mundo. La épica historia es magistralmente contada en el documental “Cuando éramos reyes” (1996).
Y si de cine hablamos, recordemos la cuarta saga de Rocky, donde Silvester Stallone (actor y director de la película) recurre a una idea similar para el desenlace contra el gigante ruso Ivan Drago (Dolph Lundgren), en Moscú. La pelea, una alegoría a la Guerra Fría, era abiertamente desfavorable para Rocky ante su oponente entrenado por computadora. Luego de un implacable castigo, Rocky logra hacer sangrar a Drago. Fue el punto de inflexión. Luego, en un final con todos los condimentos del cine norteamericano, Rocky derrota al ruso por nocaut, logrando que hasta el público local lo aplauda de pie.
Una estatua de Rocky domina la explanada del Museo de Arte de Filadelfia, en Estados Unidos. En esta ciudad, la Albirroja enfrenta hoy a la poderosa Francia, por el pase a cuartos de final.
La Albirroja viene de un combate épico contra Alemania. No era la favorita. Tampoco llegaba con el palmarés de un Mohamed Alí del fútbol. Pero salió a la cancha con la convicción de no regalar la derrota. Sorprendió de entrada con el gol de Enciso y luego se dedicó a aguantar y aguantar. Rope-a-dope.
Alí sabía que podía resistir y que en un momento su oponente iba a decaer, a desesperarse y a perder el control mental. Los alemanes golpearon y golpearon, pero al final del suplementario habían perdido seguridad. Sus estrellas se negaron a patear los penales decisivos. Octavo round. El final, ya lo sabemos.
Hoy es la poderosa Francia el desafío, otro campeón mundial, la candidata a ganar el Mundial. ¿Ali-Foreman? ¿Rocky-Drago? Paraguay de nuevo llega con las apuestas en contra, pero con la lección de Alí bien aprendida.
Entre los comentarios que iban y venían tras la victoria contra Alemania, una amiga me escribió: “La selección es como la vida en Paraguay… con los pronósticos en contra, no sabemos ni cómo, ¡pero ahí le vamos!”. A veces esa es la estrategia adecuada, en el boxeo, en el fútbol, en la vida.
¡VAMOS ALBIRROJA!
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Solo Alfaro tiene la clave
Se especula con un equipo base, pero no hay mayores detalles. El plantel trabajó ayer a puertas cerradas. El DT hablará hoy.
La selección paraguaya desarrolló ayer su práctica más importante previo al duelo por octavos de final del Mundial 2026 ante Francia, a jugarse mañana a las 18:00. Lo hizo a puertas cerradas, por lo que casi con seguridad, Gustavo Alfaro ya tiene definido el cuadro titular que alistará para este compromiso. Al técnico se lo vio ayer pensativo, recorriendo el gramado donde trabajó el plantel albirrojo.
Como es habitual, el técnico de la Albirroja no dará a conocer ni por asomo la disposición táctica, ni los cambios que eventualmente podría presentar en relación al que alistó ante los alemanes, aunque una vuelta cantada será la de Diego Gómez, quien cumplió con la sanción de un partido impuesta por acumulación de tarjetas amarillas.
De acuerdo a los informes de los enviados especiales de Versus Sports/Nación Media, Alfaro maneja un par de alternativas, que afectan a la zona medular y el ataque. La primera es que Damián Bobadilla se mantenga en el once y que Enciso oficie de “falso 9”, como para reforzar la marca en el mediosector. En ese caso, el sacrificado sería Gabriel Ávalos. Y la otra es que el delantero de Independiente se mantenga en el once y el jugador del São Paulo vaya al banco. Tampoco es descabellado pensar en que Isidro Pitta reaparezca por las características distintas que tiene como delantero centro.
En la zona defensiva se mantendrá la misma línea de defensores, con José Canale de titular ante la ausencia por lesión de Omar Alderete, quien ya no estuvo ante Alemania.
De todas formas, Alfaro no filtrará el once que arrancará hasta horas antes del compromiso, debido a la experiencia negativa que tuvo el equipo en su debut ante Estados Unidos, ocasión en la que se dio a conocer de antemano el equipo titular.
SOSA, A DISPOSICIÓN
En cuanto a Ramón Sosa, ya se encuentra plenamente recuperado y entrena a la par de sus compañeros por lo que Alfaro ya podrá contar con él ante los franceses.
TANTASHEV, DE UZBEKISTÁN, SERÁ EL ÁRBITRO
La FIFA dio a conocer ayer el terceto arbitral que se encargará de dirigir el duelo entre Francia y Paraguay. El juez principal será Ilgiz Tantashev, de Uzbekistán, que será secundado por sus compatriotas Andrey Tsapenko y Timur Gaynullin, como asistentes. Abdulrahman Al Jassim y Taleb Al Marri, ambos de Catar, actuarán como jueces de apoyo.
Este será el tercer partido que dirigirá Tantashev, de 42 años. En fase de grupos estuvo a cargo del duelo Marruecos 1-0 Escocia, por la fecha 2 del Grupo C, que se disputó el viernes 19 de junio en el Gillette Stadium de Boston.
El otro compromiso fue aquel partidazo entre Argelia 3-3 Austria, correspondiente a la fecha 3 del Grupo J. Este lance se jugó el sábado 27 de junio en el Kansas City Stadium.
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Paraguay, ante Francia en el 58
Los paraguayos ganaban 3-2, pero la lluvia, en la complementaria, complicó el panorama y terminaron cayendo 7 a 3.
El domingo 8 de junio de 1958, más de 68 años atrás, el seleccionado paraguayo debutaba en el Mundial de Suecia, con derrota frente a Francia, 7-3. La Albirroja estaba ganando 3-2, en el inicio de la complementaria, hasta que se vino una torrencial lluvia y la reacción francesa.
Un año antes la Albirroja había conseguido la histórica clasificación al Mundial sueco, cuando en el entonces estadio de Puerto Sajonia, habían goleado, 5-0, a la selección uruguaya, en ese momento dos veces campeones mundiales y otro par de conquistas en Olimpiadas.
En el plantel que fue a Suecia estuvieron ausentes los hermanos Enrique y Ángel Jara Saguier que fueron importantes en la clasificación y que quedaron fuera de la lista definitiva por una determinación dirigencial.
El seleccionado compatriota había hecho una serie de amistosos previo al Mundial, ante clubes y otras selecciones, donde resaltaron el triunfo ante Argentina, por 1-0, en Asunción y el empate de 0-0, ante Brasil, en el estadio Pacaembú del Palmeiras de San Pablo. De esa manera se llegó al histórico domingo 8 de junio de 1958, cuando se produjo el debut de Paraguay en el Mundial sueco, frente a Francia.
El seleccionado guaraní estaba realizando un gran partido, incluso sobre los 5 minutos de la complementaria se había puesto en ventaja, por 3-2. Sin embargo, una torrencial lluvia echaría por tierra todo esfuerzo albirrojo, debido a que los jugadores no contaban con taquillas altas y en cada corrida se producían los resbalones. Los franceses, por su parte, apenas al caer las primeras gotas la mayoría procedió al cambio de botín, con tapones altos.
Ante esa circunstancia adversa los paraguayos cedieron y el partido concluyó, 7-3 para los europeos. Luego la Albirroja arañó la clasificación a los octavos de final ganando a Escocia, 3-2 y empando ante Yugoslavia, 3-3, en lo que fue el partido de despedida.
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Deuda por cobrar tras 28 años
Pasaron casi tres décadas de aquel doloroso gol de oro, que significó la derrota y eliminación de la Albirroja en el Mundial-1998.
Este sábado a Paraguay se le presenta la magnífica oportunidad, de desquitarse, 28 años después, de aquella caída, cuando enfrente de nuevo a Francia, por un boleto a los cuartos de final del Mundial norteamericano.
En el Mundial de Francia-1998, el seleccionado paraguayo volvía a la élite del balompié mundial luego de 12 años de ausencia, teniendo en cuenta que su actuación anterior en citas ecuménicas había sido en México 86.
Liderados por José Luis Chilavert, Carlos Gamarra, Roberto Acuña y compañía, la Albirroja realizó una estupenda campaña, siendo eliminada en octavos de final, por el local Francia, a través del primer gol de oro en la historia de los mundiales.
Tras los empates frente a Bulgaria y España, ambos sin abrirse el marcador y el triunfo frente a Nigeria por 3 a 1, Paraguay terminó segundo en el grupo D y en octavos nos esperaba nada menos que Francia, el cuadro local y los pronósticos estaban a favor de los franceses 9 contra 1.
Como era previsible, durante el cotejo, el ataque del rival sería intenso.
Sin embargo, todos los avances galos chocaron una y otra vez contra la defensa de “hierro” de los guaraníes y las manos seguras del arquero Chilavert.
Tras 90 minutos vibrantes en el estadio Félix Bollaert de la ciudad de Lens, el cotejo terminó empatado 0-0 y se tuvieron que recurrir al alargue de 30 minutos y sobre los 114 y a seis de ir a la tanda de los penales para definir la serie, cayó la resistencia del arco paraguayo, cuando Laurent Blanc, marcó el gol de oro, el primero de los mundiales de fútbol, que le dio la victoria a los franceses.
Así terminó aquella aventura en Francia, alcanzando Paraguay una meritoria actuación, cayendo de pie y logrando el respeto del mundo del fútbol.