La sed es la señal más común cuando el cuerpo se queda sin agua. No obstante, no todos eligen tomar agua para saciar esta necesidad. Para todas las edades y géneros, este líquido es esencial para mantener el cuerpo sano y funcionando correctamente. Sepa qué ocurre en el organismo cuando no se toma la cantidad de agua necesaria.
Además de ser la única bebida capaz de calmar la sed e hidratar el cuerpo, sin sumar calorías, el agua cumple muchas funciones. Es la encargada de restaurar aquellos líquidos que se pierden a través de los metabolismos del organismo, como la respiración, la eliminación de desechos o la sudoración, según la revista científica Harvard Nutrition.
Además, el líquido vital lubrica los tejidos y las articulaciones, ayuda a evitar el sobrecalentamiento y mantiene la piel sana. La importancia de beber agua se debe principalmente a que se encarga de llevar nutrientes y oxígeno a las células, normalizar la presión arterial y proteger órganos y tejidos.
Lea también: ¿Por qué duelen las articulaciones cuando llueve? La ciencia tiene la respuesta
La cantidad mínima de agua que se debe consumir por día son 8 vasos diarios. No obstante, la cantidad de la bebida que debe a ingerir en el día varía según distintos factores: se debe tener en cuenta aspectos como la edad, el peso y las actividades que se realizan en el día, al igual que el tipo de alimentación.
Cuando el cuerpo no tiene suficiente agua para llevar a cabo sus funciones normales, se podría sufrir deshidratación. Algunos signos de la deshidratación pueden ser la sed, tener la piel seca y fría, calambre musculares y dolor de cabeza, al igual que la fatiga, confusión o cambios de humor. La deshidratación puede ser igualmente causa de repercusiones más severas, entre ellas infecciones y más.
Te puede interesar: ¿La miel verdaderamente funciona para ayudar a eliminar la tos?
Dejanos tu comentario
Nueva planta de agua potable en el Bañado Sur beneficiará a 30.0000 personas
La Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay (Essap S.A.) anunció este sábado la construcción de una nueva planta de tratamiento de agua potable en el Bañado Sur de Asunción, que beneficiará a 30.000 personas, informaron desde la institución.
Destacaron que el proyecto representa un importante avance para mejorar el acceso al agua potable y la calidad de vida de las familias de la zona.
La presentación oficial tuvo lugar en la Cancha Cañones, con la participación de vecinos de la comunidad y directivos de la Essap encabezados por su presiente, Luis Fernando Bernal.
Informaron que la nueva planta tendrá una capacidad de producción de 250.000 litros de agua potable por hora, equivalentes a 6 millones de litros diarios. Estará ubicada en un predio anexo al nuevo Barrio Tacumbú, con acceso desde la Costanera Sur.
Según detallaron, el proyecto contempla la instalación de una planta compacta metálica de tratamiento de agua potable, que contará con un sistema de captación de agua del río Paraguay, equipos de bombeo y procesos de potabilización que permitirán asegurar que el agua producida cumpla con los estándares de calidad establecidos por el Ente Regulador de Servicios Sanitarios (ERSSAN).
Te puede interesar: Expulsan por segunda vez a estadounidense tras agredir a ciudadanos en Asunción
Además, se instalarán aproximadamente 3.580 metros de tuberías de distribución, que permitirán conectar la nueva infraestructura con la red existente y fortalecer el abastecimiento de agua potable en la zona.
A la par del importante anuncio, también se realizó una jornada de acercamiento a la comunidad, con la realización de un censo de los habitantes de la zona y la atención directa a los vecinos a través de los diferentes servicios de la institución.
Los pobladores pudieron acercarse a los equipos de Essap para realizar consultas, recibir orientación y plantear sus necesidades relacionadas con el servicio de agua potable.
Asimismo, la jornada sabatina incluyó un karu guasu compartido con las familias del barrio, en un espacio de encuentro e integración entre los vecinos y los representantes de la institución.
Las autoridades indicaron que estas actividades permitieron fortalecer el vínculo con la comunidad y acompañar el anuncio de una obra que busca dar respuesta a una de las necesidades más importantes de las familias del Bañado Sur.
Con este proyecto, el Gobierno continúa impulsando acciones para ampliar el acceso al agua potable y llevar soluciones que mejoren la calidad de vida de las familias paraguayas.
Leé más: La Corte proyecta la construcción de un juzgado de primera instancia en Hernandarias
Dejanos tu comentario
Vecinos de Limpio denuncian ola de robos de medidores de agua
Pobladores de la ciudad de Limpio reportan millonarias pérdidas materiales y masivos cortes del suministro debido a una ola de robo de medidores de agua. El objetivo de los delincuentes es extraer las piezas de bronce para poder venderlas a las recicladoras. Los afectados exigen mayor patrullaje policial en la zona.
Se trata de vecinos residentes en el barrio El Portal de la citada ciudad, quienes han sido víctimas de los delincuentes que salen durante las noches y madrugadas para alzarse con los artefactos que dejan sin agua a los usuarios. Pero también dañan las veredas y calles, por la presión del agua.
Los pobladores que cuentan con cámaras de seguridad pudieron hacer un comparativo de los vídeos y determinaron que serían las mismas personas las que salen a recorrer para alzarse con los medidores. Los mismos ya radicaron sus denuncias ante la Policía Nacional y se encuentran en alerta para intentar reducir a los maleantes.
Lea también: Conductor persiguió y atropelló a una mujer en Ñemby
En las imágenes se puede ver que son dos hombres los que salen a recorrer las calles, uno de ellos es el que se encarga de sacar el medidor y otro funge de campana en caso de que aparezca alguna personas por la zona. Una vez que logran el objetivo huyen del sitio, dejando que el agua corra.
Sospechan que los elementos de bronce son comercializados en el mercado negro del reciclaje, dejando a las familias con costosos daños y sin el servicio básico. Los afectados difunden imágenes para reconocer a los responsables y exigen una mayor presencia policial en la zona.
Te puede interesar: Ministro aclara que centro penitenciario de Emboscada no cuenta con celdas VIP
Dejanos tu comentario
Arrozales, ¿qué pasa con el agua después del riego?
El agua que utiliza el cultivo sigue distintas rutas, desde el retorno a los cauces hasta la evaporación y la reutilización, el Ing. Reinerio Franco explica cómo funciona este ciclo.
Un recurso que sigue circulando. El agua que ingresa a un arrozal no termina toda en el grano, una parte vuelve a los cauces, otra puede reutilizarse en parcelas aguas abajo y otra regresa a la atmósfera mediante la evaporación y la transpiración de las plantas.
“El agua continúa en el sistema”, explica el Dr. Ing. Agr. Reinerio Franco. Para comprender ese recorrido, señala la importancia de observar el funcionamiento de toda la cuenca, el territorio que alimenta un mismo sistema de ríos y arroyos.
Las lluvias abastecen directamente los cultivos y también los cauces y reservorios desde donde se capta el agua para riego. Bombas y canales la conducen hasta las parcelas, mientras las taipas, o camellones en curva de nivel, permiten mantener la lámina de inundación.
La baja permeabilidad del suelo, favorecida por las capas arcillosas, ayuda a retener el agua y limitar la infiltración profunda. “Después, el drenaje puede conducirla nuevamente a canales y cauces. Cuando se recircula dentro del establecimiento, disminuye la necesidad de captar agua nueva”, señaló el especialista.
¿Cuánta agua queda en el grano?. La diferencia entre el volumen utilizado para regar y el que acompaña a la cosecha permite dimensionar el proceso. Según los datos productivos aportados para este artículo, y tomando como referencia un 14 % de humedad del grano, el agua contenida en la cosecha equivale al 0,011 % del volumen total bombeado.
En términos relativos, por cada 100.000 litros bombeados, esa proporción representa 11 litros. El cálculo expresa la relación entre la humedad del grano y el volumen de riego del ejemplo, no la distribución completa del agua en el sistema. El resto del balance contempla el drenaje, la infiltración, los cambios temporales de almacenamiento y el retorno a la atmósfera. Estas vías deben analizarse sin contabilizar dos veces el mismo volumen, ya que el agua infiltrada que posteriormente llega a un río sigue siendo la misma.
Un filtro vivo con resultados medibles. De acuerdo con el ingeniero, el arrozal también puede contribuir a mejorar determinados componentes de la calidad del agua. Durante su circulación, algunas partículas se depositan, el suelo retiene ciertos compuestos y las plantas incorporan nutrientes. “El resultado depende de las condiciones del agua de entrada, el suelo y el manejo del cultivo”, resaltó.
Un experimento de dos años en Florida, publicado por Tootoonchi y colaboradores, registró una reducción media del 42 % en la concentración de fósforo total entre el agua de entrada y salida, sin aplicación de fertilizante fosforado. En el sur de Brasil, investigaciones de Reche y colaboradores también encontraron menores concentraciones de varios indicadores en el drenaje durante tres campañas agrícolas.
En Paraguay, Rojas y Díaz, de la FACEN de la UNA, estudiaron tres arrozales del Tebicuary entre 2011 y 2012. En las muestras analizadas no detectaron cipermetrina, imidacloprid ni carbaril.
Producción y biodiversidad. La Convención de Ramsar incluye los arrozales entre los humedales artificiales y reconoce su aporte como hábitat para aves acuáticas, peces, anfibios e insectos. “Con un manejo compatible con la biodiversidad, estos espacios pueden ofrecer alimento y refugio a distintas especies”, destacó Reinerio.
Franco plantea así una mirada integral sobre el recurso. “Aprovechar las lluvias, recircular el agua y coordinar las captaciones con la disponibilidad de los ríos son prácticas que contribuyen a una gestión más eficiente”, agregó. Al señalar que medir estos procesos permite comprender mejor la relación entre producción agrícola, calidad del agua y dinámica de las cuencas.
Dejanos tu comentario
Unos USD 15.175 millones se necesitan para cerrar brechas
Carencia en sectores clave como transporte, agua y saneamiento, electricidad y telecomunicaciones.
Paraguay requiere inversiones por USD 15.175 millones entre 2025 y 2030 para cerrar las brechas de infraestructura en sectores clave como transporte, agua y saneamiento, electricidad y telecomunicaciones. Así lo señala un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que advierte sobre las necesidades de recursos para mejorar la cobertura y la calidad de los servicios.
El sector transporte concentra la mayor demanda de inversión, con USD 6.170 millones, seguido de agua y saneamiento, con USD 4.194 millones. Por su parte, electricidad requiere USD 2.450 millones y telecomunicaciones, USD 2.361 millones. En conjunto, transporte y agua y saneamiento representan cerca del 68 % del monto total estimado.
Dentro del área de transporte, la infraestructura vial representa la mayor parte de los recursos necesarios, con USD 5.299 millones. Estas inversiones contemplan la ampliación, el mantenimiento y el reemplazo de estructuras existentes, con el objetivo de avanzar en las metas de acceso y calidad de los servicios.
DESAFÍOS PENDIENTES
El documento también destaca los desafíos pendientes en materia de cobertura de agua, ya que el acceso gestionado de manera segura alcanzaba el 64,4 % de la población paraguaya. En este contexto, el fortalecimiento de la infraestructura resulta fundamental para mejorar la conectividad y acompañar el desarrollo productivo.
En cuanto a las perspectivas fiscales, el estudio prevé una recuperación gradual de la inversión pública, cuya adquisición neta de activos no financieros pasaría del 1,6 % del producto interno bruto (PIB) en 2025 al 1,8 % en 2026.
Las estimaciones nacionales y regionales sitúan las necesidades de inversión en infraestructura entre el 4,6 % y el 6 % del PIB anual. Alcanzar estos niveles supone desafíos de financiamiento y asignación de recursos, por lo que el BID plantea priorizar proyectos, mejorar la eficiencia de la inversión pública y recurrir a mecanismos complementarios de financiamiento.