Siguiendo con la serie de publicaciones sobre decoración de interiores y los estilos que son tendencia, en esta ocasión traemos una temática conocida como “industrial”, que se trata de una propuesta masculina, elegante y sobria.
Este estilo nació entre los años 1940 y 1950 en los Estados Unidos, a raíz de la ocupación de las fábricas abandonadas. Debido a sus amplias infraestructuras y a la ausencia de separaciones, los espacios de las viviendas eran de un solo ambiente, lo que actualmente se conoce como “loft”.
Con el tiempo, este estilo fue tomando forma y evolucionando, y hoy en día es una tendencia que tiene como protagonistas a materiales como el metal, la madera y el cuero; en elementos y texturas que lucen como si estuviesen gastados, en tonos oscuros y neutros.
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En general, el ambiente muestra un escenario bastante estructurado, con lugares espaciosos, mucha iluminación natural a través de ventanales y tragaluces, y la decoración luce como a medio terminar, con paredes de ladrillos a la vista, así como también cañerías y otras instalaciones al descubierto.
El estilo “industrial” también se caracteriza por devolverle la vida a objetos que quizás ya se daban por perdidos. Es decir, reutilizar artículos convirtiéndolos en algo útil y atractivo. Por ejemplo, en un comedor o living todos los muebles son válidos, independientemente a que sean distintos.
Cabe acotar que este estilismo ha tenido ciertas variaciones, a partir de él se han creado otros como el “neoindustrial” o “industrial urbano”, versiones menos estructuras y más alegres con la introducción de colores más vivos y hasta plantas. Usted ¿apostaría a este estilo?
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Empresarios respaldan debate para modernizar la institucionalidad energética
El presidente de la República, Santiago Peña, encabezó este jueves la primera reunión de la Mesa Nacional del Sector Eléctrico, un espacio multisectorial convocado por iniciativa del mandatario para avanzar en la transformación y fortalecimiento de la institucionalidad energética del Paraguay. Como paso concreto, el Ejecutivo puso a disposición pública dos proyectos de ley vinculados a estas propuestas, para que puedan ser analizados, revisados y debatidos por especialistas y sectores involucrados.
En conferencia de prensa, el presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), Enrique Duarte resaltó que no existen puertas cerradas, ya que el Gobierno está poniendo a consideración de todos los sectores los planes de acción respecto al futuro energético del país.
“El Gobierno está poniendo a disposición de todos dos proyectos de Ley, en lo que estaremos opinando cada uno observando las cuestiones que requiere cada uno de nuestros sectores. Creo que esa es la forma de construir políticas públicas”, remarcó.
Mencionó que a través del diálogo público y privado se podrá construir consensos mediante la diversidad de opiniones. Indicó que tal vez 10 años atrás no se esperaba que las inversiones extranjeras pongan el ojo sobre el Paraguay. “Pero ahora necesitamos construir fortalezas, necesitamos construir una estructura energética confiable. Necesitamos inverisión, pública y privada. Pero para que exista esa inversión y la industria se pueda desarrollar se necesita condiciones, se necesita seguridad jurídica”, remarcó.
Superar el cuello de botella
A su turno, Rubén Jacks, presidente del Consejo Empresarial de América Latina (CEAL) resaltó que hoy el Paraguay tiene muy buenas oportunidades de inversión extranjera y nacionales, pero están enfrentando un “cuello de botella institucional”, ante la falta de un ente regulador y un Ministerio de Minas y Energías.
“El tema de energía no es un tema menor y el cuello de botella que estamos encontrando para las inversiones extranjeras y de las industrias nacionales, tiene que ver con la energía. Por eso, es un tema que tenemos que tomarlo con mucha seriedad”, remarcó.
Importante “punta pie”
A su turno, Eduardo Vierma titular de la Asociación Paraguaya de Energías Renovables (APER) señaló que esta primera reunión ha sido un importante “puntapie” de algo que hace mucho tiempo venían necesitando el sector. Indicó que el sector eléctrico es un tema que necesita la atención de todos los paraguayos en general, la industria, el comercio; para lograr esa institucionalidad que es necesaria.
Destacó que se está logrando ahora con la presentación de estos dos proyectos de Ley que presentó el Poder Ejecutivo, que tiene que ver con la creación del Ministerio de Minas y Energía y la creación del ente regulador energético. Aseguró que desde el sector privado van a colaborar. “Creemos que es el mecanismo para que el Paraguay sea previsible en los próximos años con respecto a la generación, distribución y transmisión de energía eléctrica”, acotó.
Tendremos más consensos
En tanto, el exdiputado de Patria Querida, Sebastián Acha, consideró de trascendencia absoluta los dos proyectos de Ley que presenta el Gobierno. “Estoy convencido de que tendremos mucho más consensos que disensos en este proceso y que el futuro del Paraguay depende en gran medida en los próximos pasos que tengamos que dar y la apertura del mercado eléctrico a inversiones privadas”, expresó.
Desde el ámbito técnico, Cecilia Llamosas de la Cámara Paraguaya de Minería de Activos Digitales (CAPAMAD), sostuvo que el desafío no se limita a cuestiones de capacidad técnica, sino que requiere respuestas en materia de gobernanza e institucionalidad. Estimó que durante los próximos 13 a 15 años serán necesarias inversiones cercanas a USD 11.000 millones en el sector y planteó la importancia de generar las condiciones para movilizar ese capital.
La primera sesión de la Mesa deja así instalado un proceso de análisis que continuará con nuevas reuniones y con el estudio público de los proyectos. El objetivo es avanzar sobre las fortalezas ya construidas por Paraguay y modernizar su marco institucional y regulatorio para que la energía siga acompañando el crecimiento, la inversión y el desarrollo del país en las próximas décadas.
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El pacto que cambió el destino económico de Paraguay
Hace 122 años, Paraguay comprendió que ninguna economía puede crecer sin estabilidad y confianza. El Pacto del Pilcomayo marcó el inicio de esa recuperación y dejó una enseñanza que hoy vuelve a cobrar fuerza con la obtención del grado de inversión.
Pocas efemérides nacionales permiten explicar con tanta claridad uno de los pilares del desarrollo económico como el Pacto del Pilcomayo. Aunque prácticamente ha desaparecido de la memoria de las nuevas generaciones, el acuerdo firmado el 12 de julio de 1904 a bordo del cañonero argentino El Plata, fondeado frente a Asunción, representó mucho más que el cierre de un conflicto interno: devolvió al país las condiciones necesarias para recuperar la actividad económica y reconstruir la confianza.
A comienzos del siglo XX, Paraguay enfrentaba un escenario de profunda incertidumbre que afectaba la producción, el comercio, las finanzas públicas y las inversiones. Sin previsibilidad era imposible impulsar el crecimiento, generar empleo o atraer capitales.
El Pacto del Pilcomayo fue un acuerdo firmado en Paraguay en el que el principal objetivo fue poner fin a la guerra civil que enfrentaba al gobierno y a las fuerzas revolucionarias, iniciando una etapa de mayor estabilidad institucional que permitió al país recuperar la normalidad económica y administrativa.
Aunque suele estudiarse como un acontecimiento político, su trascendencia también fue económica, ya que contribuyó a restablecer la confianza necesaria para reactivar la producción, el comercio y las finanzas públicas.
La firma del acuerdo permitió iniciar un proceso de normalización que favoreció la recuperación de la economía. Con mayor estabilidad, comenzaron a fortalecerse el comercio, la actividad agropecuaria, la administración pública y las relaciones económicas con el exterior, en un país que todavía buscaba dejar atrás las consecuencias de la Guerra de la Triple Alianza.
Más de un siglo después, aquella enseñanza mantiene plena vigencia. El reciente acceso de Paraguay al grado de inversión no fue producto de un hecho aislado, sino del reconocimiento internacional a un largo proceso de estabilidad macroeconómica, disciplina fiscal, instituciones económicas sólidas y reglas previsibles para quienes producen e invierten. Precisamente esos factores fueron destacados por las agencias calificadoras al mejorar la nota soberana del país.
Aunque separados por más de un siglo, ambos acontecimientos comparten un mismo denominador: la confianza. En 1904 fue el activo que permitió reactivar una economía golpeada por la incertidumbre; en 2025 y 2026, esa confianza se refleja en un menor riesgo país, mejores condiciones de financiamiento y mayores oportunidades para captar inversiones.
Hoy, cuando Paraguay busca consolidarse como un destino competitivo para proyectos industriales, energéticos, logísticos y de infraestructura, la principal lección del Pacto del Pilcomayo conserva una sorprendente actualidad: las grandes transformaciones económicas no comienzan con una inversión millonaria, sino con la construcción de un entorno estable, previsible y confiable.
Más de un siglo después, ese sigue siendo el principal capital del país y uno de los fundamentos sobre los que Paraguay aspira a sostener su crecimiento en los próximos años. Estas son las cinco lecciones económicas que dejó el Pacto del Pilcomayo:
1. La estabilidad es el primer requisito para crecer: sin un entorno previsible es difícil que prosperen las inversiones, aumente la producción o se generen nuevos empleos. La recuperación económica de Paraguay comenzó cuando disminuyó la incertidumbre.
2. La confianza es un activo económico: los mercados, los empresarios y los inversionistas toman decisiones basándose en la confianza. Cuando un país demuestra capacidad para resolver sus diferencias mediante acuerdos, mejora su credibilidad dentro y fuera de sus fronteras.
3. Las instituciones fuertes generan desarrollo: el acuerdo permitió restablecer el funcionamiento normal del Estado y de sus instituciones. Hoy, las calificadoras de riesgo siguen considerando la fortaleza institucional como uno de los principales factores para evaluar la solvencia de un país.
4. La seguridad jurídica impulsa las inversiones: los proyectos de largo plazo necesitan reglas claras y previsibles. Esa necesidad era válida en 1904 y continúa siendo uno de los principales requisitos para atraer capitales nacionales y extranjeros.
5. La historia demuestra que la estabilidad tiene premio: más de un siglo después, Paraguay alcanzó el grado de inversión gracias a una combinación de disciplina macroeconómica, responsabilidad fiscal y estabilidad institucional. Aunque pertenecen a contextos históricos distintos, tanto el Pacto del Pilcomayo como ese reconocimiento internacional reflejan una misma enseñanza: la confianza es uno de los activos más valiosos para el desarrollo económico de un país.
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Baja del combustible podría darse a mediados de julio, según Petropar
Los precios de los combustibles podrían registrar una reducción en Paraguay a mediados de julio si se mantiene la actual tendencia de descenso en las cotizaciones internacionales de los derivados del petróleo. Así lo adelantó el presidente de Petropar, William Wilka, quien señaló que la estatal se encuentra evaluando el comportamiento del mercado para determinar si existen condiciones para trasladar esa baja a los consumidores.
El titular de la petrolera explicó que las próximas semanas serán determinantes para observar si la disminución de los precios internacionales logra consolidarse luego de la reciente reducción de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
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“Estimamos que para mediados de julio vamos a tener un panorama mucho más claro”, afirmó a la 730 AM. Según indicó, Petropar analiza actualmente las compras realizadas durante las últimas semanas y el comportamiento de las partidas que ingresan al país, debido a que los costos de reposición son un factor clave para cualquier decisión tarifaria.
Wilka recordó que, si bien se produjo un entendimiento inicial entre Estados Unidos e Irán que ayudó a reducir la presión sobre los mercados energéticos, todavía persiste incertidumbre sobre la evolución definitiva del conflicto y sus efectos sobre la oferta global de combustibles.
Esa situación continúa generando volatilidad en las cotizaciones internacionales. De hecho, señaló que el diésel registró recientemente un incremento cercano a USD 20 por metro cúbico en una sola jornada, pese a que la tendencia acumulada de la quincena sigue siendo favorable.
No obstante, destacó que el escenario actual es más positivo que el observado semanas atrás, cuando la escalada del conflicto en la región del Golfo Pérsico impulsó fuertes aumentos en el precio del petróleo y de los combustibles refinados.
La expectativa del mercado también mejoró tras la normalización gradual del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el comercio mundial de crudo y derivados.
El restablecimiento del flujo de embarcaciones contribuyó a disminuir los temores sobre eventuales interrupciones en el abastecimiento internacional.
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Pickleball, el deporte de moda desembarca en Paraguay con clases gratuitas
El pickleball, considerado uno de los deportes de mayor crecimiento a nivel mundial, continúa expandiéndose en Paraguay. Cada vez más jugadores se suman a esta disciplina que combina elementos del tenis, el pádel y el bádminton, y durante junio quienes deseen conocerla podrán acceder a clases gratuitas para principiantes en Asunción. La iniciativa busca acercar este deporte a nuevos públicos y acompañar el crecimiento que viene experimentando en el país durante los últimos años.
El pickleball nació en Estados Unidos en 1965 y, desde entonces, se ha convertido en uno de los deportes de mayor crecimiento a nivel mundial, especialmente en los últimos cinco años. Esta disciplina combina elementos del tenis, el pádel y el bádminton. Se juega en una cancha más chica que la de tenis, con paletas sólidas y una pelota plástica perforada.
El deporte llegó al Paraguay hace pocos años de la mano de pequeños grupos de jugadores, en su mayoría personas que jugaban tenis o pádel, que se organizaron en comunidades. En los últimos dieciocho meses, el crecimiento se hizo más visible con la habilitación de varias canchas privadas y, fundamentalmente, con la creación del Asunción Pickleball Club.
La conformación de la primera selección paraguaya de pickleball, que ya jugó en dos mundiales (en Perú y en Estados Unidos), fue otro hecho que dio impulso a esta disciplina en el país. Con el objetivo de acercar el deporte a más personas, durante todo junio se ofrecen clases gratuitas para principiantes en las instalaciones del Club Dink, ubicadas en el Complejo Barrail Costanera.
Las actividades están dirigidas al público en general y no requieren experiencia previa. Además, los participantes cuentan con préstamo gratuito de paletas y pelotas, por lo que no es necesario disponer de equipamiento propio para comenzar. Las clases se desarrollan los lunes y miércoles de 19:00 a 21:00, y los martes y jueves de 09:00 a 11:00.
La edad no es un problema a la hora de jugar pickleball, ya que es uno de los deportes más inclusivos en este sentido, pues facilita el juego intergeneracional como pocos. Además, se aprende rápido: la curva de aprendizaje inicial es notablemente corta, lo que lo hace muy atractivo para quienes vienen de otros deportes de raqueta.
“Hacemos una invitación abierta a la gente para que venga a ver y a practicar pickleball y que no lo vean como un deporte de nicho, sino como una disciplina accesible, social y muy divertida desde el primer día”, manifestó Dave Peery, vicepresidente del APC. Las canchas del club se reservan exclusivamente a través de la app Reva. Tanto las reservas como las clases están abiertas al público en general, incluidos quienes desean dar sus primeros pasos en el pickleball.
Desarrollo del deporte
Las clases se realizan en el Club Dink, primer club social especializado en pickleball del país, que abrió recientemente sus puertas en Asunción, en el Complejo Barrail Costanera. Además de constituirse en la sede física del Asunción Pickleball Club (APC) -la entidad que nuclea a los jugadores en el país-, el Club Dink funciona como un club social, con un modelo operativo no comercial, desde el cual busca construir comunidad alrededor de este deporte.
“Este club nace con la visión de crear un espacio donde el pickleball pueda crecer de manera sostenida en Paraguay. Queremos que sea un punto de encuentro para jugadores de todas las edades y niveles, y que contribuya a posicionar al país dentro del circuito regional de este deporte”, señaló Iro Villar, presidente del Asunción Pickleball Club (APC).
“Por primera vez, Paraguay cuenta con un club social especializado en pickleball. Esto marca un antes y un después para el desarrollo de este deporte en el país”, resaltó Peery. El club cuenta con cinco canchas de nivel profesional especialmente diseñadas para esta disciplina, que se utilizarán tanto para la práctica como para la enseñanza. Las actividades del club se irán ampliando y contemplan la realización de torneos.
“Invertimos en infraestructura de primer nivel porque creemos que la experiencia de juego es fundamental para atraer nuevos jugadores y para que Paraguay pueda albergar competencias de relevancia en el futuro”, afirmó Villar. Los miembros del club ya han establecido contacto con federaciones y asociaciones de los países vecinos, con el objetivo de consolidar la presencia de este deporte a nivel local y regional.
“Buscamos ser una sede principal del pickleball en la región. Nuestras instalaciones son de muy alta calidad, por lo cual consideramos que ayudarán a que Paraguay se posicione estratégicamente”, afirmó Peery. Para más información, se pueden consultar las redes del club: @clubdink.asu en Facebook e Instagram.