Las entidades financieras ya no tienen las mismas características de las que operaban en el siglo XX, en donde los productos crediticios abarcaban no menos del 80% de sus negocios globales.
Hoy día se caracterizan por la comercialización de una variedad de productos y servicios crediticios y no crediticios, las que en función al abanico de posibilidades y opciones que brindan a sus clientes hacen que su gestión económica pueda ser mucho más positiva y rentable.
El análisis del riesgo crediticio no es el producto final del espectro global de la evaluación de los estados contables de la compañía. Uno de los factores primarios que forman parte del mismo para llegar a una decisión de concesión o no de facilidades en M/L y/o M/E se refiere a la capacidad y calidad de la gerencia/plana directriz que los conforman sus principales accionistas y los que integran las principales posiciones dentro del staff gerencial (englobado dentro de los factores cualitativos) y que hacen al buen gobierno corporativo.
El juicio del oficial de créditos/negocios y su confianza en los principales ejecutivos de la empresa pesan fuertemente al momento de tomar decisiones.
La falta de habilidad del management puede llegar a desintegrar a una compañía por más sana que sea su posición económica-financiera-patrimonial. El aspecto cualitativo junto con los financieros y económicos completan el cuadro que conducen a la estructuración de la decisión final.
Existe una reconocida premisa que dice que un préstamo concedido adecuadamente puede considerarse cobrado en un 50%.
El alcance y tipo de riesgo asumidos deben ser bien encaminados para determinar la voluntad y habilidad del prestatario para pagar su deuda. Son de aplicación los fundamentos básicos de crédito y a ellos debemos atenernos. Cada solicitud de préstamo requiere un tipo diferente de investigación y análisis.
El oficial de créditos/negocios debe saber escuchar, pero también hacer preguntas claves, porque el prestatario puede omitir, consciente o inconscientemente, datos importantes.
Las “C” de créditos puede parecer elemental y podría incluso ser descartada, pero si son pasados por alto podríamos llegar a una decisión que eventualmente puede impactar negativamente para ambos, el prestatario y el banco o la financiera.
Carácter: Es la más importante de todas las “C”. No hay sustituto para el carácter.
Es un factor vital. El carácter de una persona puede ser causa de que la escala de decisión pueda rotar de “sí” a “no”.
Capacidad: Explica el éxito de una empresa en el pasado y cómo lo será posiblemente en el futuro.
Una compañía puede manejarse con un balance excelente, con buenos niveles de facturaciones y utilidades pero si la plana directriz no tiene capacidad y determinación pasará poco tiempo para que se deterioren las condiciones financieras.
Capital: Es el respaldo monetario. El aporte de capital hecho por los inversores representa su confianza. en la compañía, sus productos y su futuro.
Es el patrón de medida del crédito que puede otorgarse a aquellos que se han ganado el derecho a solicitar un préstamo.
No nos dejemos “encandilar” por las garantías que pueda ofrecer el potencial prestatario, dado que son accesorias, pues lo que interesa es la capacidad de repago del potencial prestatario.
Tener un portafolio de créditos que crece año a año no significa que seamos más eficientes ni rentables, si es que previamente no se han sopesado correctamente los factores cualitativos y cuantitativos que rodean a la facilidad crediticia y que deberían de formar parte del proceso de créditos corporativo de cada Institución.
Fue el uso de la biotecnología lo que permitió el despegue de la agricultura paraguaya, según Santiago Bertoni, actual asesor de la UGP. Foto: Ilustrativa
Tecnología en el campo: la apuesta del agro para producir más y mejor
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Por Sofía Céspedes
La tecnología dejó de ser un complemento dentro del agro para convertirse en una herramienta central de competitividad. En un contexto marcado por la variabilidad climática, el aumento de los costos de producción y la necesidad de mantener rendimientos sostenibles, los productores paraguayos incorporan cada vez más herramientas digitales para optimizar sus decisiones y mejorar la eficiencia en el campo.
Hoy, conceptos como agricultura de precisión, monitoreo satelital, drones, sensores e inteligencia artificial forman parte de un proceso de transformación que avanza tanto en la agricultura extensiva como en otros rubros productivos. El objetivo es claro: producir más, utilizar mejor los recursos y reducir riesgos.
Según Santiago Bertoni, exministro de Agricultura y Ganadería (MAG) y actual asesor de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), este proceso tiene sus raíces en la incorporación masiva de la biotecnología a comienzos de este siglo.
“Fue el uso de la biotecnología lo que permitió el despegue de la agricultura paraguaya. Pasamos de producir aproximadamente 3 millones de toneladas (hace dos décadas) a cerca de 10 millones de toneladas en la actualidad”, afirmó en conversación con La Nación/Nación Media.
A partir de entonces, la adopción de nuevas tecnologías permitió consolidar sistemas como la siembra directa y la rotación de cultivos, impulsando una mayor productividad en rubros como soja, maíz y trigo.
Agricultura de precisión
La evolución tecnológica del agro paraguayo ya no se limita a la maquinaria tradicional. Actualmente, numerosos productores utilizan sistemas GPS y autoguiado de tractores, monitores de rendimiento instalados en cosechadoras y herramientas que permiten aplicar fertilizantes o semillas de manera diferenciada según las características de cada parcela.
Estas tecnologías generan información en tiempo real y permiten realizar intervenciones más precisas, reduciendo desperdicios y optimizando recursos. “La eficiencia productiva es fundamental para Paraguay. Y esa eficiencia solamente se logra con conocimiento y con el uso de tecnología”, sostuvo Bertoni.
A ello se suman drones y sistemas de monitoreo satelital que permiten observar el comportamiento de los cultivos, medir humedad del suelo, evaluar la cobertura vegetal y detectar problemas antes de que se traduzcan en pérdidas económicas.
La disponibilidad de datos climáticos también se convirtió en una herramienta estratégica para planificar siembras, cosechas y selección de variedades, especialmente en un escenario donde los eventos climáticos extremos tienen cada vez mayor incidencia sobre la producción.
La evolución tecnológica del agro paraguayo ya no se limita a la maquinaria tradicional. Foto: Pixabay/Ilustrativa
Drones, sensores y monitoreo
En la horticultura, el avance tecnológico se observa principalmente en la automatización de sistemas de riego y en el uso de sensores para medir variables ambientales.
Edgar Frutos, especialista de la Dirección de Extensión Agraria (DEAg) del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), explicó que cada vez más productores incorporan sistemas automatizados controlados por sensores.
Estas herramientas permiten ajustar la cantidad de agua utilizada según las necesidades reales de los cultivos y las condiciones ambientales. “El uso de sensores permite tomar mejores decisiones y optimizar recursos. Hoy podemos determinar si es necesario regar cinco minutos o veinte minutos, según las condiciones reales del cultivo”, indicó.
Actualmente, el MAG trabaja además en proyectos que utilizan drones multiespectrales y monitoreo satelital para la detección temprana de enfermedades, permitiendo actuar antes de que los daños sean visibles a simple vista.
Frutos señaló que la tecnología se vuelve especialmente importante ante fenómenos climáticos como El Niño, que puede generar largos períodos de lluvia y humedad, aumentando el riesgo sanitario en los cultivos. En estos casos, los sistemas de monitoreo permiten realizar un seguimiento constante y reaccionar con mayor rapidez ante posibles amenazas productivas.
Los desafíos
Aunque la transformación tecnológica avanza, todavía existen obstáculos importantes para ampliar su adopción.
El principal sigue siendo el costo inicial de inversión, especialmente para pequeños productores. Sin embargo, tanto Bertoni como Frutos coinciden en que estas herramientas tienden a amortizarse con el tiempo mediante mayores rendimientos, reducción de pérdidas y una mejor utilización de los insumos.
Además, cada vez más productores acceden a la tecnología mediante servicios tercerizados, alquiler de equipos o a través de cooperativas de producción que facilitan el acceso a herramientas avanzadas.
Otro desafío importante es la infraestructura. La falta de conectividad, energía eléctrica de calidad y caminos adecuados limita la utilización de tecnologías digitales en varias regiones productivas del país. “Hay zonas donde no se puede pensar en una utilización masiva de ciertas tecnologías por falta de internet, energía o infraestructura vial”, advirtió Bertoni.
La inteligencia artificial aparece como la próxima etapa de esta transformación. Aunque su uso todavía es incipiente, los especialistas consideran que tendrá un papel cada vez más relevante en el procesamiento de datos generados por sensores, drones e imágenes satelitales, ayudando a los productores a tomar decisiones más rápidas y precisas.
La tendencia, sin embargo, ya está en marcha. El agro local pasó de depender exclusivamente de la experiencia de campo a incorporar herramientas basadas en datos, monitoreo permanente y análisis digital.
Este sector sigue siendo uno de los principales motores de la economía nacional, y por ello, la tecnología se perfila como una de las claves para sostener la competitividad y enfrentar los desafíos de los próximos años.
En conversación con La Nación, Eduardo Miyamoto, presidente de la Cooperativa Agroindustrial Colmena Asunción (Caica), explicó que la incorporación de tecnología en la producción frutihortícola avanza de manera gradual en La Colmena, aunque todavía existen limitaciones para una adopción más amplia de herramientas como los drones.
En cuanto al sistema de riego, señaló que la zona cuenta con una infraestructura que data de finales de la década de 1980, construida con apoyo de la cooperación japonesa.
El sistema utiliza agua que llega por gravedad y abastece principalmente a productores de hortalizas y frutas. Sin embargo, fue diseñado originalmente para unas 120 familias y actualmente es utilizado por más de 400, lo que genera una creciente presión sobre la disponibilidad del recurso hídrico.
Miyamoto comentó que algunos productores ya incorporan tecnologías más avanzadas, como sensores para monitorear el uso del agua y sistemas de fertirriego, que permiten aplicar nutrientes junto con el riego para mejorar la productividad de los cultivos.
Respecto al uso de drones, indicó que ya se realizaron algunas pruebas para tareas de fumigación, aunque los resultados todavía presentan limitaciones en determinados cultivos. Citó como ejemplo la producción de uva, donde las frutas se desarrollan por debajo de los parrales, dificultando que los productos aplicados desde el aire lleguen de manera uniforme a toda la planta.
UIP reunirá a 15 entidades financieras para facilitar acceso al crédito de mipymes
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La Unión Industrial Paraguaya (UIP) y el Club Mipymes llevarán adelante este jueves 18 de junio, desde las 14:00, la cuarta edición del Networking Financiero 2026, un espacio orientado a facilitar el acceso de micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) a financiamiento, asesoramiento y herramientas para potenciar sus negocios.
La actividad se desarrollará en la sede institucional de la UIP, con acceso libre y gratuito, y contará con la participación de 15 instituciones financieras, entre bancos, financieras y cooperativas, que ya confirmaron su presencia para presentar sus productos crediticios y servicios financieros dirigidos al segmento.
Desde la UIP señalaron que el objetivo del encuentro es generar un vínculo más cercano entre el ecosistema financiero y las mipymes, permitiendo a emprendedores y pequeños empresarios conocer de primera mano las opciones disponibles para acceder a capital de trabajo, inversión y otros mecanismos de apoyo financiero.
El encuentro busca conectar a emprendedores y mipymes con bancos, financieras y cooperativas para ampliar oportunidades de financiamiento. Foto: Ilustrativa
Mipymes representan el 98 % del tejido empresarial
Las mipymes constituyen cerca del 98 % del tejido empresarial paraguayo y emplean aproximadamente al 75 % de la población ocupada, consolidándose como uno de los principales motores de la economía nacional. No obstante, pese a su relevancia económica y social, el sector aún enfrenta desafíos para su expansión, entre ellos las dificultades de acceso al financiamiento.
En ese contexto, el Networking Financiero busca convertirse en una plataforma que facilite información, herramientas y contactos estratégicos entre empresas e instituciones financieras, impulsando mayores oportunidades de crecimiento y fortalecimiento empresarial.
Ande obtiene la calificación más alta en Nivel de Madurez Optimizado, entre 400 empresas públicas
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La Administración Nacional de Electricidad (Ande) obtuvo la calificación más alta en el Nivel de Madurez Optimizado, destacándose entre más de 400 empresas públicas evaluadas.
Este importante reconocimiento refleja el compromiso institucional con la eficiencia, la transparencia y la mejora continua en sus procesos de gestión.
La excelente calificación alcanzada posiciona a la estatal como una de las entidades líderes, obteniendo 4,01 puntos en la evaluación del sistema de control interno realizada por la Contraloría General de la República y la Auditoría General del Poder Ejecutivo.
Este histórico resultado constituye un motivo de orgullo institucional y refleja el firme compromiso de la Ande con la transparencia, la mejora continua, la eficiencia en la gestión y el fortalecimiento permanente de su Sistema de Control Interno, señalaron autoridades del ente.
Con este importante reconocimiento, la Ande se posiciona como referente de excelencia en la administración pública paraguaya, consolidando una gestión moderna, responsable y orientada a brindar servicios cada vez más eficientes y de mayor calidad a toda la ciudadanía.
Destacaron que este logro sin precedentes en el país fue posible gracias al trabajo en equipo, al compromiso y a la dedicación de los funcionarios administrativos y operarios técnicos, quienes, con profesionalismo y vocación de servicio, contribuyen diariamente al fortalecimiento y crecimiento de la institución.
El mayor volumen de recursos se concentró en vivienda, especialmente a través del programa Che Róga Porã, que movilizó USD 105 millones para unas 2.400 familias. Foto: Ilustrativa
Mayor dinamismo en vivienda, mipymes, producción y proyectos verdes repuntaron crédito
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La Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) arrancó el 2026 con un fuerte ritmo de colocación de créditos y ya alcanzó más del 60% de su meta anual en apenas cuatro meses.
Entre enero y abril, la banca de desarrollo aprobó USD 268 millones en créditos, cifra que casi duplica lo registrado en el mismo periodo del año pasado y que alcanzó a más de 3.400 beneficiarios en todo el país.
Detrás del salto en los desembolsos aparece un fenómeno que comienza a sentirse en distintos sectores: más personas accediendo a viviendas, empresas buscando expandirse, productores invirtiendo y mipymes recurriendo a garantías para acceder al sistema financiero formal.
“Cuando el crédito de desarrollo logra llegar donde más se necesita, su efecto se siente en toda la economía. Se mueve la inversión, se impulsa la producción, se amplía el acceso a la vivienda y se abren oportunidades para miles de personas”, expresó Stella Guillén, presidenta de la AFD.
Stella Guillén, presidenta de la AFD. Foto: Archivo
El mayor volumen de recursos se concentró en vivienda, especialmente a través del programa Che Róga Porã, que movilizó USD 105 millones para unas 2.400 familias. El acceso a financiamiento más accesible se convirtió en uno de los motores principales de la demanda durante el inicio del año.
El sector empresarial también mostró un importante movimiento, con USD 76 millones destinados a mipymes y proyectos de mayor escala orientados a inversión productiva, ampliación de capacidad y generación de empleo.
En paralelo, la AFD canalizó USD 66 millones hacia actividades productivas y forestales, incluyendo cadenas agrícolas, ganaderas y proyectos de reforestación en zonas rurales.
Uno de los segmentos con mayor crecimiento fue el financiamiento verde. La entidad desembolsó USD 24 millones para iniciativas de eficiencia energética y producción sostenible, con impacto en ahorro energético y reducción de emisiones.
Uno de los segmentos con mayor crecimiento fue el financiamiento verde, con USD 24 millones para iniciativas de eficiencia energética y producción sostenible. Foto: Ilustrativa
A esto se sumó el fuerte uso del Fondo de Garantías del Paraguay (FOGAPY), que otorgó 4.370 garantías por USD 124 millones, facilitando el acceso al crédito para mipymes y vivienda.
El efecto de esta aceleración ya comienza a reflejarse en la economía real. Según la AFD, las operaciones aprobadas tuvieron incidencia en cerca de 49.100 empleos directos e indirectos.
La colocación de créditos se realizó mediante una red de 50 instituciones financieras intermediarias, permitiendo que los recursos lleguen a los 17 departamentos del país, tanto en centros urbanos como en economías regionales.