La temporada veraniega acentúa la intensidad del sol, e incluso en días nublados su radiación atraviesa las nubes, por lo que se recomienda el uso obligatorio de protector solar con un factor de protección (FPS) 50 o superior, así como otros cuidados, atendiendo que se incrementan los paseos, las actividades recreativas o tareas laborales al aire libre.
“La exposición prolongada al sol debe evitarse especialmente entre las 10:00 y las 15:00 horas, cuando la radiación es más intensa debido a la posición del sol”, explicó la doctora Carmen Prado, dermatóloga del Hospital Central del Instituto de Previsión Social (IPS). Destacó que el protector solar debe aplicarse correctamente y reforzarse cada dos horas, así como después de ingresar al agua o de realizar actividades físicas que generen sudoración.
“Para el rostro, la cantidad adecuada equivale aproximadamente a dos dedos del producto, mientras que para el cuerpo se recomienda alrededor de 30 ml en las zonas que no están cubiertas por la ropa”, puntualizó Prado, subrayando la importancia de la hidratación: “No debemos olvidar consumir suficiente agua, ya que la piel también sufre cuando el organismo no está bien hidratado”.
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En el caso de quienes acuden a la playa, la especialista remarcó que el uso del protector solar debe reforzarse incluso bajo la sombrilla. “Es fundamental reaplicar el producto cada dos horas y retocar siempre al salir del agua, aunque la aplicación haya sido reciente”, señaló.
También recordó que los rayos solares se reflejan en superficies como el agua y la arena, lo que incrementa la exposición. “Por eso, para quienes viajan al mar o a zonas con playa, el uso del protector solar es indispensable”, indicó, agregando la importancia de utilizar ropa adecuada, como remeras con protección solar.
Además, hizo especial hincapié en las personas que trabajan al aire libre, como quienes realizan obras en la vía pública. “Estos trabajadores están expuestos al sol en horarios pico, por lo que es ideal fomentar el uso de protector solar, sombreros y otros medios de protección”, expresó.
La dermatóloga recordó que existen zonas del cuerpo que suelen olvidarse al momento de aplicar el protector, como las orejas, la nuca y el dorso de las manos. “El protector solar no es solo para el rostro; debe aplicarse en todas las áreas expuestas al sol”, aclaró.
“Las nubes solo bloquean una parte de los rayos solares. Incluso dentro del automóvil, aunque tenga polarizado, no se detiene el 100 % de la radiación, por lo que es importante proteger, por ejemplo, el dorso de las manos al conducir”, explicó.
La doctora Prado resaltó que el uso del protector solar debe convertirse en un hábito diario. “Siempre aconsejo a los pacientes aplicar protector solar para realizar actividades cotidianas, viajes o paseos, ya que en Paraguay la radiación es intensa y los rayos solares inciden de manera más perpendicular, lo que aumenta el riesgo de quemaduras y daños en la piel”, afirmó.
La especialista advirtió que los niños menores de seis meses no deben exponerse al sol, ya que no pueden utilizar protector solar y las medidas de protección física no son suficientes. “A partir de los seis meses ya existen protectores solares aptos para su uso. Antes de ese tiempo, se recomienda realizar paseos únicamente antes de las 10:00 o después de las 15:00 horas, siempre bajo sombrilla y evitando la exposición directa al sol”, concluyó.