En un plan de alimentación para bajar de peso, una de las claves es el consumo de verduras y, sobre todo, frutas. No obstante, hay que tener en cuenta cuáles son las variedades adecuadas. Entre las más recomendadas, se destacan la naranja, el kiwi y otras.
Al igual que el resto de los cítricos, la naranja es una excelente opción para bajar de peso. Según estudios nutricionales, esta fruta se destaca por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Además, cuenta con un abundante porcentaje de fibras, ideal para promover la salud digestiva y el tránsito intestinal.
Además de la naranja, el kiwi también es otra alternativa válida. De acuerdo con investigaciones, comer dos kiwis al día durante 12 semanas lleva a reducir más de una pulgada la circunferencia de la cintura y regulariza la presión arterial, relacionada con el aumento de peso. Esta fruta cuenta con vitamina C, vitamina K, ácido fólico y fibra.
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Las uvas se pueden incluir perfectamente en un plan para bajar de peso debido a su reducida cantidad de calorías y su alto contenido en agua y fibra. Además de las uvas, la sandía es otra de las opciones: tiene un alto contenido de agua, es refrescante y muy baja en calorías. También estimula la salud digestiva.
La recomendación es consumir frutas tras el almuerzo o a media tarde. Por sus azúcares naturales, también se puede incluir en el desayuno. Cuando se quiere consumirlas por la mañana, el consejo es combinarlas con una proteína y grasa para mantener los niveles de azúcar en la sangre.
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Consumo diario de verduras podría reducir el riesgo de muerte hasta un 40 %
- Madrid. Europa Press.
Un nuevo estudio liderado por el Instituto de salud Carlos III (ISCIII) revela que, los ya conocidos beneficios de las frutas y verduras en la reducción del riesgo de mortalidad, podrían ser mayores si este consumo va más allá de las recomendaciones dietéticas actuales, por lo que sugiere que comer más de cinco raciones diarias protegería todavía más la salud.
Así lo indican los resultados de una investigación del Centro Nacional de Epidemiología del ISCIII y el Área de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP) del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER-ISCIII), y que recientemente ha sido publicada en ‘Public Health’.
El estudio incluyó datos de 66.933 participantes de encuestas nacionales de salud en España, vinculados al registro nacional de mortalidad, todos ellos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El análisis de los datos confirma que el consumo de frutas y verduras se asocia con una “notable protección” contra la mortalidad general y cardiovascular.
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En concreto, los resultados apuntan que los beneficios de las verduras aumentan con un consumo de hasta cinco porciones diarias, mientras que el beneficio del consumo de frutas parece estabilizarse en torno a dos o tres porciones al día. Además, revelan que el consumo combinado de frutas y verduras muestra una mayor protección cuando alcanza hasta 10 raciones diarias, especialmente frente a la mortalidad por enfermedad cardiovascular.
“Estos resultados son especialmente significativos si tenemos en cuenta que la enfermedad cardiovascular es la primera causa de muerte entre las mujeres y la segunda entre los hombres en España. Los resultados respaldan las recomendaciones actuales de consumir al menos cinco porciones diarias de frutas y verduras, y sugieren que podría haber beneficios adicionales con una ingesta aún más alta”, ha explicado la Adela Castelló, del CNE-ISCIII y del CIBERESP-ISCIII e investigadora principal del proyecto.
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Reducir el riesgo de muerte un 40 %
Por su parte, la primera autora del estudio Paloma Martínez ha animado a la población a consumir más piezas de frutas y verduras para proteger su salud. “Como nutricionista, animo a la población a aumentar el consumo de frutas y verduras y a adoptar hábitos alimenticios que prioricen la salud. No es necesario hacer cambios drásticos de inmediato; pequeñas modificaciones en la dieta diaria pueden marcar una gran diferencia. Tomar una pieza de fruta al día o una ración de verdura podría llegar a reducir el riesgo de muerte en un 10 %. Con cinco raciones, el beneficio alcanza el 30 %, y con diez, el 40 %, especialmente al priorizar el consumo de verduras”, ha señalado.
Asimismo, las investigadoras subrayan la importancia de fomentar hábitos alimenticios saludables como una estrategia clave para prevenir enfermedades crónicas y reducir la mortalidad. Aunque se necesitan estudios adicionales para confirmar estos hallazgos, este trabajo podría contribuir a futuras actualizaciones de las guías dietéticas oficiales.
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Descubre el poder de los hilos de la banana en tu salud
Esta fruta es una de las preferidas y la encontramos todo el año, lo que muchos desconocen es que sus filamentos -o hilitos- que normalmente se sacan al pelar, poseen muchas propiedades que son buenas para la salud.
La banana es un snack perfecto, fácil de llevar, brinda energía, potasio, incluso es un buen postre -más aún acompañado de chocolate-. Para consumirla se pela y a la vista quedan hilos blancos sueltos que la mayoría remueve. Esto es un grave error y, a continuación, te contamos por qué.
Estos filamentos tienen una potente concentración de vitamina B6, calcio y propiedades antioxidantes. Estos nutrientes completan nutricionalmente los aportes de la pulpa, también tiene potasio y magnesio, que son fundamentales para las funciones musculares y los nervios.
Además de vitaminas y minerales, los hilos son muy ricos en pectina, una fibra que ayuda a reforzar la salud del intestino. Su acción es puntual: lo que hacen es retener el agua y convertirlo en una especie de “gel” que absorbe los residuos digestivos y promueve el tránsito intestinal.
Es especial para tratar afecciones como el estreñimiento, la diarrea y otros problemas vinculados a la alteración de la microbiota.
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Con o sin cáscara
Estos hilos son como “el sistema circulatorio de la fruta”, a través de él se transporta el azúcar y los nutrientes que necesita la planta para desarrollarse. Realmente no poseen un sabor muy particular, es similar al de la pulpa pero más suave.
Está comprobado que muchos nutrientes de las frutas y las verduras están en la cáscara, por eso siempre se recomienda -en lo posible- comer las raciones enteras.
En el caso de la banana, la cáscara también es comestible y no implica ningún riesgo para la salud, incluso aporta vitaminas del grupo B, fibra, carotenoides y polifenoles, pero eso no quita su sabor amargo y textura rígida.
Incluso los simios deciden no comer la cáscara, pero en nuestro caso, están quienes lo cocinan o deciden agregarla a los batidos y smoothies. De todos modos, con no quitarle los hilos ya es suficiente para aprovechar todas las bondades.
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Siete claves para bajar de peso huyendo de las dietas ‘milagro’ y ayunos
La nutricionista del Hospital Vithas Vitoria, Leila Pérez Venturino, ofrece siete claves para bajar de peso, tras la Navidad, huyendo de las dietas ‘milagro’ y ayunos, que pueden ser “contraproducentes” y marcar “el comienzo de una mala relación con la comida”.
La doctora asegura que lo primero para comenzar una alimentación saludable es revisar las sobras de Navidad y realizar una lista de la compra, teniendo en cuenta qué alimentos se pueden aprovechar, congelar, repartir o guardar para otro momento.
Después, es necesario recuperar los horarios de las comidas y rutinas habituales. Es recomendable cenar pronto y retrasar el desayuno, para realizar un ayuno fisiológico adecuado. Lo ideal es que pasen unas 12 horas. Eso facilita los procesos digestivos naturales del organismo, para que todo vuelva a funcionar de forma correcta.
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Por otro lado, la nutricionista aconseja eliminar los dulces, embutidos, ultraprocesados y bebidas alcohólicas. Y, en su lugar, introducir productos frescos de temporada, aumentando el consumo de alimentos de origen vegetal. Es el caso de verduras, hortalizas, frutas, cereales integrales o granos enteros. El objetivo es disminuir la proteína de origen animal y aumentar la de origen vegetal, como las legumbres.
A su vez, es importante tener en cuenta el número de comidas. Lo recomendable es que cada persona se organice en función de sus necesidades y gustos para encontrar el número que más le beneficie y con el que se sienta a gusto. Quizás está bien con una distribución de 3, 4 o 5 comidas más pequeñas, pero es algo que debe ser personalizado.
Asimismo, la doctora aconseja dar prioridad a las cocciones sencillas, que no requieran de una gran adición de grasa y decantarse siempre por el aceite de oliva. Además, es esencial comer de forma ordenada, sin actividades paralelas y, sobre todo, masticando bien. Si hay tentación de picar entre horas, conviene revisar cuál puede ser el detonante para buscar una solución correcta.
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Algo que hay que tener en cuenta es que no existen fórmulas mágicas, hay que tener paciencia y cuidarse desde la amabilidad y constancia, no de cualquier manera, y sin caer en la trampa de propósitos efímeros. Pasos pequeños para lograr objetivos más grandes y que así la motivación se mantenga fuerte.
Aunque la alimentación es muy importante, la nutricionista recuerda que solo es una “pieza más de un puzle que conforma nuestro bienestar”. Por eso lo principal es “cuidarnos de forma integral, no solo prestando atención a la alimentación”, sino que también a la actividad física, el descanso y la gestión del estrés, entre otros, “nos ayudarán a cultivar buenos hábitos y a empezar el año poniendo lo mejor de nuestra parte”, concluye.
Fuente: Europa Press.
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Vitamina C: estos son sus beneficios para la piel
La vitamina C (ácido ascórbico) está cada vez más de moda y se ha convertido en un imprescindible en cualquier neceser ‘beauty’ que se precie. Y todos los expertos en belleza lo confirman: se trata de un activo de gran utilidad para nuestra piel, ya que la ilumina, potencia el colágeno, desvanece la hiperpigmentación.
Combate los daños ocasionados por el sol y minimiza las toxinas ambientales, curando incluso las quemaduras, reduciendo el enrojecimiento y previniendo las líneas finas y arrugas. La vitamina C se puede consumir a cualquier edad.
Está presente de modo natural en alimentos como la naranja, las fresas, la sandía o el melón. Si quieres que tu piel brille con luz propia, deberías incluir algún producto cosmético que la contenga, ya que con la edad disminuyen los niveles naturales de esta molécula, lo que se traduce en menos colágeno, y en un envejecimiento prematuro de la piel.
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Sin duda, es clave para un cutis más brillante, firme y sano, imprescindible en cualquier rutina de belleza facial y corporal. La vitamina C protege del daño por la exposición prolongada a los rayos solares, formando manchas, irritando e incluso dañando las células.
“La vitamina C es sumamente importante, funciona como un antioxidante contra los rayos UV en combinación con la vitamina E y con un buen protector solar de amplio espectro. Con ello, evitaremos un envejecimiento prematuro en forma de líneas finas, flacidez, arrugas o manchas. Además, es muy hidratante, el ácido ascórbico (o sea, la vitamina C) retiene el agua en la epidermis, impidiendo que se evapore y evitando así que se vuelva tirante y seca” apunta Esperanza Sáenz.
Usar cosmética con vitamina C es una manera segura de saber que llegará a la piel, lo que no están tan claro por medio de la alimentación: “Para obtener siempre los mejores resultados en la dermis debe aplicarse por vía tópica, para que sus nutrientes sean transportados desde el torrente sanguíneo. La encontramos de muchas formas en cremas hidratantes, serums, sueros, lociones, exfoliantes” añade Elena García Garrido.
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Fuente: Europa Press