- Por Ariel Ruiz Díaz
Hace seis años que trabajo en proyectos sobre discapacidad. En todo este tiempo hice lo que pude con lo que sé y con lo que aprendí en mi propio camino como persona con discapacidad visual.Pasé por charlas pequeñas, asesorías a empresas, comunicación en congresos, la primera película con audiodescripción del país y este año también en proyectos deportivos que buscan crear corridas accesibles.
Con todo esto aprendí algo que se repite siempre: cuando un equipo, una empresa o un proyecto no tiene a una persona con discapacidad adentro, la accesibilidad simplemente no aparece. No porque haya mala intención. Pasa porque todavía no nos ven como sujetos de derechos.
No imaginan que podemos ir a un evento sin depender de nadie, igual que cualquier persona. Por eso vemos campañas políticas sin texto alternativo, conciertos sin accesibilidad en la compra de entradas, agencias de viaje con sitios imposibles de usar. Y sí, seguimos reclamando lo básico.
Porque la mayoría de los espacios todavía no nos contemplan como parte de ellos. Escribí manuales, guías y recomendaciones. Y casi nada se aplicó. No por falta de ganas, sino porque si no hay alguien con discapacidad dentro del organigrama… se olvida. Se pierde. Y vuelve a empezar.
Ese es el aprendizaje más claro que me queda: la accesibilidad no nace de un instructivo. Nace cuando estamos adentro. Cuando somos parte de la mesa donde se decide.Y mi conclusión es esta: si no estamos, todo sigue igual. Cuando estamos, algo se mueve. Porque nuestra experiencia no se reemplaza con ningún manual. Por eso sigo insistiendo, trabajando y ocupando espacios. Porque si no estamos, alguien más va a volver a olvidarse de nosotros.
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Denuncian a fisioterapeuta por supuesto abuso sexual en niños
Un hombre, que trabajaba como fisioterapeuta, habría abusado sexualmente de algunos menores de edad dentro de un centro de rehabilitación para niños, niñas y adolescentes con discapacidad.
La denuncia fue presentada por padres de los afectados. Serían tres las víctimas, de 10, 7 y 5 años. “La denuncia es por abuso sexual en personas indefensas y abuso sexual en niños; son niños con discapacidad, ya sea motriz, del habla en este caso”, mencionó a la 1020 AM la madre de una de las víctimas.
Fue sindicado como supuesto autor de los ataques sexuales un hombre identificado como Santiago Luis Guillermo Capello Barreto, personal del centro de rehabilitación A pasitos, ubicado en Asunción.
Al lugar, “mínimamente acuden 60 a 80 niños”, señaló la denunciante. Las sesiones de rehabilitación tienen una duración de 45 minutos aproximadamente, tiempo en el que las criaturas quedaban solas con el agresor.
Los abusos se habrían registrado en forma sistemática desde el 2025, según declaraciones de la víctima.
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“Según declaración del niño, quien se comunica por monosílabos, lenguaje de señas y escritos a través de tablet, esto ocurría a través de las sesiones de fisioterapia, en la que asistía el niño y que también involucra a mi hija”, explicó.
Los abusos fueron más allá de los manoseos, dijo la mujer al relatar de manera explícita lo realizado por el hombre.
El niño también expresa en su declaración que la niña, hija de la denunciante, estaba presente en ese momento. “Dice que el licenciado le inducía a que realice lo mismo con mi hija”, agregó.
El sospechoso se encuentra prófugo. “Está con paradero desconocido, está con orden de captura hace 20 días y es el tiempo en que aún la Policía no lo está encontrando”, mencionó.
En ese sentido, reclamó la inacción de las autoridades y de los responsables del centro de rehabilitación. “Yo reclamé mucho y no le estaban encontrando, porque no le estaban buscando. Y el centro sigue funcionando como si nada”, apuntó.
Añadió que desde el centro de rehabilitación emitieron un comunicado bastante escueto. “Decía que se le apartó de la institución cuando tuvieron conocimiento del hecho, pero conmigo se comunicaron después de 14 días de hecha la denuncia, que fue el 24 de julio”, manifestó.
La dolida madre pidió la celeridad de la investigación tanto de parte del Ministerio Público como de la Policía para atrapar al degenerado.
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Ñemby: MEC intervino en el caso del alumno con discapacidad golpeado brutalmente en clases
El Ministerio de Educación y Cultura tomó intervención en el caso de un alumno golpeado brutalmente por otro compañero de clases en un colegio de la ciudad de Ñemby. El hecho fue viralizado a través de un video.
“Mañana (martes) nos vamos a trabajar con los orientadores, nos ponemos a disposición de la mamá y vamos a llevarle las tareas a través de la supervisión”, dijo la directora de Protección a los Derechos de la Niñez y Adolescencia del MEC, Sonia Escauriza, en el programa “Dos en la ciudad” de canal GEN y Radio Universo 970AM/Nación Medio.
Añadió que la intervención tiene su proceso, porque se tiene que trabajar con la víctima y con el victimario. Según el protocolo, el plantel docente y directivo de cada institución debe trabajar con la supervisión de área.
“Primero, ¿dónde estaba el docente mientras ocurría eso? Segundo, cómo manejar: ponerse a disposición de la familia. La supervisora me envía una nota poniéndose a disposición y le dije que se vaya a hablar con la familia”, precisó Escauriza.
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Explicó además que el caso fue derivado a la Asesoría Jurídica del MEC, encargada de investigar la responsabilidad, tanto del docente en aula como de la dirección, que según la familia minimizó la denuncia. “Pido informes, me envían y, colectando todos los documentos, derivamos a Asesoría Jurídica, porque no se cumplió lo que dice el protocolo”, refirió.
Asimismo, desarrollarán un trabajo interdisciplinario con los docentes y la Dirección Inclusiva para dar la forma de trabajar. “Lastimosamente, tenemos que trabajar ya por lo sucedido. Una vez que no se realiza lo que establece el protocolo, es una lástima que tengamos que llegar de esa forma”, lamentó.
Igualmente, indicó que se debe trabajar con las normas de convivencia, donde están establecidas las faltas graves, gravísimas, reincidencia, así como las sanciones socioeducativas.
“Por eso siempre hay que trabajar con la familia. Tenemos que entenderle a esa mamá que 24/7 tiene que estar con su niño y de repente ver en un video lo que sucedió en un espacio donde debería estar seguro es lo que nos preocupa”, subrayó.
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Paraguaya con el don de sanar
Por: Adelaida Alcaraz
Existen dolores que no se ven en un examen médico. Familias que llegan temblando a un consultorio. Personas que aprendieron a convivir con el sufrimiento porque nadie supo cómo tocarlos sin lastimar. Esta es la historia de la Dra. Leticia Sarubbi, una compatriota que triunfa en Nueva York, brindando atención a personas con discapacidad. Ella eligió entender que sanar también es comprender, esperar y abrazar.
Hay familias que ingresan a un consultorio odontológico como quien cruza una frontera invisible, con miedos, culpas y cansancio. No llegan solo por una carie o una muela rota, sino cargando años de frustración, sin respuestas y recuerdos traumáticos. Y lo hacen porque aman a alguien que no encaja en el ritmo apurado del mundo.
“Generalmente atendemos a dos personas al mismo tiempo, al paciente y un familiar”, explicó con una sonrisa la Dra. Leticia Sarubbi, quien se destaca en el plantel de la New York University (NYU) por brindar atención integral a pacientes vulnerables.
Ella contó a FOCO que, tras una experiencia personal, eligió dedicar su vida profesional a pacientes con discapacidad, enfermedades oncológicas y Alzheimer, quienes muchas veces llegan tarde al sistema, ya cuando el dolor es grande y la confianza, pequeña.
“La mayoría acude cargada de experiencias odontológicas negativas previas”, indicó la profesional, advirtiendo que antes de tocar una boca, para ella es fundamental sanar algo más profundo.
Cuando un paciente entra a su consulta, por regla, el tiempo se detiene. La luz se atenúa, el ruido desaparece y el entorno se adapta a las necesidades de quienes la buscan. “Cuando los recibimos en un lugar especializado, con empatía, ese espacio se convierte en un oasis para la familia, donde se sienten comprendidos y seguros”, refirió la profesional. Agregó que cuentan con salas sensoriales, mantas con peso, sonidos que calman, silencios respetados. No hay apuro, y, sí mucha humanidad.
Esta atención respetuosa es la que propicia una mejora en la calidad de vida, que no siempre empieza con un tratamiento complejo. Por eso, considera que tomarse el tiempo necesario no es un lujo, es una necesidad vital.
En su experiencia, avanzar lento no es fallar. “Aprendí que a veces el mayor logro no es completar un tratamiento, sino que el paciente vuelva a sentarse en el sillón sin miedo”, aseguró. Esa lección se la enseñaron pacientes que llegaron después de años sin atención, con dolor severo y terror acumulado; personas que el sistema había dejado atrás.
Después de más de 15 años en esta especialidad, todavía hay frases que la desarman. “Gracias, doctora, ya no tiene dolor”, “ahora puede comer mejor”. Lejos de abrumarla emocionalmente, estos pacientes se convierten en una fuente de motivación.
Para ella, representar a Paraguay en una universidad como NYU, en la que se forma uno de cada diez odontólogos de EE. UU., es un honor y una responsabilidad. “Muchas veces soy la primera paraguaya que conocen”, relató con una sonrisa que también es bandera. Cada aula, cada estudiante, es una oportunidad de dejar huella.
Pero su historia no es solo un logro personal. Es un llamado urgente. En Paraguay, alrededor del 12 % de la población vive con algún tipo de discapacidad. Todos necesitan atención bucal de calidad. “La atención odontológica inclusiva no debe ser un servicio excepcional, sino un derecho”, sostuvo.
Esta historia nos interpela y, a través del ejemplo de esta compatriota, nos impulsa a visibilizar un problema latente, porque sanar no es solo curar dientes. Es mirar al otro y decirle, sin palabras: acá estás a salvo.
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Villarrica: hallan muerta a recicladora y junto a su cuerpo a su marido con discapacidad
Este viernes, en la ciudad de Villarrica, departamento de Guairá, hallaron sin vida a la una mujer que se dedica al reciclaje y que tiene bajo su cuidado a su pareja que se encuentra en cama por una discapacidad física. El hombre se encontraba en delicado estado porque hacía varios días no recibía su medicación ni alimentos.
Medios locales informaron que la Policía Nacional recibió el llamado de vecinos sobre el hallazgo del cadáver en una casa ubicada sobre la calle Doctor Bottrel y 14 de mayo. El cuerpo fue identificado como el de Catalina Mercedes Odecino, de 67 años, conocida recicladora de la zona.
Según relatos, esta mañana una persona fue hasta la vivienda e ingresó para saber cómo se encontraba la pareja porque hacía días que no veía a la mujer, pero grande fue la sorpresa cuando la encontró sin vida. Rápidamente llamó al sistema 911 para dar aviso y agentes de la Comisaría 3° ingresaron a la vivienda.
En el lugar encontraron al concubino de la fallecida, que está postrado en cama por una discapacidad que no le permite levantarse por sí solo. Este se encontraba en grave estado porque hacía días que no recibía medicación, alimentos ni agua, ya que estaba bajo el cuidado de la mujer.
Según el médico forense, la mujer llevaba muerta al menos cinco días y durante ese periodo el hombre quedó sin cuidado, además, no podía comunicarse con nadie debido a su condición. El mismo fue llevado hasta el Hospital Regional de Villarrica donde permanece internado.