Por Arturo Peña arturo.pena@gruponacion.com.py

Fotos: Gentileza GeneXus

La vida de Roberto Musso, líder de la reconocida banda de rock uruguaya El Cuarteto de Nos, es una suerte de colección de esos instantes, de esos "clicks" que de repente hace la vida para llevarte de un camino a otro. En "Evolucionar sin perder la autenticidad", el título de la charla que ofreció el músico como invitado del reciente Encuentro GeneXus, el GX27, en Montevideo, relató parte de esa historia. GeneXus es una firma uruguaya, líder también en el campo del desarrollo de software, y en sus ya tradicionales encuentros incluye experiencias de superación y evolución como base del éxito, más allá del área tecnológica (aunque subrayando aquí que Musso es también Ingeniero de Sistemas).

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EL ENCUENTRO

En esa charla, Musso relató cómo fue creciendo su afición hacia la música y cómo llegó encontrarse con Santiago Tavella (bajo), Álvaro "Alvin" Pintos (batería), Gustavo "Topo" Antuña (guitarra solista) y Santiago Marrero (teclados), para crear El Cuarteto de Nos. Hoy llevan ya 13 discos grabados, de entre los cuales destacan, por ejemplo, "Raro", que alcanzó el récord del más vendido del rock uruguayo, y "Porfiado", que ganó el primer Latin Grammy para la música uruguaya. Recientemente han lanzado "Apocalipsis zombi", material con el cual están girando actualmente.

La historia continúa con Roberto y sus compañeros ya en la facultad, ubicados en la escena underground montevideana. "Siempre digo que el Cuarteto no se puede concebir si no fuera de Uruguay y si no fuera de esa generación que vivió toda la adolescencia en la dictadura y que de repente entramos en una efervescencia cultural que no se repitió nunca más", rememoró Musso.

Roberto Musso, líder de El Cuarteto de Nos, durante su charla en el GX27.

Tocaban en eventos universitarios, en teatros pequeños "juntando amigos y familiares" y grabando en casetes. Pero en 1994 ocurre otro click. Ese año sale "Otra Navidad en las trincheras", su quinto álbum, con el que saltan de la escena under. "Veníamos estrenando la canciones de ese disco hacia unos meses y veíamos que había una reacción muy espontánea de la gente. Entonces dijimos: 'queremos sacar el disco en Cd', que era la novedad". Finalmente lo grabaron a nivel local y lo editaron en Canadá, con apoyo del sello uruguayo Ayuí. "Dijimos, bueno, grabemos unos 200… Cuando mandan avisar a Canadá, dice que los canadienses se rieron: ¿cómo que 200? Mínimo 500, nos dijeron", recordó. Y tomaron el riesgo. Ese disco vendió en un año más de 20 mil copias y fue el que posicionó a la banda a nivel local.

Pasaron los años y otros álbumes más, hasta que llegó otra encrucijada. "Sentimos que teníamos que evolucionar, nos pasó a nivel creativo y a nivel de estructura, fue como un patear el tablero y decir, bueno, cómo seguimos ahora". En el 2004 apuestan por el soporte de un productor ejecutivo y un productor artístico.

También Musso hace otro giro a nivel creativo. "Recuerdo el día que le mostré al grupo los demos de las canciones que tenía. Les dije tengo unas canciones ahí, no le den mucha bola, duran como cinco minutos, tienen unos juegos de palabras dificilísimos, a mí artísticamente me gustan pero no sé qué futuro puedan tener comercialmente", recordó de aquel momento. Esas canciones eran "Ya no sé qué hacer conmigo", "Invierno del 92" y "Yendo a la casa de Damián" (que fue nominada al Latin Grammy), composiciones que marcaron una nueva etapa en la lírica Cuarteto.

Foto del Cuarteto que integra el CD “Apocalipsis zombi”.

CÓCTEL DE EVOLUCIÓN

En ese "cóctel de evolución", como lo define Musso, empezaron los contratos y las giras. "Empezamos a girar por todos los países en esos tres años, pero también íbamos a festivales donde tocábamos a las tres de la tarde, a lugares donde había poca gente… Entonces nos dijimos: ¿empezar todo esto de vuelta?… Pero fue al revés. Fue como una inyección de energía, un aire renovador y creo que es una de las razones del por qué seguimos vigentes con el Cuarteto", reveló Musso.

El siguiente paso era jugar en primera. Se agrandó la estructura de la banda y luego llegó "Porfiado", que ganó el Latin Grammy por Mejor disco de pop rock, junto con "Cuando sea grande", Mejor canción. Fue un momento emocionante y a la vez determinante. "Fue un poco un click. Yo estaba trabajando ocho horas (como Ingeniero de Sistemas), estábamos pensando con mi esposa en tener familia, entonces me decía: ¿qué hago?… Recuerdo que le dije a mi mujer lo que estaba pensando, y ella me dice: 'yo le llego a contar a una amiga mía que mi esposo de 40 y pico de años va a dejar un trabajo de ingeniero, bien pagado, estable, para con sus otros amigos cuarentones dedicarse a hacer una banda de rock, a punto ser padre por primera vez…' Y yo le dije: ¡no, no dejes que lo haga!..", recordó la escena entre risas.

Pero la senda ya estaba marcada. "A partir de ahí nunca paró la evolución. Y el querer patear el tablero nos pasó de nuevo con este último disco. Cambiamos de sello y también nos arriesgamos y cambiamos de productor musical, y también creativamente busqué encontrar otra óptica diferente". Y fruto de esos cambios, de ese patear tableros, es que nace "Apocalisis zombi", que está nuevamente nominado al Grammy, y que esperemos, como corolario de esta historia, esté sonando en vivo pronto en Paraguay también.

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