Familias rurales, quienes han optado por introducir la producción de plantas medicinales en sus fincas, iniciaron la cosecha en el distrito de Santiago, Misiones.
Son familias que desarrollan el rubro alternativo en forma paralela a la producción tradicional, con apoyo del Plan Cultivando Y Porã, de Medio Ambiente de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), la Municipalidad de Santiago y la empresa privada Herboristería “Santa Margarita S.A.”
La especie en cosecha es el Cedrón Paraguay (Lippia citriodora), actividad desarrollada con el empleo exclusivo de la mano de obra familiar, con los cuidados sanitarios dentro de las excepciones establecidas en la lucha contra la COVID-19 por el Gobierno Nacional, al tratarse de la producción agrícola y siembra forestal.
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En este departamento, el cultivo de plantas medicinales es un rubro innovador, que puede transformarse en una fuente de ingreso de divisas por las grandes ventajas que posee, tales como el poco espacio que precisa para su cultivo, los escasos trabajos que implican su cultivo y cuidado, pudiendo emplear sólo la mano de obra familiar y un mercado seguro.
La Entidad Binacional Yacyretá, viene produciendo plantines de especies medicinales en el Programa de Vivero Forestal de la Isla Yacyretá, que, posteriormente son entregados a los pequeños productores interesados.
Los plantines son producidos anualmente de plantas madres que habían sido entregadas por la empresa Herboristería “Santa Margarita S.A.”, con asiento en la ciudad de San Juan Bautista, que se encarga de la adquisición de la producción.
En tanto que la administración municipal se encarga de la preparación del terreno, y en forma conjunta, con los funcionarios de la EBY y la empresa privada, realizan el acompañamiento técnico necesario para la producción.
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Chorizo sanjuanino: productores fabrican 138.000 kilos al año y buscan expandirse fuera de Misiones
Nacido como una receta familiar en San Juan Bautista, Misiones, el chorizo sanjuanino se convirtió con el paso de las décadas en uno de los productos gastronómicos más reconocidos del país. Sin embargo, detrás de su valor cultural existe una actividad económica que hoy moviliza a productores organizados, genera oportunidades comerciales en varios departamentos y comienza a mirar hacia mercados más amplios.
Guillermo Pig, productor y referente del sector, contó a La Nación/Nación Media, que durante el 2025 los productores asociados cerraron el año con una producción de 138.000 kilos de chorizo sanjuanino, una cifra que refleja la consolidación de un rubro que, aunque todavía de escala relativamente pequeña, viene avanzando en procesos de formalización, posicionamiento comercial y expansión territorial.
Actualmente, el gremio, aún no oficial, está integrado por seis productores activos, de los cuales cuatro ya cuentan con marcas registradas ante la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual (Dinapi). Pig precisó que la formalización representa uno de los principales desafíos para la actividad debido a los costos y los tiempos que demandan los trámites administrativos.
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“Muchas veces la burocracia desalienta. En mi caso, conseguir el registro de marca llevó cerca de cuatro años”, contó. A pesar de ello, los productores avanzan en la construcción de una identidad comercial común que permita fortalecer el reconocimiento del producto y abrir nuevas oportunidades de negocio.
Del mercado local a la expansión nacional
Aunque su origen está ligado a San Juan Bautista, el principal mercado consumidor ya no se encuentra exclusivamente en Misiones. Actualmente, el departamento Central concentra el mayor volumen de ventas del producto, seguido por puntos de comercialización distribuidos en Itapúa, Alto Paraná, Caaguazú, Canindeyú y San Pedro.
Según los productores, el crecimiento de la demanda permitió que el chorizo sanjuanino dejara de ser un producto asociado únicamente a festividades locales para convertirse en una opción cada vez más presente en reuniones familiares, encuentros sociales y celebraciones en distintas zonas del país.
El comportamiento de las ventas también presenta una marcada estacionalidad. Los mayores niveles de comercialización se registran durante los feriados nacionales y especialmente hacia finales de enero, cuando miles de personas llegan a San Juan Bautista para participar del tradicional Festival Nacional del Batiburrillo, Siriki y Chorizo Sanjuanino.
A este escenario se suma un fenómeno particular registrado durante los últimos meses: el impacto del buen momento deportivo de la selección paraguaya. Los productores afirman que la clasificación al Mundial y el entusiasmo generado por el fútbol impulsaron el consumo durante encuentros familiares y reuniones sociales vinculadas a los partidos. “La gente se reúne más, organiza asados, encuentros y eso también termina favoreciendo las ventas”, señalan desde el sector.
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Producto con identidad propia
Más allá de los números, los elaboradores consideran que uno de los principales activos del chorizo sanjuanino es su identidad. La receta se originó en la década de 1960 gracias a Aníbal Amarilla, quien comenzó a comercializar una preparación elaborada con 50 % de carne vacuna y 50 % de carne porcina.
Con el tiempo, el producto ganó popularidad y se convirtió en uno de los símbolos gastronómicos más representativos de Misiones. Aunque muchas personas lo identifican como “chorizo misionero”, los productores sostienen que su origen está directamente ligado a San Juan Bautista. Por ese motivo, actualmente trabajan en la consolidación de herramientas que permitan proteger y diferenciar comercialmente al producto.
Uno de los principales objetivos es fortalecer la obtención y utilización de la indicación geográfica, un sello que permite identificar productos asociados a un territorio específico y que constituye un importante factor de valor agregado en los mercados modernos. La iniciativa busca otorgar mayores garantías al consumidor y reforzar la diferenciación frente a productos similares elaborados en otras regiones.
Turismo y el desafío de exportar
La promoción del producto encuentra uno de sus principales escenarios en los eventos gastronómicos organizados en San Juan Bautista. Además del tradicional Festival Nacional del Batiburrillo, Siriki y Chorizo Sanjuanino, que reúne anualmente a más de 25.000 visitantes en enero de cada año, la ciudad desarrolla otras actividades orientadas a fortalecer la visibilidad de los productores locales.
Entre ellas figura la Fiesta del Siriki y del Chorizo Sanjuanino, celebrada durante junio y considerada una de las principales plataformas de promoción comercial y turística para el sector. Según Pablo Cubilla, secretario de Comunicación de la Municipalidad de San Juan Bautista, estos eventos generan un importante movimiento económico para emprendedores, artesanos, comerciantes y productores gastronómicos.
“Prácticamente todo lo que se ofrece durante las jornadas termina vendiéndose”, destacó. Mientras tanto, el siguiente gran desafío del sector apunta a la exportación. Los productores comenzaron a trabajar junto al Ministerio de Industria y Comercio (MIC) en procesos de formalización, capacitación y acceso a herramientas de financiamiento que permitan cumplir los requisitos sanitarios y comerciales exigidos por los mercados internacionales.
Si bien el objetivo todavía se encuentra en una etapa inicial, el sector considera que la combinación entre identidad territorial, tradición gastronómica y organización productiva puede convertirse en una oportunidad para posicionar al producto más allá de las fronteras.
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Paraguay presenta su primera Política Forestal Nacional y apunta a atraer más inversiones
El Gobierno presentó la primera Política Forestal Nacional, un documento que busca establecer una hoja de ruta de largo plazo para el crecimiento del sector, fortalecer la seguridad jurídica y generar condiciones para atraer nuevas inversiones nacionales e internacionales.
La presidenta del Instituto Forestal Nacional (Infona), Cristina Goralewski, destacó que se trata de la primera vez que el país cuenta con un marco estratégico integral para orientar el desarrollo forestal. Según explicó, la iniciativa fue construida durante aproximadamente dos años mediante consultas con productores, empresas, comunidades rurales, pueblos indígenas y otros actores vinculados a la actividad.
“El objetivo es que esta política trascienda gobiernos y se convierta en una herramienta de Estado, con reglas claras y una visión compartida sobre el futuro del sector forestal paraguayo”, señaló Goralewski, este sábado, a la 1020 AM. La titular del Infona sostuvo que el sector forestal tiene potencial para convertirse en uno de los principales motores económicos del país, no solo por su capacidad de generar inversiones y exportaciones, sino también por su impacto en el desarrollo de comunidades rurales y la creación de empleo.
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La estrategia se presenta además en un contexto favorable para Paraguay, marcado por la reciente ratificación del grado de inversión por parte de Moody’s y el creciente interés de fondos internacionales por proyectos vinculados a sostenibilidad, economía verde y desarrollo productivo.
Goralewski afirmó que la combinación de estabilidad macroeconómica, fortalecimiento institucional y condiciones naturales competitivas posiciona al país como un destino atractivo para nuevas inversiones forestales. A ello se suma el trabajo de promoción internacional impulsado por el Gobierno para posicionar al Paraguay forestal en mercados globales.
Sin embargo, advirtió que el próximo desafío ya no pasa únicamente por aumentar las plantaciones forestales, sino por avanzar hacia una mayor industrialización. Indicó que la prioridad es generar más competitividad para que el país exporte productos con mayor valor agregado y reduzca progresivamente la venta de materia prima sin procesamiento.
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Peña verifica avance del 76% de Aña Cuá y ratifica que la primera turbina operará en 2028
Este viernes, el presidente de la República, Santiago Peña, realizó una jornada de verificación de las obras que se viene llevando a cabo para la maquinización del brazo Aña Cuá, proyecto energético estratégico de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) con una inversión aproximada de USD 600 millones y que registra un avance general del 76%.
La iniciativa que tiene un 50% de avance en lo que respecta a los trabajos de hormigonado, permitirá incrementar la capacidad de generación eléctrica mediante la instalación de tres turbinas, sumarán 270 MW de potencia e incrementando en un 10% su capacidad de generación tanto para Paraguay como Argentina, aprovechando el potencial hidroeléctrico del brazo Aña Cuá y fortaleciendo la matriz energética nacional.
Así también, alrededor de 800 personas en sus diferentes frentes forman parte de esta obra estratégica, impulsando la mano de obra de la región. “Esta obra va a significar más progreso y energía eléctrica para el Paraguay a través del caudal importante que tiene el río Paraná. Esperamos que durante los próximos meses comience la instalación de las turbinas y el montaje electromecánico, que constituye un trabajo de ingeniería realmente impresionante", señaló el presidente de la República.
El presidente Peña recordó que cuando arrancó su mandato heredó esta obra del gobierno anterior, que estaba parada hacía ya varios años; pero siempre con el ánimo de mirar para adelante, indicó que al momento que asumió el presidente de Argentina, Javier Milei, unos meses después, tomaron la decisión de ejecutar esta obra y llevarla a término.
“El tema de Yacyretá siempre estuvo en agenda de poner está enorme hidroeléctrica de la entidad binacional, que se ha convertido en símbolo de hermandad entre nuestras naciones. Por eso, decidimos resolver muchos de los problemas, principalmente financiero que se venían acarreando”, acotó.
Mencionó que esta situación le llevó hasta Italia, porque la empresa que había sido contratada para la construcción había quebrado y fue absorbida por otras empresas; por lo que tuvo que viajar personalmente a conversar y convencer a los nuevos empresarios y al CEO de la empresa que había adsorbido la anterior quebrada, para mantener una serie de conversaciones a nivel económico, técnico para que finalmente se concrete un acuerdo de reanudar los trabajos de construcción del brazo Añá Cuá.
En funcionamiento en el 2028
De acuerdo al cronograma, se tiene previsto que la primera unidad de generación entre en funcionamiento en 2028, en tanto que la operación total para finales del 2029, explicó Roque Mendoza, ingeniero encargado de la obra.
“Esta obra nos demuestra la grandeza de la mano de obra paraguaya. Ingenieras, técnicos y obreros ponen aquí su talento para que sigamos teniendo energía verde y renovable”, manifestó Claudia Centurión, ministra de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).
Peña estuvo acompañado además de la ministra del MOPC, junto a Pedro Alliana, vicepresidente de la República, y Lic. Luis Benítez Cuevas, director ejecutivo paraguayo de Yacyretá. La maquinización de Aña Cuá constituye una de las obras más importantes en lo que refiere a infraestructura energética que sirvan para el desarrollo en el país, ampliando la disponibilidad de energía eléctrica, potenciando la producción nacional y acompañar el crecimiento económico nacional.
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Agro sostiene el crecimiento económico, pero el desafío es diversificar la expansión
La economía paraguaya mantiene un desempeño favorable durante el 2026, impulsada principalmente por la recuperación del sector agropecuario, que vuelve a posicionarse como el principal motor del crecimiento nacional. Así lo sostuvo el economista Manuel Ferreira, quien destacó que el buen rendimiento del campo está generando efectos positivos sobre el resto de la actividad económica, resaltando que la producción de soja ronda los 12 millones de toneladas, un récord para el país.
Según explicó, la mejora en la producción agrícola no solo impacta directamente en el producto interno bruto (PIB), sino que también dinamiza otros rubros vinculados a la cadena productiva, como el transporte, la logística, el comercio, la industria y diversos servicios asociados al movimiento de la cosecha. De esta manera, el agro continúa desempeñando un papel determinante dentro de la economía paraguaya.
Ferreira señaló que este escenario confirma la capacidad del sector agropecuario para liderar los ciclos de expansión económica del país, especialmente en años con condiciones climáticas favorables y buenos niveles de producción.
No obstante, advirtió que depender excesivamente de un solo sector representa un desafío para la economía paraguaya. En ese sentido, sostuvo que el contexto actual debe ser aprovechado para avanzar en políticas que permitan diversificar la estructura productiva, atraer nuevas inversiones y fortalecer actividades con mayor valor agregado.
A su criterio, sostener el crecimiento requerirá ampliar la participación de otros sectores, de modo a que la economía pueda mantener un desempeño sólido incluso cuando el agro enfrente ciclos menos favorables. El economista consideró además que Paraguay cuenta con condiciones macroeconómicas favorables para seguir creciendo, aunque insistió en que la consolidación de ese proceso dependerá de impulsar la productividad, mejorar la competitividad y generar un entorno atractivo para la inversión privada.