El fabricante estadounidense de automóviles eléctricos Tesla anunció el sábado que la primera unidad de su camioneta eléctrica Cybertruck había salido de la línea de producción en su megafábrica del estado de Texas, en el sur de Estados Unidos. “Primer Cybertruck construido en Giga Texas”, anunció la compañía en su cuenta de Twitter junto a una foto que muestra el vehículo rodeado por docenas de personas con chalecos de seguridad amarillos y cascos en lo que parece ser un hangar.
El magnate Elon Musk, dueño de Tesla y también jefe de Twitter, volvió a publicar el mensaje con el comentario: “Felicidades al equipo de Tesla”. Consultada por AFP, la empresa no realizó comentarios inmediatos el sábado.
Lea más: El Transchaco Rally y el primer cambio generacional
En abril, el fabricante había señalado que el inicio de la producción de esta camioneta estaba “en camino” de acuerdo a lo previsto durante el presente año en su nueva fábrica de Texas. La máquina de diseño futurista, una especie de carcasa de metal con líneas angulares bastante inusuales, había sido presentada en noviembre de 2019.
Su presentación causó revuelo cuando, a pedido de Musk, un colaborador golpeó una de sus ventanas blindadas con un martillo de acero para mostrar la indefectible solidez de la máquina. La ventana se rompió, provocando una risa y una palabrota del magnate, y una segunda ventana sufrió la misma suerte en un intento posterior. Dos días después de la presentación, Tesla indicó que había recibido casi 150.000 pedidos anticipados, para los que se requiere un primer pago reembolsable de apenas 100 dólares.
Lea también: Ya llegó el Audi Q8 e-tron: presentan el SUV eléctrico de mayor rendimiento
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Elon Musk pierde juicio contra OpenAI por prescripción de su demanda
Un jurado de una corte estadounidense desestimó el lunes la demanda de Elon Musk contra OpenAI y sus cofundadores por haber sido presentada fuera de plazo, lo que pone fin a una batalla judicial clave en el sector de la inteligencia artificial y de Silicon Valley. Musk demandó a OpenAI por pasar de ser una modesta organización sin ánimo de lucro a un gigante valorado en 850.000 millones de dólares.
Los miembros del jurado del tribunal federal de Oakland (California) consideraron que los hechos demandados habían prescrito, por lo que desestimaron la demanda contra el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman; su presidente, Greg Brockman; la Fundación OpenAI y Microsoft.
La decisión fue ratificada y confirmada por la jueza del caso, Yvonne González Rogers. Durante las tres semanas de audiencias previas pasaron por el estrado varias de las grandes figuras de la IA. En su cuenta en X, el magnate anunció que apelará el caso, ya que “el jurado nunca se pronunció realmente sobre el fondo del asunto” y que “saquear organizaciones benéficas es increíblemente destructivo para la filantropía en Estados Unidos”.
La persona más rica del mundo también arremetió en redes contra la jueza Gonzalez Rogers por sentar un “precedente terrible”, acusándola de ser una “jueza activista” que utilizó al jurado para cubrir un fallo defectuoso que podría haber dictado ella misma.
Sin embargo, Musk borró ese tuit unas horas más tarde.
Intento de sabotaje
OpenAI veía amenazado su futuro en caso de haber perdido esta causa. Una de las posibles consecuencias era que fuera obligada a funcionar de nuevo sin ánimo de lucro.
Esta medida habría frenado por completo su programada salida a bolsa y echado por tierra los miles de millones de dólares de inversores como Microsoft, Amazon y SoftBank en medio de la carrera por el negocio de la IA.
“La conclusión del jurado confirma que esta demanda fue un intento hipócrita de sabotear a un competidor”, declaró el abogado de OpenAI, William Savitt, a las puertas del tribunal.
El dueño de SpaceX y Tesla alegaba que Altman y Brockman habían utilizado una donación de 38 millones de dólares que había realizado a OpenAI para que operase como un centro de desarrollo de IA en beneficio de la humanidad.
Musk argumentó en su comparecencia que el giro de OpenAI, de una organización sin ánimo de lucro hacia una de las principales compañías del sector, traicionaba su mandato original.
El jurado tuvo que resolver primero una cuestión preliminar: si los hechos que demandó Musk en 2024 habían prescrito.
La jueza señaló antes de las deliberaciones que el veredicto del jurado sobre la prescripción sería consultivo, pero afirmó que probablemente seguiría su recomendación.
De haber seguido el caso, los miembros del jurado —y, en última instancia, la jueza— habrían tenido que determinar si los cofundadores de OpenAI se apropiaron indebidamente de las donaciones de Musk e incumplieron sus promesas con el fin de seguir una vía comercial y enriquecerse.
Duelo de multimillonarios
El jueves, el abogado de Musk, Steven Molo, atacó la credibilidad del director ejecutivo de OpenAI, al invocar la visión fundacional de la compañía: “Una organización sin ánimo de lucro dedicada al desarrollo seguro de la inteligencia artificial, de código abierto en la medida de lo posible, en beneficio de la humanidad”.
La abogada de OpenAI, Sarah Eddy, respondió con un ataque contra Musk, para lo que usó el testimonio de Shivon Zilis —una socia comercial de Musk con quien tiene cuatro hijos— y que había actuado como intermediaria entre las partes de este caso.
“Ni siquiera las personas que trabajan para él, ni siquiera la madre de sus hijos, pueden respaldar su versión”, dijo Eddy.
Musk abandonó OpenAI en 2018 y desde entonces ha llevado a cabo proyectos de IA a través de su empresa aeroespacial SpaceX después de absorber su startup de este campo, xAI.
Altman, que fue despedido inesperadamente por la junta directiva de OpenAI en noviembre de 2023 por falta de transparencia antes de ser readmitido a petición de los empleados, sale de este juicio con graves acusaciones de manipulación y de fomentar una cultura laboral tóxica, denuncias sobre las que el jurado no se ha pronunciado.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
OpenAI: Musk es cuestionado en juicio por las ganancias de su IA
Elon Musk chocó con los abogados durante el tercer día del juicio contra OpenAI el jueves en una corte de California, cuando le costó explicar por qué su propio imperio de IA con fines de lucro es diferente del que trata de derribar. “Pocas respuestas serán completas, especialmente cuando me interrumpen todo el tiempo”, dijo el multimillonario visiblemente irritado al abogado defensor de OpenAI en la mañana.
La jueza federal Yvonne González Rogers tuvo que intervenir en varias ocasiones para pedirle al hombre más rico del mundo que respondiera las preguntas. Musk acusa al presidente ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, y a su socio Greg Brockman de traicionar la misión sin ánimo de lucro de la startup al transformarla en una empresa comercial avaluada en más de 850.000 millones de dólares.
Musk fue uno de sus benefactores y aportó 38 millones de dólares al proyecto entre 2015 y 2017. La demanda del hombre más rico del mundo busca que OpenAI, rival de Anthropic y Google en la carrera global de la IA, vuelva a tener el estatus de organización benéfica. El abogado William Savitt, defensor de OpenAI, buscó demostrar que Musk es una imagen de lo que denuncia: todas sus compañías, incluida xAI que desarrolló la IA Grok, tienen fines de lucro.
“No hay nada malo en tener una organización lucrativa”, respondió Musk y respondió su mantra: “Simplemente no se le puede robar a una obra benéfica”, refiriéndose a que OpenAI debería haber empezado como una empresa normal desde el principio. La jueza había tratado de impedir tales digresiones al decirle al abogado de Musk al inicio de la audiencia: “Pienso que es irónico que su cliente, pese a los riesgos, esté creando una empresa en el mismo sector”.
El testimonio de Musk concluyó el jueves, pero podría ser llamado de nuevo antes de mitad de mayo. Se espera que Altman dé su testimonio la próxima semana o la siguiente. Brockman, actual presidente de OpenAI, lo precederá en el estrado. Se espera un fallo, que podría cambiar el panorama de la IA en Estados Unidos, a mediados de mayo.
Competencia de Starlink
El cohete europeo Ariane 6 despegó con éxito ayer jueves con un segundo lote de 32 satélites para la constelación Amazon Leo, que pretende rivalizar con la red Starlink, de Elon Musk. El Ariane 6 despegó a las 8:57 GMT (5:57 hora local) del Centro Espacial de Kourou, en la Guayana, en los últimos instantes de la ventana de lanzamiento prevista y con un tiempo inestable, constató un corresponsal de la AFP.
Menos de dos horas después del lanzamiento, los satélites se separaron con éxito y emprendieron la ruta hacia su órbita final. La separación se llevó a cabo en 12 etapas: primero de tres en tres, luego de dos en dos y, por último, un satélite final. Se trata de la segunda misión realizada para el grupo fundado por el multimillonario estadounidense Jeff Bezos, y del segundo vuelo del Ariane en su configuración más potente, con cuatro propulsores.
Arianespace, operador del cohete, llevará a cabo en total 18 lanzamientos para Amazon Leo, su principal cliente comercial. Esta constelación de satélites en órbita baja fue diseñada para proporcionar una conectividad a internet rápida y fiable a los clientes y poblaciones que actualmente no están conectados a las redes existentes.
Para cumplir esta misión, Amazon está desplegando satélites conectados a una red mundial de antenas, a la fibra óptica y a puntos de acceso a internet en tierra. Amazon Leo, cuyo despliegue se vio retrasado, aspira a contar inicialmente con 3.200 satélites. La constelación dispone hasta la fecha de 270 satélites en órbita, que fueron lanzados por United Launch Alliance (ULA) y por SpaceX, de Musk, según las cifras comunicadas el jueves a la AFP por Amazon.
Starlink, que superó en marzo el umbral simbólico de los 10.000 satélites, cuenta actualmente con 10.162 aparatos, según Look Up, una empresa francesa especializada en la vigilancia del espacio. Para los europeos, esta asociación con Amazon Leo es crucial para hacer más competitivo el cohete Ariane, ante la falta de clientes comerciales europeos, muchos de los cuales lanzan con SpaceX.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Musk enfrentó un intenso interrogatorio en el juicio contra OpenAI
Elon Musk se enfrentó el miércoles a un intenso interrogatorio en el juicio contra OpenAI, empresa desarrolladora de ChatGPT a la que acusa de haberle engañado al convertir un proyecto altruista en una máquina de generar beneficios. Su segundo día de declaración ante el tribunal federal de Oakland (California) fue tenso. Incluso el propietario de Tesla y SpaceX llegó a autodefinirse como “tonto” por prestar dinero para construir un proyecto sin ánimo de lucro.
Musk, que ayudó a cofundar OpenAI en 2015 junto con Sam Altman y otras figuras de Silicon Valley, ha pedido que se obligue a la empresa a volver a ser una organización puramente sin ánimo de lucro. También busca la destitución de Altman y del presidente de la empresa, Greg Brockman. “Sus preguntas no son sencillas. Están pensadas para engañarme”, se quejó Musk al abogado principal de OpenAI, William Savitt.
“Señor Musk, usted es un tipo inteligente. Le estoy haciendo preguntas que, en su mayoría, tienen una respuesta de sí o no”, replicó Savitt. Los abogados defensores pretendían desmontar la versión que Musk había construido durante el interrogatorio de su propio abogado. En horas de testimonio, Musk —que abandonó el proyecto en 2018— insistió en que le tomó por sorpresa la transformación de OpenAI en una importante empresa tecnológica con ánimo de lucro.
“Les di 38 millones de dólares de financiación prácticamente gratuita que luego utilizaron para crear una empresa con ánimo de lucro valorada en 800.000 millones de dólares. Literalmente, fui un tonto”, declaró Musk ante el tribunal el miércoles, antes de que comenzara el interrogatorio de los abogados de OpenAI.
Ola de demandas por tiroteo
La justicia de Estados Unidos recibió ayer miércoles siete demandas contra OpenAI en nombre de familias afectadas por un tiroteo en un pueblo canadiense en febrero. El gigante de la inteligencia artificial enfrenta críticas por su decisión de no haber informado sobre el uso perturbador de la cuenta de ChatGPT de Jesse Van Rootselaar, la mujer transgénero de 18 años que mató a ocho personas en su casa y una escuela.
OpenAI suspendió su cuenta en junio de 2025, pero afirmó que no informó a la policía canadiense porque no vio pruebas de un ataque inminente en el pueblo de Tumbler Ridge. Las demandas presentadas en un tribunal federal de Estados Unidos alegan que OpenAI decidió no denunciar a Van Rootselaar “porque informar de un caso significaría informar de miles”, según un comunicado del equipo legal.
También impugnan la afirmación de que la cuenta de ChatGPT de Van Rootselaar fue bloqueada. Sostienen que, cuando se cierra una cuenta por comportamiento peligroso, OpenAI indica a la persona cómo reanudar su uso, incluso con consejos sobre cómo eludir el período de suspensión de 30 días.
Según los informes, Van Rootselaar abrió una segunda cuenta de ChatGPT después de que le cerraran la primera. El equipo jurídico estadounidense dijo que está trabajando en coordinación con abogados canadienses que presentaron previamente una demanda contra OpenAI en nombre de la familia de Maya Gebala, una niña de 12 años gravemente herida en el tiroteo.
“Habrá más casos. En las próximas semanas, un equipo transfronterizo... presentará más de dos docenas de demandas en nombre de las víctimas del tiroteo masivo de Tumbler Ridge. Las demandas se presentarán en oleadas”, señalaron. Van Rootselaar mató a su madre y a su hermano en la casa familiar antes de dirigirse a la escuela secundaria local, donde asesinó a cinco niños y a un docente. La atacante se suicidó después de que la policía entrara en el edificio.
A principios de abril, el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, se disculpó ante la comunidad de Tumbler Ridge y afirmó que “lamentaba profundamente que no hubiéramos alertado a las fuerzas del orden sobre la cuenta que fue suspendida en junio”. La empresa también señaló que, bajo sus políticas de seguridad actuales, las cuales se han revisado desde junio, la conducta de Van Rootselaar habría sido informada a la policía.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
EE. UU.: jurado concluye que Elon Musk engañó a los accionistas de Twitter
Un jurado federal en Estados Unidos determinó ayer viernes que Elon Musk engañó a los accionistas de Twitter al criticar a la red social cuando estaba a punto de comprarla mediante un acuerdo de 44.000 millones de dólares, según un fallo consultado por la AFP.
El jurado rechazó, sin embargo, la acusación de maniobra fraudulenta deliberada para hacer bajar el precio de la acción. Pocos minutos después del anuncio del fallo, los abogados de Musk informaron a la AFP que su cliente tenía intención de recurrir la decisión, que calificaron de “contratiempo”.
Después de tres semanas de este juicio civil, marcado por el testimonio en persona del hombre más rico del mundo, el jurado de un tribunal federal de San Francisco consideró que dos tuits publicados por Musk en mayo de 2022 contenían declaraciones falsas que hicieron caer el precio de Twitter. Un abogado de los demandantes calculó los daños en aproximadamente 2.600 millones de dólares.
El fallo constituye una rara derrota judicial para Musk, a menudo apodado “Teflon Elon” por su capacidad para salir indemne de juicios que muchos creían que perdería. Sus abogados recordaron este hecho a la AFP, y subrayaron que este mismo viernes un tribunal de Texas lo había exonerado en un proceso por difamación.
En 2023, un jurado del mismo tribunal federal de San Francisco había absuelto a Musk de acusaciones similares a las de los accionistas de Twitter, presentadas por los titulares de acciones de Tesla, después de que Musk hubiera tuiteado en 2018 que tenía los fondos para comprar el fabricante de automóviles.
Empujados a vender
Musk, que publica a diario numerosos mensajes en X, la otrora Twitter, no reaccionó de inmediato a la decisión del jurado. El juicio giró en gran medida en torno a las afirmaciones del magnate sobre la cantidad de cuentas falsas en Twitter. Sostuvo que la plataforma tenía muchas más cuentas de spam y automatizadas que el 5% declarado en sus documentos regulatorios.
De esta manera, utilizó lo que presentaba como un engaño por parte de Twitter para justificar su intento de retirarse del acuerdo de compra. Tras el primer mensaje publicado en la plataforma sobre este tema por Musk, en mayo de 2022, el precio de la acción cayó un 17% en dos sesiones, lo que llevó a algunos accionistas a vender.
Los demandantes, por su parte, alegaban que estas declaraciones formaban parte de un plan destinado a presionar al consejo de administración para obtener un precio inferior a su oferta inicial, en un momento en que el precio de la acción de Tesla caía y encarecía la financiación de la operación. Después de que Musk intentara desvincularse del acuerdo de compra, Twitter lo demandó en el estado de Delaware para obligarlo a cumplir el acuerdo.
Poco antes de la apertura de ese juicio, Musk dio marcha atrás y aceptó pagar el precio original, antes de rebautizar la plataforma como X. Algunos accionistas vendieron así sus títulos con un descuento de más del 30% con respecto al precio finalmente pagado por Musk.
Te puede interesar: Nueva Asunción, un distrito planificado que emerge como un nuevo polo urbano
Primer hombre en superar, el año pasado, la barrera de los 500.000 millones de dólares de fortuna personal estimada, Musk posee un patrimonio valorado, a comienzos de marzo, en 839.000 millones de dólares, según la revista Forbes. Está compuesto esencialmente por la suma del valor actual de sus acciones en Tesla y SpaceX.
Fuente: AFP