• Por Luis Irala
  • Nación Media

Cerro Porteño cerró una magnífica temporada, goleando a General Caballero 5 a 2 y adjudicándose la Supercopa del año.

Motivado por el aliento de su numeroso público y haciendo honor a su mote de Ciclón, el cuadro azul­grana entró con la misión de arrasar con su rival, desde el inicio mismo y vaya que sí lo logró, porque apenas el partido entró en el minuto y medio de juego, un zurdazo de Jorge Morel ya ponía en ventaja al cuadro cerrista.

Siguió la presión azulgrana por algunos minutos más y luego se llamó al descanso, permitiendo que el rival se anime y también se apro­xime al arco de Arias. Así el cuadro mallorquino llegó al empate sobre los 19 minu­tos, cuando Arce generó un tiro de esquina ejecutado por Giménez que es aprovechado por Luis Cáceres, quien se elevó más alto que todos para concretar la paridad.

No duró mucho la alegría esteña, pues cuatro minu­tos luego del empate, a los 23’, Cecilio Domínguez, de tiro libre y con ayuda de Cle­mentino, marcó el 2-1 para el Ciclón. En ningún momento el equipo rojo bajó los bra­zos y en tiempo de adición alcanzó la merecida pari­dad por medio de González, tras gran jugada de Teodoro. El primer acto se fue con la intensa paridad de 2 a 2.

Sobre los 7 minutos de la complementaria, una monumental guapeada de Blas Riveros termina en un centro y mal rechazo de Luis Cáceres que se mete a su arco, para poner de nuevo en ventaja al conjunto cerrista.

El intenso partido le pasó factura al cuadro del inte­rior y su “pila” apenas duró 15 minutos, situación que fue muy bien direccionada por el Ciclón para definir el cotejo a su favor. A los 21’ Iturbe dejó solo a Aliseda para marcar el cuarto gol y Cecilio, en su reivindica­ción total con su público, anotó el quinto, tras eludir a Guillén, para que Cerro grite ¡campeón de la Super­copa!

Dejanos tu comentario