- Marcelo Pedroza
- Psicólogo y Magíster en Educación
- mpedroza20@hotmail.com
En cada escrito expresado en verso existe algo especial. Reina en la palabra una fuente vigorosa de connotaciones, tantas como quienes le den vida. Al leer se produce una conexión indescriptible entre quienes acarician el sentido de esas letras que atrapan.
En la lectura hay una fiesta permanente, ¡que lindo es sumergirse en el devenir de una novela! Se activa el secreto de las emociones… se vive aquel instante de suspenso… se crea el tiempo que fue… se siente el dolor… se vibra de felicidad.
Palabras para crecer. Surgen por doquier, en el bosque de los sueños se encuentran las ideas que construyen lo deseado. Es allí en donde la imaginación se deleita a través de una frase, dándole el toque interpretativo que caracteriza a cada cual. Decir gracias puede transformar un destino. Quizá en ese fugaz momento… esas gracias orienten el presente hacia un camino anhelado.
¡Admirar!, mueve el corazón más allá de los latidos, une voces que se entusiasman por compartir, desliza una potente luz al cobijar con su paso, es ahí cuando se nutren los simples pasajeros. Ver el crecimiento de la otredad es ver la luna en su inmensidad.
En las hojas las marcas indican vitalidad. Sutil presencia para la humanidad, pioneras de la quietud y el movimiento. Maestras del equilibrio ante la adversidad. Una hoja, una vida. ¡Contemplar!, esa muestra natural es un arte, ¡como lo es vivir! Sus tiempos conocen la eternidad. Enseñan sin pensar, fluyen y se dan.
Hay música en las palabras. La que se siente cuando se la escucha. Oídos para entender, en ellos se habilitan los trayectos del aprendizaje. La sintonía multiplica las fortalezas, pregona la creación y respeta lo auténtico. ¡Escuchar!, el silencio tiene mucho por transmitir…
Versos por cantar. Lecturas por compartir. Palabras por aprender. Jardines por recorrer. ¡Gracias!
Dejanos tu comentario
Encarnación retoma los vuelos entre Buenos Aires y Posadas
Desde el 1 de noviembre la aerolínea low cost ofrecerá una frecuencia diaria entre ambas ciudades, una alternativa cercana para las personas que buscan llegar a Buenos Aires y conectar a otros destinos del país vecino.
Una opción para el sur del país. JetSMART anunció el regreso de los vuelos entre Buenos Aires y Posadas, ampliando las alternativas de conectividad para los habitantes de Itapúa y del país. La operación comenzará el 1 de noviembre y permitirá acceder a la capital argentina desde el aeropuerto de la ciudad vecina, ubicado a corta distancia de Encarnación.
La propuesta contempla un vuelo diario, de lunes a domingo, con pasajes disponibles desde USD 66,42 por tramo, con tasas e impuestos incluidos.
“En la firma buscamos conectar cada vez más ciudades y acercar nuevas oportunidades para viajar. El regreso de Posadas a nuestra red no solo beneficia al noreste argentino, sino que también representa una excelente noticia para miles de personas del sur de Paraguay, que contarán con una alternativa cercana, conveniente y accesible para llegar a Buenos Aires y continuar viaje hacia otros destinos de nuestra red”, señaló Verónica Marambio Álvarez, gerente Comercial de Mercados Internacionales de la compañía.
Más destinos desde Buenos Aires. Para los viajeros paraguayos, la cercanía entre Encarnación y Posadas convierte esta ruta en una alternativa práctica. Desde Buenos Aires, mediante conexiones en el Aeroparque Jorge Newbery, será posible continuar viaje hacia San Carlos de Bariloche, San Martín de los Andes, Mendoza, Neuquén, Comodoro Rivadavia, Calafate y Córdoba.
La reanudación de los vuelos también busca fortalecer los vínculos turísticos, comerciales y culturales entre Argentina y Paraguay, en una zona fronteriza caracterizada por el intercambio permanente.
Expansión regional. El regreso de Posadas se suma a la estrategia de crecimiento de la aerolínea en Sudamérica. Desde el inicio de sus operaciones, la compañía transportó más de 62 millones de pasajeros y desarrolló una red de más de 90 rutas que conecta más de 50 destinos en nueve países.
Actualmente, la aerolínea cuenta con una flota de 56 aviones Airbus A320 y A321 y opera en Argentina, Chile, Perú, Colombia, Brasil, Uruguay, Paraguay, Ecuador y República Dominicana. Su modelo ultra low cost apunta a ampliar el acceso al transporte aéreo mediante tarifas competitivas.
Dejanos tu comentario
Capaco insta a mayor inversión pública en dragado y caminos
El ingeniero Francisco Griñó Guillén, miembro de Cámara Paraguaya de la Industria de la Construcción (Capaco), instó a seguir invirtiendo en el dragado de los ríos y el mejoramiento de las rutas y caminos. El directivo considera indispensables para dar previsibilidad al movimiento de cargas y mantener la navegabilidad durante todo el año.
Sostuvo, que tanto el dragado permanente de los ríos y mejores caminos de acceso son fundamentales para un país mediterráneo como es Paraguay. Señaló que el desarrollo de la infraestructura portuaria paraguaya en las últimas dos décadas a lo largo de los ríos Paraguay y Paraná estuvo impulsado principalmente por inversiones privadas. Además, la mayor parte de las cargas del país opera a través de puertos privados.
Le puede interesar: Alliana prioriza la unidad y esperará las municipales para definir su dupla
Sin embargo, el Ing. Griñó resaltó que esta expansión requiere de obras públicas que garanticen el movimiento de las mercaderías por agua y su conexión con la red terrestre. “El Estado debe acompañar más la inversión. Tiene que ser partícipe y darle el apoyo que necesitan las terminales portuarias, con caminos y dragados”, afirmó.
El ingeniero, con experiencia en la construcción y administración de puertos, explicó que las condiciones de navegación y los accesos terrestres forman parte de una misma cadena logística. “En el caso del río, es la autopista más importante del Paraguay. El 80 % o 90 % de la carga del país, de importación y exportación, pasa por los ríos”, expresó.
Asegurar la navegación
Griñó señaló que uno de los principales desafíos es garantizar la continuidad del dragado. El ingeniero mencionó que actualmente existen tres contratos para realizar estos trabajos, pero sostuvo que el mantenimiento de los canales debe responder a una planificación permanente.
“Hay que hacer un programa de dragado y hay que cumplir ese programa de dragado. Si hay un inconveniente, no se puede solucionar en cuestión de días. A veces lleva meses”, explicó.
A su criterio, esperar una bajante pronunciada para iniciar los trabajos reduce la capacidad de respuesta y expone al comercio exterior a retrasos que podrían evitarse mediante intervenciones anticipadas.
La navegación también depende del mantenimiento de los tramos del río Paraná que se encuentran bajo jurisdicción argentina. En ese sentido. Griñó planteó la necesidad de mejorar la coordinación sobre las aguas compartidas para que el país vecino realice las tareas correspondientes en su territorio.
Caminos para llegar a los puertos
Por otra parte, señaló que la necesidad de infraestructura no se concentran únicamente en los ríos, ya que el traslado de las cargas desde las zonas productivas hasta las terminales depende casi totalmente de la red vial, tanto rutas como caminos vecinales, explicó el profesional. “Nosotros no tenemos ferrocarril y eso hace que el transporte que alimenta a los puertos sea terrestre”.
Indicó que esta dependencia aumenta la presión sobre las rutas y exige caminos capaces de soportar un tránsito intenso de camiones durante todo el año. “Necesitamos caminos de todo tiempo para asegurar los accesos, sobre todo rutas en buenas condiciones, por la intensidad que genera el tráfico de las cargas”, manifestó.
Siga informado con: Para Chase, docentes deben escuchar al Ejecutivo
Dejanos tu comentario
La palabra que se resiste a desaparecer
- Paulo César López
- paulo.lopez@nacionmedia.com
- Fotos: AIP / SNC
Entre las maracas y el adorno de plumas, las primeras palabras hermosas emergen como llamas y tenue neblina cada vez que se invoca a Ñamandu Ru Ete Tenondegua durante los primeros resplandores del día. Antes de convertirse en escritura, antes de ser clasificada por gramáticas y diccionarios, la palabra fue canto, rito, memoria y una manera de habitar el mundo.
En la dimensión originaria de la lengua quizá se encuentre una de las claves para comprender una pregunta que atraviesa la historia paraguaya: ¿quién decide qué palabras merecen ser escuchadas?
Hablar de lenguas supone hablar también de poder. No existen únicamente idiomas que tienen más o menos palabras, mayor o menor complejidad gramatical o diferentes capacidades expresivas. Existen, sobre todo, lenguas a las que una sociedad concede autoridad y otras a las que relega a determinados espacios periféricos. Hay lenguas autorizadas para la ciencia, la política, la universidad y la literatura mientras que otras quedan confinadas al hogar, al mercado, al afecto o al ritual.
El problema, entonces, no parece estar en las lenguas, sino en las jerarquías que construimos alrededor de ellas.
El guaraní constituye uno de los ejemplos más evidentes. Su historia está marcada por una honda paradoja: es una lengua profundamente arraigada en la vida cotidiana paraguaya y, al mismo tiempo, ha sido relegada de numerosos ámbitos considerados prestigiosos.
El antropólogo y lingüista hispano-paraguayo Bartomeu Melià advertía que el problema del guaraní no residía en una supuesta incapacidad interna, sino en su evolución histórica. La marginación cultural y social lo confinó a determinados campos semánticos, mientras otros ámbitos –especialmente la ciencia y la técnica– le permanecían prácticamente vedados. Esto a pesar de que el guaraní posee recursos potenciales para formar neologismos, crear expresiones nuevas o directamente incorporar préstamos.
DIMENSIÓN POLÍTICA
La cuestión adquiere así una dimensión política. Una lengua no deja de hablar de ciencia porque carezca de capacidad para hacerlo; deja de hacerlo cuando una sociedad decide que la ciencia debe hablarse en otra lengua.
Algo semejante ocurre cuando se juzga la riqueza de un idioma según la cantidad de términos que posee para designar números, objetos o categorías abstractas.
El antropólogo norteamericano Marvin Harris cuestionaba esa mirada al señalar que la especificidad o generalidad de un discurso responde a las necesidades culturales de cada sociedad. Allí donde resulta necesario distinguir grandes cantidades, una lengua desarrolla recursos para hacerlo; cuando esa precisión no es relevante para la vida cotidiana, puede bastar con expresiones generales como “poco”, “mucho” o “demasiado”.
¿Quién posee entonces el vocabulario más rico? La pregunta pierde sentido cuando comprendemos que las lenguas no son inventarios universales de palabras, sino herramientas construidas por comunidades concretas para desenvolverse en mundos concretos.
Por eso las jerarquías lingüísticas nunca son puramente lingüísticas. Son sociales, económicas, históricas y políticas.
DIGLOSIA
El Paraguay suele presentarse como un país bilingüe. Pero la coexistencia de dos lenguas no significa necesariamente igualdad entre ellas.
El bilingüismo puede esconder una distribución profundamente desigual de funciones: una lengua para los espacios oficiales y otra para los espacios cotidianos; una para escribir y otra para hablar; una para la universidad y otra para la intimidad; una para el poder y otra para la vida.
Durante siglos se instaló la idea de que civilizar equivalía a dejar atrás lo indígena; que avanzar significaba abandonar la oralidad para abrazar la escritura, sustituir la tradición por la modernidad y transformar la supuesta barbarie en civilización.
La lengua fue uno de los territorios fundamentales de esa operación. Melià lo expresó con contundencia al señalar que el estado de las lenguas constituye un claro indicador de lo ocurrido con las sociedades americanas. Si la conquista comenzó con la ocupación del territorio, su culminación puede encontrarse en la ocupación de la lengua.
Conquistar una lengua significa, en cierto modo, conquistar la posibilidad de nombrar el mundo.
COSMOVISIÓN
Nombrar un territorio de una manera u otra implica inscribir sobre él una determinada cosmovisión. Y cuando una comunidad pierde sus palabras, no pierde solamente vocabulario: pierde una parte de las categorías con las cuales interpreta su existencia.
El guaraní sin dudas habla. Está en las calles, en las casas, en los mercados, en los campos, en los fogones. Habla en los afectos y en los insultos, en el humor y en las canciones, en las ceremonias y en la conversación cotidiana. Pero cuando llega a determinadas instancias, su voz comienza a perder volumen.
Es allí donde Melià advertía sobre el peligro del alingüismo: una sociedad que pierde progresivamente la capacidad de pensar, decir y reconocerse en su propia lengua. Una lengua se encuentra dominada cuando queda confinada al coloquio íntimo y se le niega vigencia en aquello que una sociedad define como el “mundo de la cultura”.
A pesar de ello, la palabra guaraní todavía persiste. Excluida de determinados espacios de la llamada “alta cultura”, la voz indígena continúa levantándose junto a los fogones. Sigue resonando en el opy y en el tangara, allí donde la palabra todavía conserva algo de su antigua dimensión sagrada.
No se trata de decidir si una lengua es superior a otra. Se trata de preguntarnos qué mundo desaparece cuando una lengua deja de ser capaz de nombrarlo. La palabra no es un mero instrumento para describir la realidad, sino que forma parte de aquello que hace posible existir dentro de ella.
De ahí que defender una lengua no consista solamente en conservar palabras antiguas. Consiste en preservar una determinada manera de mirar, de recordar, de relacionarse con los otros y con la tierra.
Dejanos tu comentario
Personal impulsa espacios de referencia para la industria TIC en Paraguay
Personal Paraguay, en conjunto con Personal Argentina, realizó la tercera edición del Seminario Internacional de Tecnologías (TIC), un espacio de intercambio de conocimientos y experiencias que reunió a especialistas, colaboradores y aliados tecnológicos.
El encuentro, desarrollado en dos jornadas, abordó las principales tendencias vinculadas con inteligencia artificial (IA), infraestructura digital, conectividad, ciberseguridad, fibra óptica y evolución de los servicios tecnológicos.
Hugo Lombardo, CTO de Personal Paraguay, destacó que el objetivo es acercar al público la aplicación práctica de las nuevas tecnologías. Explicó que, además de la teoría en torno a la IA, buscan mostrar cómo estas herramientas pueden incorporarse a los procesos cotidianos, particularmente en la automatización de las operaciones de red, para hacer más eficientes las tareas y mejorar la calidad de los servicios.
Modelos predictivos y mayor automatización. Uno de los principales focos estuvo puesto en el uso de inteligencia artificial para anticipar posibles inconvenientes en las redes.
Natalia Duarte, líder de Proyectos Tecnológicos de Personal, explicó que la compañía trabaja en modelos predictivos capaces de analizar variables como el comportamiento de la red, la potencia y la latencia en los hogares de los clientes.
De esta manera, se busca identificar patrones que permitan detectar una eventual falla antes de que afecte al usuario.
Natalia señaló que la tendencia apunta a una mayor automatización de las redes, los servicios y el soporte. Aclaró que esto no necesariamente implica una pérdida de puestos de trabajo, sino una transformación en la manera de organizar las tareas, permitiendo que las personas puedan utilizar mejor su tiempo y concentrarse en actividades de mayor valor.
La evolución de la conectividad y el desarrollo del 5G. La representante explicó que el avance de esta tecnología es gradual y depende tanto del despliegue de infraestructura como de la disponibilidad de equipos compatibles entre los usuarios.
En ese sentido, indicó que Personal ya fue adjudicada con una licencia para operar con 5G y que el proceso requiere una etapa de desarrollo y adecuación antes de su implementación.
Aliados tecnológicos. Entre las empresas aliadas se hallan Huawei, Ericsson, Conecta, Hansa, Nokia y Fortinet, entre otras firmas.
Según explicó Hugo, estas alianzas permiten incorporar conocimientos y soluciones para fortalecer servicios como la conectividad al hogar, la fibra óptica y otras prestaciones vinculadas con el ecosistema digital.