“Confianza, la clave de la cohesión social y el crecimiento de América Latina y el Caribe”, así se titula el último libro lanzado por el Banco Interamericano de Desarrollo al que se puede acceder de manera gratuita en la web de la institución. Aborda un elemento que generalmente es poco tenido en cuenta a la hora de analizar escenarios políticos: el desgaste que ha tenido la confianza tanto entre los ciudadanos como de estos hacia sus gobiernos.
La versión completa tiene datos de 115 países y la que corresponde a América Latina y el Caribe tiene datos que fueron tomados de dieciséis países, entre los que se incluyen Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, México, Nicaragua, Perú, República Dominicana, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela. Sí, leyó bien, no tiene datos de Paraguay. Solamente esa puntualización ya debería de ser una llamada de atención, pero más allá de eso nuestro país no debería diferenciarse demasiado del resto.
En este informe se define a la confianza como la creencia de que otros no actuarán de manera oportunista. No harán promesas que no pueden cumplir, no renegarán de las promesas que sí pueden cumplir ni transgredirán las normas para aprovecharse de otras personas que las respetan. En pocas palabras, la confianza es la fe en los demás: en su honestidad, fiabilidad y buena voluntad. Si esta definición la llevamos a la relación entre la población y sus gobernantes, estamos ante un elemento de una profundidad impensada.
De todo el mundo, o al menos de los países de los cuales se recaban datos para el informe y de todo lo que aporta y da para mucho más análisis, el libro muestra dos datos que son realmente impactantes: nuestra región es la que menos confía y es donde se ha tenido un descenso realmente alarmante de la confianza. En términos globales, el porcentaje de individuos que cree que se puede confiar en la mayoría de las personas (confianza generalizada o “interpersonal”) descendió del 38% en el período 1981-85 al 26% en 2016-20, según datos de la Encuesta Integrada de Valores.
En América Latina y el Caribe, la reducción ha sido aún más drástica, con una caída de los niveles de confianza del 22% al 11%. Apenas una de cada 10 personas cree que se puede confiar en los demás. Aunque la confianza es escasa en el resto del mundo, es más baja en América Latina y el Caribe que en cualquier otra región. Los bajos niveles de confianza interpersonal y la escasa capacidad para obligar a los gobiernos a rendir cuentas se refleja en una alta desconfianza en el gobierno. Según la Encuesta Integrada de Valores, a lo largo del período 2010-20, un promedio de menos de tres de cada 10 ciudadanos en América Latina y el Caribe confiaban en su gobierno. La desconfianza en el gobierno es un problema mundial, pero de vuelta es mayor en América Latina y el Caribe.
Cómo recuperar la confianza deberá ser sin dudas uno de los desafíos del próximo gobierno que asumirá en el 2023. No será fácil, pero debe hacerlo. Después de todo, difícilmente se vote o se acompañe la gestión de aquello que no se confía. Y de eso también se trata la política, esa mala palabra que empieza con p y termina con a.
Caaguazú: rescatan a un recién nacido y detienen a dos mujeres
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Un bebé recién nacido fue rescatado en el marco de un procedimiento llevado a cabo por agentes del Departamento Contra la Trata de Personas de la Policía Nacional, como parte de una investigación por presunto caso de trata de personas.
La criatura, de dos días de vida, fue recuperada en un operativo que se realizó el martes en el barrio Centro de la localidad de José Domingo Ocampo, departamento de Caaguazú.
Durante el procedimiento también fueron aprehendidas dos mujeres, identificadas como Yesica Noemí Villar Alvarenga (23) y Victoria Villar Alvarenga (31). Los intervinientes también incautaron tres teléfonos celulares que serán sometidos a pericias.
Investigadores presumen que el bebé iba a ser trasladado a España. Foto: Gentileza
Una comitiva de la División de Inteligencia Regional Alto Paraná, en coordinación con el Ministerio Público, se hizo presente en la vivienda donde residían las aprehendidas en busca de Juana Colman Duarte (35) y de su hijo recién nacido.
Tras varias averiguaciones, los investigadores localizaron a la mujer y al bebé en la vivienda de una docente identificada como Norma Aquino. La misma manifestó que había brindado refugio a la madre y al niño luego de que la mujer solicitara ayuda por temor a que le quitaran a su hijo.
De acuerdo con el relato proporcionado a los agentes, existirían sospechas de que el recién nacido podría ser trasladado al extranjero, específicamente a España, situación que motivó la intervención policial y fiscal.
El caso fue comunicado a las fiscales Vivian Coronel y Carolina Rosa Gadea, quienes dispusieron el traslado de la madre, el bebé y las dos mujeres aprehendidas hasta la sede del Ministerio Público para las diligencias correspondientes.
TEP de ANR aprueba máquinas del TSJE y aboga por control mutuo del “factor humano”
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El presidente del Tribunal Electoral Partidario (TEP), de la Asociación Nacional Republicana (ANR), Santiago Brizuela, expresó este lunes la plena confianza en el sistema electoral a través de las máquinas de votación, en el marco de la revisión técnica a la que la Justicia Electoral accedió este lunes, a solicitud de sectores del Partido Colorado, que concluirá mañana.
“Desde el Tribunal Electoral Partidario estamos confiados en el sistema de votación y confiamos 100 % en que existen medidas extremadamente importantes para reducir riesgos de fraude”, expuso el titular electoral a la 1000 AM.
Afirmó que, desde las máquinas de votación, es prácticamente nula la posibilidad que existan fraudes en los votos, sin embargo, señaló que en el factor humano es lo que se podría dar irregularidades. “Para aclarar, riesgo de fraude por motivos de las máquinas no hay, el elemento humano es impredecible y es imposible de poder prever y saber todas las maniobras que se puedan hacer”, mencionó.
Agregó que “en el elemento humano siempre va a existir y ahí ya depende de los representantes de los movimientos en el control mutuo que tienen que hacerse en el momento, tanto en el ejercicio del sufragio como en el depósito de los votos y el escrutinio final”.
Brizuela destacó la apertura de la Justicia Electoral que accedió a la realización de una verificación técnica de las máquinas de votación. “La Justicia Electoral, con carácter aperturista y transparente, accedió al reclamo de algunos segmentos de los movimientos internos del Partido Colorado, nosotros les trasladamos el reclamo. Realmente hubo un error comunicacional nada más”, señaló.
Josefina Otero: “La integración no puede medirse solo en los números, sino en la confianza”
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En un momento de reconfiguraciones económicas en la región, Josefina Otero asumió la presidencia de la Cámara de Comercio Paraguayo-Argentina (Campyarg) con la misión de transformar el vínculo bilateral en una plataforma de oportunidades reales.
En esta nueva entrega de Hacedores LN, Josefina Otero destacó a La Nación/Nación Media que su elección como presidenta de la Cámara de Comercio Paraguayo-Argentina (Campyarg) representa una señal de evolución en el ecosistema empresarial de ambos países y una oportunidad para liderar una institución “dinámica, moderna y cercana al empresario”. Para la nueva máxima autoridad del gremio, el objetivo central es que el relacionamiento deje de ser meramente social para convertirse en negocios, inversiones y resultados concretos.
–¿Qué significa para usted ser la mujer que lidera este puente comercial y qué impronta personal busca imprimirle a su gestión?
–Asumir la presidencia de la cámara representa para mí una enorme responsabilidad y también una oportunidad histórica. Ser la primera mujer en liderar este espacio no lo vivo solo como un logro personal, sino como una señal de evolución de los sectores empresariales de ambos países. Mi impronta estará enfocada en transformar la cámara en una plataforma dinámica, moderna y cercana al empresario. Quiero una cámara que no solo genere networking, sino conexiones reales que se traduzcan en negocios, inversiones y oportunidades concretas. También quiero aportar una mirada más humana, colaborativa y estratégica, donde la integración regional no se mida solamente en números, sino también en confianza, innovación y construcción de largo plazo.
–¿Cómo se encuentra hoy el comercio entre ambos países?
–La relación entre Paraguay y Argentina atraviesa un momento muy interesante. Hay un vínculo histórico, cultural y económico muy fuerte, pero todavía existe muchísimo potencial por desarrollar.
CRECIENTE INTERÉS
–¿Cuáles son los sectores donde ve una oportunidad que todavía no está siendo aprovechada?
–Hoy vemos un creciente interés de empresarios argentinos en Paraguay por su estabilidad macroeconómica, su régimen tributario competitivo y las oportunidades de expansión regional. Pero creo que todavía hay sectores subexplotados, especialmente en turismo, hospitalidad, logística, tecnología, economía del conocimiento, energías renovables y desarrollo inmobiliario con servicios. También veo una gran oportunidad en generar alianzas entre empresas paraguayas y argentinas para exportar juntas al mundo. Paraguay tiene competitividad y capacidad de crecimiento; Argentina tiene talento, escala y know how en muchas industrias. La combinación puede ser muy potente.
–¿Qué es lo que falta a nivel de políticas públicas para que el flujo comercial sea realmente fluido y previsible?
–Todavía necesitamos avanzar mucho en previsibilidad y facilitación. El sector privado necesita reglas claras, estabilidad y menos burocracia. Hay temas estructurales importantes, como la mejora de la logística regional, el fortalecimiento de la hidrovía, la simplificación de procesos migratorios y aduaneros, y una mayor integración digital entre ambos países. También creo que debemos trabajar más en políticas que incentiven la inversión de largo plazo y acompañen a los empresarios que quieren expandirse regionalmente. La integración no puede depender solamente de la voluntad del privado; necesita una visión estratégica compartida entre ambos Estados.
PROYECTOS CON PROPÓSITO
–¿Qué significa el éxito para usted, y cómo cambió esa definición con el tiempo?
–Antes, quizás asociaba el éxito más con los logros profesionales, el crecimiento o el reconocimiento. Hoy el éxito tiene mucho más que ver con el equilibrio, con construir proyectos con propósito, generar impacto, formar equipos felices y poder crecer profesionalmente sin perder de vista la vida personal, la salud y la familia. También significa sentir que uno está creando algo que trasciende y aporta valor real a otras personas.
–¿A qué mujeres admira dentro del ámbito empresarial, y por qué?
–Admiro mucho a mujeres que lograron construir liderazgo desde la autenticidad y la innovación. A nivel internacional, me inspira mucho Mel Robbins, por su capacidad de comunicar, motivar y ayudar a las personas a pasar a la acción con herramientas simples, pero muy poderosas. A nivel regional, admiro a Sofía Contreras, porque representa una nueva generación de liderazgo emprendedor en Latinoamérica, muy conectado con la innovación, la tecnología y el impacto positivo. También admiro a muchas empresarias paraguayas que, desde distintos sectores, están generando empleo, impulsando proyectos y transformando industrias con muchísimo compromiso y visión de futuro.
EQUILIBRIO DINÁMICO
–¿Cómo equilibra la exigencia profesional con su vida personal?
–No creo en el equilibrio perfecto, creo más en un equilibrio dinámico. Hay momentos donde el trabajo demanda más y otros donde uno necesita priorizar la familia o el bienestar personal. Con el tiempo aprendí que para liderar bien también hay que aprender a delegar, confiar en los equipos y poner límites. También me ayudó mucho entender que el bienestar personal no es un lujo, sino una condición necesaria para poder sostener proyectos a largo plazo.
–¿Qué le diría a una joven que quiere lanzarse en el mundo empresarial, pero lo ve cerrado?
–Le diría que no espere sentirse “lista” para empezar, porque muchas veces el crecimiento sucede justamente animándose a entrar en espacios incómodos. El mundo empresarial está cambiando y necesita nuevas miradas, nuevas formas de liderar y nuevas voces. Que se prepare, que construya redes, que busque mentores, que aprenda constantemente y, sobre todo, que no subestime el valor de su propia perspectiva. Muchas veces las oportunidades aparecen cuando una deja de intentar encajar y empieza a liderar desde su autenticidad.
VALOR DIFERENCIAL DE LA MIRADA FEMENINA
–¿Cómo ha sido su experiencia para posicionar su liderazgo y qué valor diferencial cree que aporta la mirada femenina a la integración regional?
–Mi experiencia estuvo marcada por mucho trabajo, preparación y resultados. Creo que hoy estamos viviendo una evolución muy positiva donde cada vez hay más espacio para liderazgos diversos dentro del mundo empresarial y gremial. En mi caso, siempre intenté posicionarme desde la construcción, el profesionalismo y la capacidad de generar vínculos y equipos sólidos. La mirada femenina aporta muchísimo valor porque suele tener una visión más integradora, colaborativa y humana. Creo que hoy las empresas y las instituciones necesitan justamente eso: líderes que sepan conectar personas, generar consensos y construir relaciones de largo plazo.
–Para aquellas jóvenes profesionales que hoy están en cargos de gerencia operativa, ¿cuál es la habilidad blanda que deberían empezar a cultivar?
–La capacidad de comunicación. Saber comunicar ideas, generar confianza y construir relaciones es una habilidad clave para cualquier líder. Pero también agregaría la inteligencia emocional. Hoy los grandes liderazgos no se construyen solamente desde el conocimiento técnico, sino desde la capacidad de gestionar personas, adaptarse al cambio y sostener equipos en contextos desafiantes.
Otero buscará transformar el vínculo bilateral en una plataforma de oportunidades concretas para Paraguay y Argentina. Foto: Matías Amarilla/LN
PERFIL
* Es técnica superior en administración hotelera
* Hizo un perfeccionamiento en gerenciamiento hotelero en la Universidad Torcuato di Tella, Argentina
* Tiene un diplomado en management para empresas en mercados competitivos
* Fue titular de la Asociación Industrial Hotelera del Paraguay (Aihpy)
* Posee capacitación en hotelería de lujo con un consultor italiano
* CEO en Noddo Hotels & Consulting, que opera con cuatro propiedades como Divina Tower, Alula, Cabañas Mi Querido Viejo y la comercialización al Gran Hotel del Paraguay, entre otros proyectos
LinkedIn y su impacto en la reputación profesional
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Alexandra Cortese
MSc en Comunicación Corporativa y Reputación
Consolidándose como la red profesional líder a nivel mundial, LinkedIn hoy supera los mil millones de usuarios a nivel global y cuenta con más de 300 millones en América Latina. De éstos, más de 60 millones de sus usuarios son tomadores de decisión, y distintos estudios internacionales señalan que más del 70 % de los profesionales investiga en línea a una empresa o a un líder antes de establecer un contacto o avanzar en una oportunidad laboral o comercial. Sin embargo, en mercados como el nuestro, su potencial estratégico todavía se activa de manera parcial.
En la práctica, muchas personas cuentan con perfiles empresariales y personales que permanecen desactualizados o funcionan únicamente como archivo de antecedentes o de búsquedas profesionales, olvidando que antes de una reunión, una alianza o una contratación, alguien busca. En esa búsqueda, la presencia (o ausencia) digital influye en la percepción de credibilidad.
En el estudio “Líderes en Movimiento”, que realizamos desde ROW para analizar comportamientos y resultados del liderazgo en Paraguay, observamos un dato revelador: un porcentaje muy reducido de líderes mantiene una presencia activa y estratégicamente gestionada en LinkedIn, y en varios casos los perfiles directamente no existen. La brecha no está en la falta de trayectoria, sino en la falta de activación consciente de esa trayectoria en el espacio digital. Los motivos pueden ser varios, pero lo indiscutible son las oportunidades perdidas en esta falta de gestión.
A diferencia de otras plataformas donde predomina lo visual y lo inmediato, LinkedIn exige pensamiento, criterio y consistencia. No es un entorno para la exposición liviana; es un espacio donde se proyectan visión, posicionamiento y resultados, y eso requiere disciplina.
Mantener una presencia activa no implica publicar cualquier cosa, sino hacer el ejercicio de pensar que nuestra carrera profesional también necesita ser transmitida con claridad, aunque tengamos cabos sueltos. Todo esto conlleva revisar qué comunicamos, desde qué experiencia hablamos y cómo esa narrativa interactúa con los próximos pasos que queremos dar a nivel institucional o personal.
LinkedIn no reemplaza el trabajo real ni los resultados concretos, pero sí los amplifica y a un público distinto al de otras redes sociales, o tal vez, al mismo público pero que ingresa a este espacio con un mood distinto.
En una economía donde la confianza es uno de los activos más valiosos, la presencia digital ya no es un detalle operativo; es parte de la gestión profesional responsable y, cada vez más, de la arquitectura estratégica de la reputación. Así que te invito a tomar el desafío de activar tu perfil y ponerte la meta de gestionarlo.