Con muy poca publicidad en los medios locales, este mes de enero se produce un hecho sin precedentes para la historia diplomática del Paraguay. Julia Maciel González, una funcionaria paraguaya que trabaja desde hace 6 años como consejera permanente de nuestro país en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), asumirá uno de los cargos más importantes de esta entidad internacional.

En efecto, la destacada funcionaria compatriota que en el pasado se desempeñó como titular de la Secretaría Técnica de Planificación (STP) asumirá como la primera paraguaya en integrar la estratégica e influyente Comisión Consultiva en Asuntos Administrativos y Presupuestos (ACABQ, por sus siglas en inglés). Es decir, todo lo concerniente a las finanzas y la gestión de todos los programas que impulsa tanto la Asamblea General así como el secretario general de la ONU y sus órganos auxiliares pasa por este comité clave, que demás está decir es una de las más antiguas de Naciones Unidas y que por primera vez en 72 años, una paraguaya estará presente en esta instancia.

Su llegada a la citada comisión no fue fácil, en especial cuando se trata de una nación tan pequeña como el Paraguay que ha asumido un rol estratégico más relevante en los últimos años. Primero, la consejera Maciel tuvo que sortear el estigma que –pese a los discursos de equidad de género– aún persisten en el organismo más importante a nivel global sobre las mujeres (el comité Consultivo lo integran 16 personas, ella es la única mujer). También tuvo que enfrentar nada menos a un postulante de enorme peso diplomático como el del Brasil, país que ha representado a la región en ese consejo durante los últimos 34 años y que pretendía extender su mandato por otros tres años más. Sin embargo, con un discurso simplista, pragmático y con un intenso cabildeo ante representantes de 193 naciones de todo el mundo, el Paraguay recibió en noviembre pasado la distinción de participar con opinión y con voto los destinos de este comité esencial para el funcionamiento de la ONU y sus numerosos programas en todo el mundo.

Es indudable que una distinción como esta tiene un enorme significado para nuestro país, especialmente luego de que en los últimos gobiernos se haya insistido en la necesidad de insertar de manera efectiva al país en el concierto internacional, con una participación más activa en los distintos organismos regionales y mundiales.

Acceder a tan alto cargo, que está inmediatamente un peldaño debajo de instancias como la Asamblea General o la Secretaría General de la ONU, supone un privilegio muy importante porque exhibe la capacidad que tiene el Paraguay a través de sus representantes de asumir y ejercer responsabilidades de competitividad al más alto nivel. Es una muestra de confianza hacia la gestión que han realizado nuestros consejeros a lo largo de los años en el campo internacional, y en especial en materia del trabajo inherente a la ONU.

Asimismo, la postulación paraguaya es también una marcada posición de la política exterior paraguaya a favor del multilateralismo, ya nuestro Ministerio de Relaciones Exteriores comprende que solamente una comunidad internacional abierta al diálogo y la negociación es la única plataforma para hacer frente a los numerosos desafíos de índole político, religioso, económico que afronta hoy la humanidad.

La elección de la consejera Julia Maciel González, además de un orgullo y un privilegio para nuestro país, se produce a finales del 2017, un año extraordinario para la visión de nuestra Cancillería de consolidar la inserción del Paraguay en el actual sistema multilateral. De hecho, bajo la administración Cartes se ha promovido esta mayor inserción y de esta manera representantes compatriotas están presentes en 12 instancias internacionales tan esenciales como la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), la Unesco, el Consejo de Derechos Humanos o la Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

Queda claro pues que estos ascensos a nivel internacional, coronado con la elección de la consejera Maciel González, fortalecen al Paraguay de cara al mundo.