Dos robots de la altura de niños se subieron al cuadrilátero en la Arena BattleBots en Las Vegas. Los combatientes humanoides se tambaleaban al lanzar puños y patadas en la pelea de Ultimate Fighting Robot (UFB). Los espectadores, en su mayoría asistentes al Consumer Electronics Show (CES), observaban con curiosidad y lanzaban vítores.
Los promotores de UFB esperan que las peleas de robots humanoides ganen seguidores. “Este es el deporte del futuro”, dijo Vitaly Bulatov, quien cofundó UFB junto con su esposa, Xenia. Un árbitro humano se dirigió a los dos robots, como si fueran peleadores de carne y hueso.
La pareja rusa está convencida de que “las historias humanas” de las personas que conducen a distancia a los robots atraerán nuevos seguidores. Los comandos de lanzar un puño o una patada los daban pilotos humanos ubicados al lado del cuadrilátero.
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Para dar las órdenes, usaban una combinación de cámaras y controles con sensores de movimiento de Nintendo. Las cámaras capturaban los movimientos de los pilotos que luego eran repetidos, de manera más o menos parecida, por los robots luchadores.
Los luchadores a veces parecían boxeadores ciegos. Sus errores provocaban la risa del público, mientras que los golpes conectados generaban una lluvia de aplausos.
“Con más avances, podría ser más entretenido, tal y como en películas como ‘Real Steel’ (Gigantes de acero)”, dijo Esteban Pérez, un trabajador de TI de 25 años de Denver (Estados Unidos) que estaba entre la audiencia.
Pese que a los combates de la actualidad no tienen la espectacularidad de aquellos representados en la película de ciencia ficción de 2011, los eventos de UFB atraen a jóvenes profesionales del sector tecnológico.
“Es definitivamente mejor que las artes marciales mixtas”, insistió Bulatov.
Más allá de las emociones, los combates ofrecen oportunidades para recolectar datos de movimiento corporal que puede servir para entrenar software de robots. “Me emociona ver cuál es el valor de entretenimiento de las peleas... también las características de los robots”, comentó Yael Rosenblaum, gerente de proyectos para la construcción del robot Atlas de Boston Dynamics, y quien asistió con varios colegas al evento.
Fuente: AFP.
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Tino Ayala apuesta a la tecnología para transformar Asunción en una ciudad inteligente
El precandidato a concejal de la capital, Constantino “Tino” Ayala, de la Lista 2P, Opción 3 del movimiento Honor Colorado, presentó su plataforma de gestión pública y aseguró que uno de sus principales ejes será la implementación de tecnología y la innovación para transformar Asunción.
Ayala afirmó que la implementación de herramientas de vanguardia será el eje principal para solucionar las problemáticas cotidianas que afectan a los ciudadanos. En ese sentido, aseguró que trabajará en perfecta consonancia y de forma coordinada con la visión de gobierno del candidato a la Intendencia Camilo Pérez, con el objetivo de convertir a la capital paraguaya en una ciudad verdaderamente inteligente, eficiente y conectada.
“La tecnología va a transformar Asunción. No podemos seguir gestionando una capital del siglo veintiuno con métodos obsoletos; el software, la automatización y los datos deben estar plenamente al servicio de la gente para mejorar su calidad de vida de forma inmediata”, enfatizó.
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Programa técnico
Para cumplir con este propósito, su programa técnico contempla cuatro pilares tecnológicos: El primero es el lanzamiento de una App Municipal interactiva, diseñada de manera específica para que los vecinos puedan realizar y registrar la gestión de sus reclamos ciudadanos en tiempo real, directamente desde sus dispositivos móviles.
A esto se suma el plan denominado “Cero papel”, el cual plantea la reconversión administrativa integral mediante trámites online y expedientes digitales para erradicar la burocracia tradicional y agilizar los tiempos de espera institucionales.
Asimismo, el proyecto introduce la aplicación directa de Inteligencia Artificial (IA) en el tránsito de la ciudad, implementando un sistema de semáforos inteligentes adaptativos que regulen el flujo vehicular de manera autónoma según la demanda del momento para mitigar el caos en las principales avenidas.
Por último, la propuesta contempla la renovación de los espacios públicos a través de la instalación de tecnología Solar LED, garantizando plazas iluminadas de manera sostenible, sustentables y seguras las veinticuatro horas del día, los siete días de la semana.
Trayectoria del precandidato
Respecto a su trayectoria personal y profesional, Tino Ayala tiene actualmente 31 años de edad y es vecino del barrio La Encarnación. En el ámbito académico, se graduó como licenciado en Administración de Empresas y, buscando especializarse en la optimización de procesos y respuestas institucionales, cursó y obtuvo un Diplomado en Gestión de Riesgos avalado internacionalmente por el Banco Interamericano de Desarrollo.
En la actualidad se desempeña activamente como director de Fiscalización de la Municipalidad de Asunción. Durante su gestión en dicha dependencia pública, impulsó de forma decidida la innovadora implementación de cámaras corporales o bodycams como una herramienta tecnológica indispensable para fortalecer de manera real la transparencia, brindar seguridad jurídica y optimizar el control de los inspectores en cada uno de los procedimientos de fiscalización urbana.
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La IA se encarece y las empresas ajustan su uso, tras boom inicial
La inteligencia artificial (IA) se encarece cada vez más, y las empresas empiezan a replantearse su entusiasmo por esta tecnología disruptiva. Tras la irrupción del ChatGPT, las empresas del sector adoptaron una estrategia habitual en Silicon Valley: cobrar precios muy bajos para enganchar a los clientes. Kevin Simback, de la incubadora de start-ups Delphi Labs, lo llama la era de la “inteligencia subvencionada”, una etapa en que los inversionistas asumían básicamente el costo para que las empresas pudieran ofrecer IA a precios reducidos.
“Pero eso está cambiando”, advirtió Simback. Ha comenzado una era en la que las grandes empresas de IA necesitan realmente ser rentables. De hecho, compañías líderes como OpenAI y Anthropic buscan salir a bolsa a finales de este año. Los precios están subiendo en todos los segmentos, y uno de los grandes motivos son los agentes de IA.
A diferencia de un chatbot que solo responde preguntas, los agentes realizan tareas específicas: reservan citas, escriben código o gestionan archivos. Y son caros de ejecutar, porque una única tarea puede activar a decenas de agentes que trabajan a la vez, y cada uno suma costos. Esos cargos se miden en “tokens”, la unidad básica que usan las empresas de IA para facturar a los clientes. Una sola tarea impulsada por agentes puede consumir decenas de veces más tokens que un simple mensaje de chat.
Mientras tanto, los chips informáticos y los centros de datos necesarios para respaldar toda esta IA no dan abasto con la demanda, lo que provoca escasez de capacidad de cómputo y añade aún más incertidumbre a un sector incipiente. “El costo de uso de la IA para la programación ha aumentado de forma exponencial”, señaló Mark Barton, de la consultora tecnológica Omniux.
Ante este nuevo paradigma, algunos cuestionan el despliegue a mansalva de la IA.
“En algunos casos, se está viendo que el coste de los tokens supera el coste del empleado en uno o dos meses, simplemente porque la usan demasiado”, señaló Jack Gold, analista de J.Gold Associates.
Un gasto más inteligente
Incluso Meta —que a principios de este año animaba a los empleados a usar tantos tokens como fuera posible como medida de productividad— ha revisado su postura.
“Nadie debería usar herramientas de IA solo por el hecho de usarlas”, escribió el director de tecnología, Andrew Bosworth, en un memorando al personal citado por The Wall Street Journal.
El director de operaciones de Uber fue más allá esta semana y dijo que todo este gasto en IA no muestra ningún aumento apreciable de productividad.
Para recortar costos, algunas empresas optan por modelos de IA gratuitos y de código abierto que cualquiera puede descargar. No son tan potentes como el ChatGPt de OpenAI o el Claude de Anthropic, pero son suficientes para muchas tareas.
Otras eligen modelos más pequeños y especializados (los SLM, Small Language Models), diseñados para sectores concretos como el inmobiliario o las finanzas, en lugar de los grandes modelos de propósito general (los LLM, Large Language Models), base del ChatGPT, Claude o Gemini.
La diferencia de precio puede ser abismal.
“El gran modelo monolítico cuesta 15 dólares por millón de tokens, pero uno puede reducirlo a unos cinco centavos si usa el modelo más pequeño”, explicó Adrian Balfour, de la consultora Enverso.
Todo apunta a que la IA tenderá a convertirse en un insumo básico, donde el modelo específico pesará menos que su costo y su adecuación a cada uso. Pero no conviene descartar todavía a los modelos de última generación de los grandes actores. “Los usuarios más avanzados” siempre estarán dispuestos a pagar por lo mejor, aseguró John Belton, de Gabelli Funds. “La tarta es cada vez más grande”, agregó.
Fuente: AFP.
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Chip con neuronas humanas aprende a jugar el popular videojuego “Doom”
Investigadores australianos han logrado que neuronas humanas cultivadas en laboratorio e integradas en un chip de silicio aprendan a jugar a ‘Doom’, una muestra del potencial de estos “ordenadores biológicos”. Los expertos de Cortical Labs crearon una tecnología que aprovecha el funcionamiento del sistema de redes del cerebro.
Cada uno de estos denominados “ordenadores biológicos” contiene alrededor de 200.000 células cerebrales humanas vivas, cultivadas a partir de células madre obtenidas de donaciones de sangre. Tras dominar Pong, un videojuego donde una paleta se mueve arriba y abajo para golpear una pelota y enviarla al otro lado de la pantalla, las células cerebrales pasaron a retos más complejos.
Al principio, las neuronas estaban “al nivel de un principiante que nunca ha jugado a un videojuego”, explica la AFP Alon Loeffler, el científico principal de aplicaciones de Cortical Labs. ‘Doom’, lanzado en los años 1990 y convertido en uno de los videojuegos más populares de la historia, transcurre en un mundo caótico en 3D donde el jugador debe explorar el entorno y eliminar enemigos, una tarea nada sencilla para un grupo de células.
“Chocaban mucho contra las paredes, disparaban a las paredes, se daban la vuelta, hacían cosas raras como esas”, relató Loeffler. “Y, finalmente, empezaron a apuntar a los enemigos con más regularidad y precisión”. Aunque la ejecución no es perfecta, la investigación revolucionaria demuestra que las neuronas pueden adaptarse a estímulos en tiempo real y completar tareas de aprendizaje orientadas a objetivos, según Cortical Labs.
Inteligencia más “sostenible” que la IA
Los investigadores convirtieron el entorno digital de ‘Doom’ en patrones de señales eléctricas que las neuronas del chip pueden entender. Cuando aparece un enemigo, unos electrodos específicos estimulan las neuronas en el chip especial, llamado CL1, lo que provoca una reacción. Cada patrón de actividad neuronal produce respuestas concretas, como disparar, moverse a la izquierda o a la derecha.
Los investigadores supervisan la actividad eléctrica de las neuronas desde una pantalla conectada al CL1, representada por miles de pequeños puntos. A partir de estos datos, el equipo ajusta sus entradas para influir y entrenar la actividad de las neuronas. El CL1 no se limita a los videojuegos: el chip puede programarse para todo tipo de aplicaciones, desde el cribado de fármacos hasta el aprendizaje automático similar a la inteligencia artificial.
“Apenas estamos empezando a vislumbrar lo que estos cultivos neuronales pueden llegar a lograr cuando se integran en sistemas como nuestro CL1”, afirma Brett Kagan, director científico y de operaciones, y describe el chip CL1 como “una forma de inteligencia más sostenible y potente”.
El cerebro humano funciona con una potencia estimada de 20 vatios, un nivel de eficiencia que la computación de silicio y la inteligencia artificial aún no han logrado igualar.
Aunque no está “destinado a reemplazar lo que hace la IA”, el objetivo es “ofrecernos capacidades que nunca antes habíamos tenido”, explica el científico.
Las células tienen una vida útil de seis meses y, por ahora, no son capaces de producir resultados consistentes y programables.
Sin embargo, los analistas señalan que el valor del proyecto podría residir en su consumo de energía más sostenible en comparación con los chips convencionales.
“Necesitamos mejores formas de gestionar ese consumo energético y alcanzar niveles más altos de eficiencia”, apunta William Keating, director ejecutivo de la empresa de investigación de semiconductores Ingenuity. “No se trata de ciencia descabellada ni de un grupo de estafadores. Es ciencia de verdad y está logrando avances reales”, asegura.
Fuente: AFP.
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Anthropic alcanza una valorización de USD 965.000 millones
La empresa de inteligencia artificial Anthropic informó el jueves que recaudó 65.000 millones de dólares en una nueva ronda de financiación que valora al creador de Claude en 965.000 millones de dólares, superando por primera vez a su rival OpenAI antes de una esperada salida a bolsa. La compañía de San Francisco, fundada por extrabajadores de OpenAI, triplicó prácticamente en tres meses su valoración (380.000 millones en febrero), tras el cierre de una nueva ronda de financiación récord liderada por los fondos de inversión Altimeter Capital, Dragoneer, Greenoaks y Sequoia Capital.
"Estos fondos nos ayudarán a atender la demanda histórica que estamos experimentando, mantenernos a la vanguardia de la investigación y llevar Claude a más lugares de trabajo", declaró Krishna Rao, director financiero de Anthropic. La ronda también incluye 15.000 millones de dólares de compromisos ya anunciados por parte de gigantes de la computación en la nube, entre ellos 5.000 millones de Amazon.
La start-up afirma que su facturación anualizada (una extrapolación a 12 meses de los ingresos recientes) ha superado el umbral de 47.000 millones de dólares, frente a 14.000 millones cuando realizó su ronda de financiación en febrero. Este salto ilustra la adopción acelerada de sus herramientas profesionales, entre las que destaca Claude Code, su asistente de programación para desarrolladores.
El auge de Anthropic se basa en una apuesta: entregar la IA generativa prioritariamente a las empresas. OpenAI, por su parte, había apostado primero por el mercado de consumo, ampliamente dominado por su modelo ChatGPT y por las herramientas Gemini de Google. Este éxito, no obstante, ha ido acompañado de grandes dificultades para Anthropic a la hora de atender la demanda de capacidad de cálculo, por falta de suficientes chips y servidores.
Para hacer frente a la explosión de esta demanda, Anthropic firmó recientemente acuerdos por varios gigavatios de capacidad con Amazon, Google y Broadcom, así como una asociación con SpaceX, el grupo de Elon Musk.
Valorada ahora por encima de su principal rival OpenAI, cuyo último tramo de financiación en marzo la situó en 852.000 millones de valoración, se espera que Anthropic salga a bolsa de aquí a finales de año, según los analistas y los mercados financieros. Por su parte, OpenAI se dispone a presentar su documentación previa a su salida a bolsa, según varios medios, mientras que SpaceX publicó su expediente la semana pasada, en camino hacia un posible récord de una salida a los mercados.
Fuente: AFP.