- Por Benjamín Livieres
- Analista político
Venía ganando elección tras elección. Parecía una fuerza imbatible, tanto por su sostenida expansión en Europa como por las victorias sistemáticas en todos los comicios efectuados en América del Sur, bajo el liderazgo y “escudo protector” del gran país del norte. ¿Y qué pasó? Le tocó el turno a Brasil, donde colocaron todas sus fichas y… perdieron. Ganó Lula, “el zurdo de 9 dedos”, quien rompió el invicto del que se ufanaba hasta ese momento la ultraderecha.
En una remontada sin precedentes, el líder del Partido de los Trabajadores y candidato a la reelección se impuso en el balotaje o segunda vuelta a Flavio Bolsonaro por una diferencia de 3,5 %, equivalente a 4,5 millones de votos, que no dejan dudas sobre la legitimidad de los resultados, reconocidos incluso por el partido del ahora prófugo de la Justicia brasileña.
Lo acontecido en Brasil, nuestro vecino y principal socio comercial (tema que corresponde tratar por separado), significa una ratificación de la democracia y de principios básicos de justicia social, severamente amenazados por esta vertiente esencialmente autoritaria e impopular. En cualquier parte que esto sucediera sería importante, pero lo es más tratándose de un país que reúne al 48,6 % de la población de Sudamérica, representa el 50,8 % del PIB de toda la región, es la octava economía mundial y uno de los grandes promotores de los BRICS; la alternativa global al bloque de los G7 que encabeza Estados Unidos.
El triunfo de Lula tiene múltiples componentes. Desde la gestión, con fuerte énfasis en lo social, hasta el temor de los brasileños a un retroceso democrático en caso de ganar Bolsonaro. Desde la defensa de la soberanía, avasallada por gobiernos extranjeros y grandes tecnológicas como Meta, hasta la correcta utilización de herramientas digitales en la campaña.
Pero lo que destaca sobre estos aspectos, para la histórica remontada, fue la irrupción masiva de la juventud que, junto a otros sectores de la población, protagonizó movilizaciones multitudinarias, hasta entonces nunca vistas.
Y así, con base en la militancia y la movilización, lo que parecía imposible se hizo realidad, haciendo que los dos puntos negativos en primera vuelta se transformaran en 3,5 % positivos en la segunda, obteniendo alrededor de 10 millones de votos más.
Estos hechos también desmienten una teoría muy divulgada en los últimos años, según la cual, los jóvenes son la principal base política de las corrientes de extrema derecha. Y si fue así en años anteriores, está dejando de serlo en el presente, tal como se demostró en Brasil.
El fenómeno, sin embargo, no se limita al vecino país. En Argentina está en marcha un proceso de fuerte resistencia al desfinanciamiento de la educación pública que ejecuta el gobierno de Milei. Y si miramos más lejos, hacia Europa, veremos que la juventud es la gran protagonista, como consta en las más de 180 manifestaciones realizadas a lo largo y ancho de dicho continente, en el último mes y medio, con demandas que van desde aspectos relativos a la educación, hasta viviendas y empleos dignos.
Estamos ante el inicio de algo nuevo, que no sabemos cómo se va a desarrollar ni si se desarrollará, pero que, por lo pronto, mantiene a Brasil –junto con México– como contrapesos de la política exterior estadounidense, a la cual están alineados la totalidad de los gobiernos de América Latina, con el enorme poderío que eso supone. Es apenas el primer capítulo de una historia por escribirse, que está incorporando a los jóvenes como sus grandes actores.
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Paraguay y Brasil: impacto político regional y el futuro de las negociaciones del Anexo C
Tras las elecciones presidenciales en Brasil y el inicio del cuarto mandato de Luiz Inácio Lula da Silva en enero próximo, Paraguay debe negociar nuevamente el tema energético con el gobierno del país vecino. El programa “Fuego cruzado” del canal GEN/Nación Media evaluó con el analista político Aníbal Orué el impacto de los comicios para la región.
“Para Paraguay esto tiene consecuencias muy grandes y muy importantes también. Hay que pensar que ese espectro de la extrema derecha posibilitó que tanto el centro como la izquierda se unan con la derecha para evitar o bloquear que gane el candidato de la extrema derecha, que fue Bolsonaro”, reflexionó. Definió como una situación “bastante interesante” que las articulaciones y propuestas de la extrema derecha “llegaron inclusive a anular electoralmente a grupos de derecha”.
La postura de Santiago Peña
Sobre el punto, afirmó que los partidos de derecha fueron absorbidos en “esa marea impresionante que es el padre Jair Bolsonaro y hasta ahora la de Flávio Bolsonaro, que consiguió eliminar a la derecha más tradicional o clásica como una fuerza”.
Según el experto en asuntos políticos internacionales, este resultado de las elecciones en Brasil tiene su importancia interna, pero a su vez para toda la región y particularmente para Paraguay, como socio comercial. “Y obviamente lo que pasa en Brasil repercute en Paraguay, sin ninguna duda”, sentenció.
Orué también fue consultado sobre las declaraciones del presidente Santiago Peña, quien manifestó que ahora se abren buenas perspectivas para avanzar con negociaciones bilaterales con Lula. “Yo creo que el gesto de Peña fue muy importante para calentar de nuevo las relaciones bilaterales que estaban muy enfriadas. Y ese gesto, en términos de relaciones bilaterales, es fundamental cuando un presidente reconoce la legitimidad de otro. Y en este caso Peña, al reconocer la legitimidad de la victoria de Lula, abre nuevamente ese camino para comenzar las negociaciones en torno al Anexo C que están totalmente estancadas por varias razones”, significó.
Recordó que, en los primeros años de mandato, el gobernante paraguayo ya había manifestado una similar percepción sobre su homólogo de Brasil. “En los primeros momentos, Peña consideraba al Brasil también como un gran país aliado de Paraguay y a Lula un gran presidente. Y después eso se enfría, pero yo creo que Peña de alguna manera retoma esa postura inicial de considerarlo así a Brasil como un socio estratégico y esa consideración también para las definiciones y para encarar las negociaciones del Anexo C”, remarcó.
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Brasil bajo Lula: desafíos y oportunidades para Paraguay
- Fotos: Mariana Díaz
La victoria electoral de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil abre un nuevo escenario político y económico para Sudamérica, con implicancias directas para el Paraguay. En el programa “Expresso”, de GEN/Nación Media, Augusto dos Santos conversó con el consultor político brasileño Caio Manhanelli y el politólogo paraguayo Víctor Genes sobre los desafíos del Gobierno brasileño, la renegociación de Itaipú, las relaciones bilaterales y el impacto de este nuevo contexto en la política paraguaya de cara al 2028. También analizaron los sesgos de las encuestas, el papel de la comunicación digital, las demandas sociales insatisfechas y las tensiones ideológicas que atraviesan la región.
–¿Qué pasó ese día al respecto del resultado? ¿Fue previsible?
–CM: Te voy a decir que fue previsible en la primera vuelta y te voy a decir por qué. Las encuestas estaban claras y ahí voy a hacer una crítica tanto a los analistas como a la prensa y a las encuestadoras al mismo tiempo. La encuesta de opinión trabaja con una cosa llamada matemática y la matemática es exacta. La estadística es un campo de la matemática que te entrega las probabilidades, lo que es probable, lo que puede acontecer. Cuando nosotros difundimos los datos de las encuestas, ¿qué hacemos normalmente? Solo hablar sobre los números crudos o mismo dejar en segundo plano la información correcta que la encuesta te trae. Primero decimos Bolsonaro estaba con 51 y Lula con 49. Con un margen de error de 2 puntos, quiere decir Bolsonaro tiene entre 49 y 53. Lula tiene 49, pudiendo variar entre 47 y 51. Eso llamamos empate técnico. ¿Qué quiere decir empate técnico? Quiere decir que la encuesta, el método probabilístico no logra responder la pregunta ¿quién va a ganar?
–¿Por qué en algunos países funcionan las encuestas y en otros no?
–CM: En 2015 me llamaron para iniciar una encuestadora en Paraguay y me fui sin plata, sin inversión, sin nada. Nosotros enseñamos cómo hacer encuestas de una manera fidedigna, de una manera coherente, de una manera transparente y sin utilizar las encuestas como un arma de propaganda. ¿Por qué? El método estaba basado en experiencias internacionales que vienen desde el final de las décadas del 70, 80, cuando se empiezan a hacer observaciones electorales. El problema principal es que cuanto más tirás la encuesta trucha o una encuesta diciendo fulanito está en frente, lo que puedes hacer es que el rechazo a fulanito es tan grande que va a movilizar más gente en su contra.
–Creo que no hay nada más parecido a Bolsonaro que el oviedismo en Paraguay históricamente, ¿no?
–VG: En cierta forma sí. El oviedismo representaba un poco esa fuerza corporativa de los sectores de la seguridad y el orden, los militares, los policías, pero tenía un componente popular, social y cultural, que no sé si el bolsonarismo logró articular en cuanto a sectores populares. Creo que Lula logró articular o siempre articuló a los sectores de la zona del nordeste y compañía.
IMPLICANCIAS
–¿Cuál es tu impresión con relación a cómo impacta la victoria de Lula en Paraguay?
–VG: Primero tenemos que analizar la implicancia de dos componentes centrales, el componente político y el componente económico. Si aterrizamos nosotros al componente político, podemos dividir en tres sectores. El sector del oficialismo, el sector de la disidencia del Partido Colorado y la oposición. Entonces, ¿quiénes ganan y quiénes pierden? En ese sentido, podríamos decir que en la oposición se genera una expectativa muy importante, se genera también una posibilidad, una apertura para el oficialismo y la disidencia colorada con Mario Abdo es quien pierde. Vimos justamente el apoyo que dio Mario Abdo a Bolsonaro. Entendiendo ese contexto, tenemos que tener en cuenta tres efectos centrales. El efecto simbólico, el efecto discursivo y el efecto de gestión, que son los efectos centrales que van a incidir en la movida política para el 2028.
–¿Qué representa cada uno de estos efectos?
–VG: Cuando hablamos del efecto simbólico, ¿qué representa simbólicamente que Lula haya ganado?, principalmente para la oposición, no tanto para el oficialismo. Para el oficialismo viene el efecto de gestión. El efecto simbólico habla un poquitito de culturalmente, socialmente, cómo la oposición con su contacto, con sus redes con el Partido de los Trabajadores van a empezar a reunirse y articularse para ver cómo pueden generar un apoyo a la candidatura o la potencial candidatura de la oposición. Por otra parte, el efecto de gestión implica la oportunidad que pueda tener el oficialismo para trabajar la renegociación (del Anexo C del Tratado de Itaipú) y el éxito de esa renegociación o los términos que puedan instalar un éxito para el oficialismo, como también a la inversa si no se tiene un éxito en el diálogo y se dilata. La oposición puede utilizar como una herramienta o como un insumo para decir que la gestión de gobierno no fue útil y no aprovechó el proceso o esta reinstalación de Lula en el gobierno.
–Caio, ¿quién es el Lula que ahora va a ser presidente con relación al primer presidente Lula? ¿Y qué improntas tiene su nuevo desafío?
–CM: Lula me parece que se convenció sobre la comunicación digital. Yo estaba hablando sobre resultados previsibles, pero ahí lo primero que dije deja una idea equivocada para los políticos, de que los votos son propiedad de ellos. Hay que hacer campaña de cualquier manera, hay que probarse creíble para la gente que ya te votó anteriormente. Porque el tiempo pasa, la gente te experimentó así o asá, y van a querer escuchar qué vas a hacer adelante. La campaña de Lula falló muchísimo, porque no logró enseñar promesas, por eso es difícil decirte qué Lula vendría para este próximo gobierno, porque Lula solo pasó defendiendo su gobierno, defendiendo una continuidad, pero de un país que tiene buenos números, pero que no se siente tan bien.
–¿Qué cosa?
–CM: Él aprendió que es posible hacer una comunicación directa con la gente a través de los medios digitales, que fue posible movilizar toda su militancia y hacer que la gente salga a la calle a buscar cumplir actividades en favor de su campaña. Y él enseñó en su discurso que quiere utilizar el pueblo para gobernar este nuevo mandato. Entonces, posiblemente va a haber una política pública de gobierno de comunicación para tener ese enlace con la gente por medios digitales y traer la gente para decidir y para ayudarle a gobernar. Pero ¿qué quiere decir gobernar? Es enfrentar este congreso, que mayormente es un congreso de gente que supuestamente es opositora a Lula. Y allí Lula también hace una alerta para su propio partido. Lula dijo “yo quiero gobernar por el pueblo y quiero recordarles que los diputados que están ahí fueron votados por el pueblo”. “Y si yo quiero gobernar con el pueblo, yo tengo que gobernar con esta gente, que también recibió voto del pueblo”. Así que yo voy a ser gobierno con quien tuvo voto de la misma gente que me votó. Básicamente, él dijo eso. Cuando dice eso, él está dando una alerta a su partido a decir “no me boicoten los acuerdos políticos que voy a hacer”, porque eso fue lo que pasó durante 4 años.
DESAFÍOS PARA PARAGUAY
–Víctor, ¿qué desafíos representa para Paraguay todo lo que se viene?
–VG: Hay tres elementos centrales. La inmediatez, lo que nos va a marcar la agenda 2028, la inmediatez, la cercanía y la espontaneidad. Pero es una espontaneidad que quizás puede ser un poco trabajada también previamente. Y en el marco de lo que indiqué anteriormente, la construcción de un discurso, la construcción de una narrativa, la articulación de las demandas insatisfechas son las que van a marcar la agenda. Y, en ese sentido, yo creería que lo de Lula en Brasil, por lo menos trabajaron mucho la construcción de una narrativa, un discurso independientemente a ser gobierno, porque es difícil siendo gobierno construir un discurso, pero en Paraguay lo que va a dar posibilidad a una continuidad del actual símbolo político va a ser cómo se va a comunicar la gestión y cómo se va a transferir eso en la cotidianidad de la gente. Ahora, por otra parte, la oposición tiene mayores posibilidades de poder articular y de generar una cercanía y una cotidianidad con el discurso, un discurso más potente.
–¿Cuáles son los grandes temas que tenemos en agenda con Brasil?
VG: La primera palabra es Itaipú y lo otro van a ser los empresarios que están en Alto Paraná. O sea, dos temas centrales. Cómo va a transferirse el empresariado aquí a Paraguay y después la renegociación y los procesos que se ven en torno a Itaipú.
–Caio, ¿qué dificultades va a tener el gobierno de Lula de aquí en adelante y qué esperanza genera al respecto del futuro?
–CM: A mí me gustaría traerte un análisis que tuve contacto y bastante crítico sobre ese espacio digital. Las redes sociales alcanzan su protagonismo en cuanto las democracias están perdiendo fuerza en cuanto a métodos de construir sociedades. Las redes sociales construyeron una manera de interactuar que es irrespetuosa, que explota justamente los radicalismos. Teniendo eso, estamos mirando gobernantes que están bastante acoplados en esa lógica de la opresión, de la violencia y del descrédito. Y el mejor ícono de eso después de Trump, pero incluso más icónico aún, es (Javier) Milei, que desde su primer día de mandato pasa más el día odiando a Lula, ofendiendo a Lula en niveles personales. Lula fue bastante pragmático, pero ya llegó a un punto cuando, obviamente, Milei falta el respeto a su función en cuanto a presidente, entra en el país sin saludar al presidente del país y va a apoyar como presente en un acto de campaña del rival del actual presidente. Lula tiene una cosa muy clara. Él no apoya el intervencionismo porque él se convenció de la teoría de la soberanía y de la autodeterminación de cada pueblo.
PRAGMATISMO
–¿Quién es el nuevo Lula en medio de esta coyuntura internacional?
–CM: Sigue siendo el Lula pragmático. Creo que Lula es el único político brasileño que tiene la concepción de la gran patria, porque los brasileños no la tienen, los brasileños no saben quién son los libertadores de América. Lula tiene esa idea como Bolívar tuvo de hacer un gran bloque. Y Brasil es gigante y hoy Brasil incluso es competencia de Estados Unidos, porque provee bienes industrializados como coches por ejemplo. Entonces, Lula enfrenta las cuestiones diplomáticas sin intervenir en la autodeterminación de los pueblos. Lula nunca va a apoyar una intervención, de la misma manera que no apoyó en Venezuela. Lula estuvo en favor de que se abriera el conteo de los votos en Venezuela. Él dio esa declaración, pero para él los pueblos tienen de autodeterminarse. Si los venezolanos no están satisfechos, tienen que arreglar una manera de lograr construir su país.
–Víctor, ¿alguna reflexión global pero al mismo tiempo sintética sobre esto?
–VG: Hay que entender que Lula es una institución. En estos períodos en que estuvo Lula en el gobierno, Brasil pudo expandirse y pudo generar una economía de proyección global. Entonces, eso incide, porque es un jugador muy importante, incide en Paraguay y la incidencia que tenga en Paraguay va a proyectar nuestro país también en parte de aquí a 5 o 10 años.
–¿Cuál es la urgencia del día siguiente de Lula al asumir?
–CM: El día siguiente es primero reorganizar su casa. Lo que pasó en los 4 años no debería haber pasado. Había una cobranza muy importante hacia el partido y Lula no intervino. Lula dijo “el partido es el partido, el gobierno es el gobierno”, pero dijo muy claramente al partido “¿ustedes quieren que sus agendas sean cumplidas en mi gobierno? No esperen de mí, hagan ustedes”. Entonces, se esperó que el PT tuviera un mejor desempeño en 2024 en las elecciones municipales y no tuvo. Eso fue una alerta importante, el PT tiene que tener un mejor desempeño en las elecciones para diputados en todo el país. El PT realmente creció, la derecha realmente creció y quien pierde fue el medio. Entonces, el día siguiente va a ser organizar la casa, revisitar lo que se equivocó en estos 4 años, elegir sobre la estrategia para bajar la tasa de interés base. Si va a intentar caer en esta lógica discursiva occidental de bajar los gastos públicos. No debería tener esa relación. Entonces, él va a tener que elegir si va a buscar bajar los costos del Estado o si va intentar presionar con lobby de alguna manera a los agentes del Banco Central. Debe mejorar el flujo de plata, que es básicamente lograr hacer crecer la capacidad de endeudamiento de la población y para eso hay que bajar la tasa de interés para que la gente pueda poner plata en el mercado y hacer compras de bienes de consumo más grandes.
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La espectacular fuga de Flávio Bolsonaro de Brasil paso a paso
El senador conservador Flávio Bolsonaro protagonizó una rocambolesca fuga de Brasil a Estados Unidos que tuvo en vilo al país durante 24 horas.
Bolsonaro, que perdió las elecciones el domingo contra el presidente Lula, logró dejar Brasil a través de Argentina y con escalada Ecuador pese a tener una prohibición judicial de salir del país.
Esta es la cronología de su fuga, con sus hechos, enigmas y maniobras sospechosas.
Desconocer la derrota
Tras perder las elecciones contra el izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, Flávio Bolsonaro, con semblante sombrío, hace una breve declaración a la prensa desde Brasilia: dice que no reconoce los resultados y que pedirá la anulación de los comicios.
El video
Al día siguiente, el hijo del expresidente Jair Bolsonaro publica un video selfie con un fondo de pared exterior, sin que sea posible saber dónde se encuentra.
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Asegura que la justicia le prohibió salir del país en un intento de intimidarlo, pero dice que nunca pensó desde y se compromete a ejercer de jefe de la oposición.
La prohibición está relacionada con una investigación en su contra por lavado de dinero.
La comitiva vacía
El portal argentino Infobae informa el martes sobre la supuesta intención de Bolsonaro de abordar un vuelo en Puerto Iguazú, una ciudad del noreste argentino, famosa por ser una de las puertas de entrada a las cataratas de Iguazú.
Periodistas, incluido la AFP, constatan la partida de la comitiva oficial de Flávio Bolsonaro desde su casa en Brasilia: tres autos negros, sin que sea posible determinar si el senador se encuentra dentro.
Según periodistas locales, la comitiva se dispersa poco después y cuando el conductor del vehículo de en medio -donde suele viajar el político- baja la ventana, estos constatan que no hay ningún pasajero a bordo.
Sin rastro
En medio de la especulación, una fuente policial confirmó a la AFP que los pasaportes brasileños del senador, incluidos los diplomáticos, fueron cancelados tras haber vencido el plazo para que los entregue.
Medios estadounidenses, que citan fuentes anónimas, informan que Bolsonaro está rumbo a Estados Unidos.
En Brasil, se mantiene el misterio.
Visiblemente estupefacto, su jefe de campaña, Rogério Marinho, dice tras una reunión de urgencia de parlamentarios del Partido Liberal de Bolsonaro que no tiene ninguna noticia de su líder.
“Recibí un mensaje de texto suyo (en la mañana), donde decía que dejaría pasar un tiempo hoy y que después conversaría con nosotros. Fue la única comunicación que tuvimos”, dijo a la prensa en Brasilia.
Cruce de frontera
En la madrugada del miércoles, la dirección de migraciones argentina divulga que Bolsonaro, su esposa y sus dos hijas cruzaron la frontera.
Esto ocurre más de 12 horas después de que cirugían las primeras informaciones.
Mientras se le buscaba, Flávio Bolsonaro seguía en Brasil.
El senador pasó a Argentina “con documentación hábil de viaje sin ningún impedimento legal” a través del puente internacional Tancredo Neves, entre la localidad brasileña de Foz de Iguaçu y Puerto Iguazú.
Más información: Flávio Bolsonaro huyó a EE. UU. tras derrota electoral en Brasil, según medios
Además de la brasileña, Bolsonaro tiene la nacionalidad italiana.
Se desconoce cómo llegó hasta allí desde Brasilia, a más de 1.500 kilómetros de distancia.
El avión
Poco después, un avión privado Gulfstream G400 despega del aeropuerto de Puerto Iguazú para llevarlos al puerto ecuatoriano de Guayaquil, según la dirección de migraciones argentina.
En Ecuador, el avión que lleva a los Bolsonaro hace una breve parada para recargar combustible en un aeropuerto desolado.
Reporteros de la AFP constatan que la aeronave despega de nueva.
El sitio FlightAware muestra que su destino es Miami.
Según Flightradar, otro sitio de rastreo de vuelos, unos 927.000 internautas siguen el viaje.
Llegada a destino
Casi 12 horas después de cruzar a Argentina, la familia pisa suelo estadounidense en el aeropuerto de Opa-Locka, Florida.
El excandidato bajó las escaleras del avión vestido con una camisa negra y cargando una mochila, según observa la AFP.
Minutos después suben a una camioneta y parten con rumbo desconocido.
- Fuente: AFP
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Autoridades argentinas desmienten el ingreso del senador Bolsonaro a su territorio
Las autoridades argentinas desmintieron este martes versiones difundidas por medios locales según las cuales el senador brasileño Flávio Bolsonaro, derrotado el domingo en balotaje por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, habría intentado abandonar Brasil a través de Argentina.
Este martes, el portal argentino Infobae informó que la empresa aérea Baires Fly habría preparado un vuelo chárter para el senador desde territorio argentino rumbo a Estados Unidos.
“Es todo falso, nunca ingresó”, dijo a la AFP una fuente del Ministerio de Seguridad.
Por su parte la Dirección Nacional de Migraciones aclaró mediante un comunicado que “no registra ingreso alguno de Flávio Bolsonaro a la República Argentina”.
“A razón de la escalada mediática por la presencia de un avión privado en el aeropuerto internacional de Iguazú (Misiones), las autoridades procedieron a iniciar controles correspondientes a la aeronave y tripulación”, citó la parte.
“La documentación de la empresa se encuentra en regla y no se presentó ningún plan de vuelo que incluya a la familia Bolsonaro”, agregó Migraciones.
Bolsonaro informó el lunes en un video que la Justicia le había prohibido salir del país.
“Nunca pensé en salir del país. Voy a entregar mis pasaportes y me voy a defender de esta aberración”, dijo el senador derechista.
La AFP consultó a la Policía Federal brasileña y al coordinador de campaña de Bolsonaro sobre eventuales movimientos del dirigente para salir de Brasil, pero no obtuvo respuesta inmediata. Tampoco respondió Baires Fly.
El portavoz del presidente Javier Milei, Adrián Ravier, dijo el martes que “no hay ningún pedido de asilo” de Bolsonaro.
Un juez del tribunal supremo de Brasil ordenó el martes a la policía investigar una posible financiación extranjera a la campaña del senador conservador.
Bolsonaro no ha reconocido el resultado del balotaje que permitirá al presidente izquierdista de Brasil permanecer en el poder hasta 2030.
Milei, que apoyó a Bolsonaro en su campaña presidencial, no se ha pronunciado sobre la reelección de Lula a quien ha calificado de “ladrón” y “corrupto”, lo que llevó a una inédita crisis diplomática entre los principales socios comerciales del Mercosur.
“En 2023 cuando Milei fue electo presidente no hubo ningún gesto del presidente Lula para saludarlo personalmente”, señaló Ravier. “No va a haber comunicado oficial” respecto al resultado de los cómics en Brasil, dijo el portavoz.
- Fuente: AFP