Llega el momento del debut internacional del equipo de Daniel Garnero. Libertad juega hoy ante Universidad Católica de Ecuador en la altura de Quito, en el marco de la fase dos de la Copa Libertadores.
Con derrota inesperada el viernes en el torneo local, pero con la recuperación de varios jugadores contagiados y de reposo, el Gumarelo aguarda el encuentro de forma positiva.
A último momento, se bajó del avión Óscar Cardozo y es una resta valiosa en la formación. No obstante, Sebastián Ferreira está listo para recuperar el puesto, quiere aportar su juego y goles para el equipo. Hay novedades en el arco, ya que Martín Silva se recuperó. Cougo, Canale, Mejía, Ramón Martínez son otros que viajaron, con amplias posibilidades de ser titulares en la formación inicial. Libertad es candidato a pasar de fase y para ello, debe sacar un buen resultado en su visita para definir de local la otra semana.
Frente a ellos estará el elenco quiteño, que superó en primera fase al Liverpool de Uruguay, al que eliminó con un global de 4-2.
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Guiñazú, ante un enorme desafío
A pocas horas de su partido ante Cerro Porteño por la fecha 10 del torneo Clausura, Libertad anunció la designación de Pablo Guiñazú como técnico del plantel principal, en reemplazo de Sergio Aquino, que dirigió el jueves (en Copa Paraguay) por última vez al equipo.
Para el Cholo será un desafío mayor, teniendo en cuenta su aún poca experiencia como entrenador, tras haber dirigido Sol de América y un breve interinato en Talleres de Córdoba de su país.
Como jugador dejó gratos recuerdos, pero ahora el desafío será distinto, porque tendrá la misión de levantar el nivel del equipo, con altibajos en sus últimos partidos y que viene de una dura goleada (0-4) sufrida ante Guaraní, en la fecha anterior.
Guiñazú completará su cuerpo técnico con Deivis Barone y Cristian Tossolini como ayudantes, Rodrigo Leppez como preparador físico y Osvaldo Peranzoni como entrenador de arqueros.
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El Gumarelo golea y se cita con Guaraní
Libertad superó sin mayores contratiempos el escollo llamado 24 de Setiembre de Areguá y se instaló en octavos de final de la Copa Paraguay, instancia en la que enfrentará a Guaraní, en duelo de campeones de la competencia.
El categórico 5-0 del cuadro gumarelo muestra a las claras la diferencia de nivel entre un equipo de primera y otro de la Primera B. De todas formas, el equipo aregüeño que dirige Adriano Samaniego hizo lo suyo cuando estuvo entero físicamente, pero ya en el segundo tiempo, la diferencia de preparación fue notoria.
Con los tantos de Marcelo Fernández (2), Jorge Recalde, Rodrigo Villalba y Néstor Giménez, el Gumarelo aseguró su clasificación.
Este partido significó la despedida de Sergio “Patito” Aquino de la conducción técnica de Libertad, que el domingo recibirá en su estadio a Cerro Porteño por la fecha 10 del torneo Clausura, sin confirmar aún a su nuevo cuerpo técnico, luego de que la directiva del club no llegara a un acuerdo económico con Francisco “Chiqui” Arce, que hasta ayer fue el principal candidato para dirigir al equipo.
VICTORIA TRANQUILA
En cuanto a su próximo rival en la Copa de Todos, será Guaraní, que también ayer jugó y pasó sin inconvenientes a la instancia siguiente. Con goles de Richard Torales, Alex Maidana y César Miño, superó 3-0 a Benjamín Aceval.
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Cuatro flechazos en La Huerta
- Por Luis Irala
- Nación Media
Tremenda fue la goleada de 4 a 0 de Guaraní sobre Libertad, que deja al Cacique cerca de la cúspide del torneo Clausura.
Mucho mejor el Legendario desde el inicio del encuentro. Superó al Gumarelo en la posesión del balón y especialmente en la intensidad con que disputaba cada pelota y cuando lo recuperaba en el momento de atacar.
Dio la impresión de que el equipo repollero estaba tocado físicamente y es comprensible, porque posiblemente el ardoroso cotejo que disputaron a mitad de semana frente a River Plate, por Copa Libertadores, le pasó factura a los locales.
El ecuatoriano Jhon Jairo Sánchez empezó a construir su gran noche al marcar el primer gol del Cacique sobre los 29 minutos al aprovechar una duda de Matías Espinoza y con un derechazo puso en ventaja a su equipo.
Luego de estar en desventaja no hubo síntomas de rebeldía en el Gumarelo, al contrario el Legendario estaba más cerca del segundo tanto, que el local de empatar el partido, que comenzó a definirse en tiempo de adición al cometer una infracción penal el arquero Silva sobre Alcides Benítez, que Agustín Manzur lo canjeó por gol. La primera fracción se fue con ventaja, 2-0 para el Aborigen.
La complementaria fue de puro trámite para Guaraní y sobre los 5 minutos Jairo anota el tercer y lapidario tanto para el Indio, que ya definió todo. A los 17’ Derlis Rodríguez de un taponazo marca el cuarto gol de la visita para bajar prematuramente la cortina del encuentro. Guaraní se acerca a la punta del Clausura, mientras que Libertad todavía se cura de a herida que significó la eliminación copera.
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El planetario de la libertad
- Marcelo Pedroza
- Psicólogo y Magíster en Educación
- mpedroza20@hotmail.com
Desenvolverse con transparencia es fundamental en la vida de las personas y en los entornos sociales. Es la virtud más bella que se transforma en el acto más simple que puede expresarse en cualquier evento.
Parte de un principio elemental, el de conocerse a uno mismo. Y para ello hay una pregunta que siempre exige honestidad a la hora de responder, ¿quién soy yo? Es aquí en donde hay que ser firme con los valores y justo con las apreciaciones acerca de nuestros vínculos con cada uno de ellos. Todas las asociaciones valorativas pueden ser favorables para la creación constante de nuestra historia cotidiana.
Jean Piaget (1896 – 1980), epistemólogo y psicólogo suizo, en el año 1942 enseñaba en el Colegio de Francia y de las clases que realizó durante ese tiempo nació el libro “La Psicología de la Inteligencia”; en dicha obra sostuvo que la vida afectiva y la vida cognitiva son inseparables, aunque distintas.
Es así dado que cualquier intercambio con el medio que habitamos supone una valoración. Y señalaba que sería imposible racionalizar sin experimentar determinados sentimientos y a la inversa, expresaba que no existen afectos sin un mínimo de compresión. Por lo tanto, ese yo que se atreve a responderse a sí mismo está plenamente habitado por razones y emociones.
En el escrito citado, el maestro Jean decía que un acto de inteligencia supone una regulación energética interna, la que se compone de intereses, esfuerzos, aspiraciones, y una externa, como el valor de las soluciones pregonadas en un suceso puntual; además, dejaba claro que ambas posiciones son de naturaleza afectiva.
El ser vive inmerso en el mundo que construye y en ese espacio son determinantes las ideas relacionadas a la autopercepción. La sinceridad del yo se extiende ante los demás y eso posibilita la convivencia basada en la confianza.
La estructura del comportamiento habitual está impregnada de pensamientos a través de los cuales fluyen elaboraciones criteriosas con diferentes fines.
En el pensar se halla el planetario de todas las libertades, ahí surgen las conexiones energéticas internas de Piaget y le dan una significación a las energías externas que se manifiestan. Entonces las elecciones son ideadas y apreciadas personalmente y tienen el respaldo del libre albedrío. De igual modo ante su proceder, así se responde con determinación y convencimiento.
El desarrollo progresivo del andar diario pide decisiones constantes. Lo que pasa es que hay polaridades que exponen al máximo los puntos directrices del actuar; entonces, se puede construir o destruir, se puede ser positivo o negativo, coherente o incoherente, respetuoso o irrespetuoso, educado o maleducado, solidario o egoísta, honesto o deshonesto y justo o injusto, por citar algunos ejemplos.
Para Piaget la conducta es un caso particular de intercambio entre el mundo exterior y el sujeto que la realiza. Y al ser concebida de esa manera supone la existencia de dos aspectos esenciales y estrictamente interdependientes, como son el universo afectivo y el cognitivo.
Es la inteligencia inherente a la vida, es la inteligencia innata en cada ser, es la inteligencia que se debe cultivar y compartir; sucede que es la inteligencia la madre de las conductas. Y por lo tanto, la fuente de la sociabilidad.