Nuestras tardes de verano tienen sabor a mango. Sacale provecho a la fruta de temporada, incorporándola a tus platos dulces y saldos. En esta ocasión, te presentamos dos sencillas y refrescantes recetas.

Recetas: Juan Ángel Monzón

Refrescante smoothie

Ingredientes Un mango maduro grande Dos vasos de leche Dos vasos de yogur natural Azúcar (opcional) Hielo en cantidad necesaria

Preparación

Lavar bien el mango y pelarlo. Luego trocearlo y disponerlo en una licuadora.

Según el tamaño del mango, se necesitará más o menos cantidad de yogur y leche. De un mango grande, un par de vasos de leche y dos de yogur natural, resultará un smoothie bastante cremoso.

Verter la leche y el yogur en la licuadora junto al mango troceado y después añadir azúcar o edulcorante, si se prefiere endulzar sin aportar demasiadas calorías. Lo recomendable es preparar el smoothie y después ajustar la cantidad de azúcar o edulcorante.

Con todos los ingredientes en la licuadora, licuar hasta que quede una mezcla bien cremosa. Antes de servir, agregar hielo en cubitos o bien picado.

Helado de estación

Ingredientes

3 mangos maduros

380 g de leche condensada

200 g de crema

1 taza de leche

Preparación

Colocar todos los ingredientes en la licuadora y licuar hasta que todo quede perfectamente incorporado.

Pasar la mezcla por un colador para retirar la fibra del mango. Este paso es opcional, si no molestan las hebras, se puede dejar como está.

Verter la preparación en un recipiente con tapa y congelar durante seis horas como mínimo, o en lo posible, toda la noche.

Servir acompañado de mango fresco picado.