Luqueño es el primer equipo paraguayo que interviene en esta temporada en la Copa Sudamericana. Enfrenta hoy al Mineros de Guayana (Venezuela), en cotejo de ida que se cumple en Puerto Ordaz.
El representativo paraguayo no está pasando por un buen momento futbolístico y en tres partidos del torneo local sumó solo un punto. El técnico Celso “Chito” Ayala no ha podido conformar un equipo equilibrado.
No obstante, existe mucha confianza para el juego ante los venezolanos. La presencia del delantero Yeiber Murillo, de nacionalidad venezolana, quien llegó a Luqueño la semana pasada, es una apuesta fuerte del técnico, pese a que no anunció oficialmente que inicia el juego.
Un triunfo, o al menos un empate, es lo que pretende Luqueño para definir la clasificación en casa.
Luqueño tuvo su mejor performance en la Copa Sudamericana en el 2015 cuando llegó a semifinal, pero quedó eliminado ante el Independiente Santa Fe colombiano.
La vuelta de Orlando Gaona Lugo y del argentino Walter Ortiz podrían ser también las variantes que presente el entrenador para el juego de esta noche.
En tanto, Mineros, dirigido técnicamente por el ex seleccionador de la Vinotinto Richard Páez, tiene como referentes en su equipo a Francisco Pol y Édgar Jiménez.
El partido se cumple en el estadio Cachamay, de la ciudad de Puerto Ordaz, bajo la conducción del juez brasileño Flavio Rodríguez.
La revancha se jugará el 19 de febrero en el estadio Luis Alfonso Giagni de Sol de América (Villa Elisa).
“Queremos llevar una victoria”
“Expectante al inicio del partido, el principal objetivo es llevar una victoria que nos acerque a la clasificación. Sabemos que es un rival complicado, lo respetamos, pero nosotros tenemos lo nuestro y confiamos en nuestras posibilidades”, dijo el atacante auriazul Isidro Pitta. Acerca de la forma de jugar del equipo, apuntó: “La idea es, como delantero, tratar de aguantar la pelota, jugar a espaldas de los centrales rivales y lógicamente buscar la definición”.
“Oportunidad para levantarnos”
“Jugar la Copa siempre es especial para cualquier jugador. En nuestro caso es una linda oportunidad para levantar este grupo nuevo, que se ha conformado y que no nos fue bien en los juegos por el torneo local”, refirió el capitán luqueño Aldo Quiñónez.
Referente al rival, dijo: “Es un equipo que juega muy bien, que tiene buenos toques al ras del piso, le gusta manejar el partido. Nosotros sabemos cómo enfrentarles para contrarrestarlos y sobre todo, aprovechar los espacios”.