Alexandra Stevenson

John Mackey, fundador de Whole Foods Market, tomó el timón como jefe ejecutivo único el año pasado en un intento de revivir por sí solo las fortunas de la tienda de comestibles de lujo.

El miércoles, ante la creciente presión de los nerviosos accionistas, trajo refuerzos.

Un mes después de que un fondo de cobertura activista tomara una participación en Whole Foods y comenzara a hacer ruido presionando por un cambio, la compañía dio a conocer una amplia revisión de su directorio, reemplazando a cinco de sus integrantes, nombrando una nueva presidenta y trayendo un nuevo director financiero. También estableció planes para mejorar las operaciones y reducir los costos.

La maniobra defensiva surge en un momento en que Whole Foods, un pionero en alimentos orgánicos que ayudó a cambiar la forma en que los estadounidenses compran y comen, enfrenta la mayor crisis de confianza en sus 37 años de historia. También subraya la creciente influencia de los accionistas activistas (que intervienen en el funcionamiento de la compañía), que siguen presionando a los ejecutivos corporativos.

"Prestamos atención a lo que nuestros accionistas nos dicen", dijo Mackey en una entrevista.

"Se nos ha dicho desde hace tiempo que necesitábamos abordar las cuestiones de gobernanza", añadió, remarcando que una de las principales preocupaciones de los accionistas era que la junta directiva no era lo suficientemente independiente.

Entre los que se unen ahora al directorio de Whole Foods está Ronald Shaich, el fundador, presidente y copresidente de Panera Bread Company. Los otros son Ken Hicks, ex director ejecutivo de Foot Locker; Joe Mansueto, fundador y presidente de Morningstar; Sharon McCollam, ex directora financiera de Best Buy; y Scott Powers, ex vicepresidente de State Street Corporation.

Gabrielle Sulzberger, ejecutiva de capital privado, se convertirá en la presidenta de la compañía, divulgó Whole Foods en un comunicado. Sulzberger está casada con Arthur O. Sulzberger Jr., presidente y editor de The New York Times. John B. Elstrott Jr., quien ha trabajado como presidente de la junta de directores de Whole Foods desde el 2009, renunciará.

Keith Manbeck, ex vicepresidente de Kohl's, se convertirá en el nuevo director financiero de la compañía.

Estos cambios en Whole Foods se produjeron después de que Jana Partners, un fondo de cobertura de US$ 8.500 millones, anunció una importante inversión y propuso cuatro nominados para el directorio de la compañía.

Neuberger Berman, otro accionista importante, también ha presionado por el cambio en Whole Foods durante el año pasado. En un momento incluso recurrió a fondos activistas de cobertura para obtener ayuda.

Jana se hizo pública con su lucha contra Whole Foods el mes pasado. Sus objetivos incluyen el servicio al cliente y el desarrollo de la marca en la empresa, que se ha enfrentado a la competencia de los productores tradicionales en los últimos años.

El fondo de cobertura, argumentando que el directorio estaba desfasado y necesitaba sangre fresca, propuso una lista de directores que incluyeron a Glenn Murphy, un ex director ejecutivo de Gap Inc., y Mark Bittman, ex columnista de alimentos para The New York Times. Los directores potenciales compraron sus propias participaciones en la empresa.

Whole Foods intentó negociar una paz con Jana, ofreciendo aceptar dos de los nominados del fondo de cobertura si Jana se abstenía de agitar públicamente para el cambio durante dos años. Jana se negó, dijo un portavoz del fondo de cobertura.

El miércoles, Whole Food dio a conocer sus nuevas designaciones para su directorio, anticipando lo que podría ser un enfrentamiento con algunos accionistas.

"Si Jana quiere tener sus propios directores en el consejo directivo, entonces deberían estar dispuestos a firmar un acuerdo de cooperación", dijo Mackey.

Jana, por su parte, expresó que quería permanecer flexible en lugar de llegar a ser un problema para la empresa.

"Decidimos que preferiríamos mantener todas las opciones en la mesa", dijo el portavoz de Jana en un comunicado. "Ahora estaremos esperando para ver si la junta recientemente reconstituida puede mostrar un compromiso real para ajustar las operaciones de Whole Foods y buscar todas las vías para la creación de valor para los accionistas".

Whole Foods detalló los cambios al anunciar ganancias trimestrales y sometió su salud financiera al microscopio del mercado. Las ventas del trimestre cumplieron con las expectativas, pero la compañía redujo su previsión de ganancias este año.

La marca Whole Foods fue una vez sinónimo de alimentos orgánicos y naturales, y la compañía apostó su reputación en una cultura de comer y vivir sano. Se destacó por ofrecer productos frescos, locales, pero sus productos llegaban con un precio elevado, ganando en el supermercado el apodo de "todo el sueldo" entre algunos compradores.

Whole Foods se enfrenta a una feroz competencia y se ha visto obligado a recortar los precios a medida que minoristas nacionales como Costco, Safeway y Walmart han comenzado a ofrecer sus propios productos orgánicos y productos básicos de cocina.

Wall Street comenzó a perder la confianza en Whole Foods en medio del paisaje cambiante, y las acciones de la compañía cayeron, aunque han recuperado parte del terreno perdido desde que Jana anunció su inversión.

Whole Foods prometió el miércoles acelerar un programa de fidelización de clientes, después de que los accionistas, incluyendo a Jana y Neuberger Berman, lo criticaron por ser lentos en adoptar uno. También dijo que recortaría US$ 300 millones en costos adicionales durante los próximos cuatro años.

Y el productor dijo a los inversores que compraría US$ 1,25 mil millones en acciones.

Pero todavía quedan algunas demandas de los accionistas. Neuberger Berman envió una carta a la junta directiva la semana pasada señalando su preocupación de que los empleados serían "distraídos de sus principales responsabilidades" en medio de la ráfaga de presión pública. Neuberger Berman, que administra 267.000 millones de dólares para fondos de pensiones, fondos soberanos e individuos, instó a Whole Foods a considerar "posibles fusiones estratégicas, asociaciones, joint ventures o alianzas", además de realizar inversiones internas.

Era la segunda vez que Neuberger Berman había enviado una carta a la junta directiva de Whole Foods. Un mes después de su primera carta, en septiembre, la compañía anunció una serie de cambios de gestión.

Estos cambios incluyeron la eliminación de la estructura de la coproducción de la compañía y el nombramiento de Mackey como el único ejecutivo principal. Walter Robb, el cojefe ejecutivo anterior, continuó en el directorio. Whole Foods también incluyó a Mary Ellen Coe, vicepresidenta de ventas y operaciones de productos de Google. Y anunció que Glenda Flanagan, la directora financiera, se retiraría al final del 2017.

En un comunicado emitido el miércoles, Neuberger Berman dijo: "Esperamos entender el sentido de urgencia y el calendario de la nueva directiva al evaluar todas las oportunidades estratégicas para maximizar el valor para los accionistas".