Estos son algunos lugares que podés ir apuntando en tu lista de próximos destinos por recorrer. ¡Empezá a planear las vacaciones de tu vida!

Por: Nora Vega

Bangkok, Tailandia

Es la mejor puerta de entrada a la lejana Asia. Si querés divertirte, Bangkok es el destino ideal, ya que ofrece una gran variedad de actividades para veinteañeros con ganas de pasar bien. Sus templos y sus calles te dejarán impactado. Descubrí zonas exóticas y vírgenes. Llegá en moto hasta los rincones más lejos de Tailandia.

El motivo por el que hay que visitar esta ciudad siendo joven es porque es un destino de aventura increíblemente barato. Aprovechá para conocer playas estupendas como Pukhet, Phi Phi y Krabi, que no quedan lejos de Bangkok. Montá en un tuktuk, pasá un atardecer frente al Wat Arun y visitá sus mercados flotantes, te aseguramos que van a ser unas vacaciones soñadas.

París, Francia

Este destino es para volver una y mil veces. Y si tenés menos de 30 años tu visión será otra. Paseá por la Tour Eiffel, los Campos Elíseos y el Louvre; buscá el restaurante en el que trabajaba Amélie —Les Deux Moulins, perdete por el bohemio barrio de Montmatre. Todo es una gran aventura en la ciudad del amor y de la luz. Aunque sea cliché, es siempre una buena elección para los viajeros románticos.

París es una parada obligada si vas a Europa, no importa la época del año. Sus encantos harán que te enamores de ella para siempre. Podés aprovechar para ir a Disneyland; se encuentra a 32 Km del centro de la ciudad. Y no te olvides de ir de compras al Mercado de Las Pulgas, considerado el mercado de segunda mano más antiguo. Es el lugar ideal para buscar tesoros.

Marrakech, Marruecos

La cosmopolita urbe marroquí es un paraíso exótico. Si no paseás por su plaza Yamaa el Fna o por el famoso barrio de los tanneurs, no viste todo en la vida. No te faltarán cosas que hacer en Marrakech: desde perderte por sus zocos hasta escaparte al desierto. Que los 30 años no te pillen sin saber qué es pasar una noche en un riad o sin haberte subido a un camello.

La mayoría de los atractivos turísticos de Marrakech están dentro de la Medina. Aun así, no te limites al visitarlos, el verdadero encanto es perderse por sus calles. Esta zona también ofrece una amplia y variada oferta de restaurantes, así como tiendas donde comprar los más típicos souvenirs.

Tanzania, África

África es un destino solo para aventureros, y para escalar el Kilimanjaro, la montaña más alta de este continente, se necesita un par de pulmones jóvenes. Los amantes de la historia lo pasarán en grande en Tanzania, entre cuyas impresionantes ruinas costeras se destacan las de Kilwa Kisiwani, un yacimiento declarado Patrimonio Mundial por la Unesco.

Más de 1000 km de costa, archipiélagos exóticos y lagos interiores, son opciones que permitirán que te escapes de la ciudad. Otro de los grandes atractivos es la Reserva de Caza de Selous en donde embarcarse en un safari en barco por el río Rufiji es una de las actividades imperdibles.

Las Vegas, Estados Unidos

La frase “lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas”, ya es un motivo espectacular para ir antes de los 30. Considerada la capital mundial del entretenimiento y la ciudad del pecado, es un lugar en el que te vas a divertir al máximo, si tenés mucha energía. Las Vegas tiene mucha vida nocturna; además de los casinos y espectáculos, hay miles de bares, pubs y discotecas.

Como estás lleno de vida, este puede ser un destino que disfrutes bastante, ya que tiene mucho para ofrecer. El Palms tiene bien merecida su reputación como el reino de las fiestas y el Wynn es el hogar de dos de los clubes nocturnos más populares del Strip. Y que ¡ni se te ocurra ir a dormir temprano!

Siem Reap, Camboya

De entre los más de 300 templos hinduistas que esconde la selva camboyana, no podés perderte las ruinas de Angkor ni su templo, el más grande y mejor conservado. Cenar en el Siem Reap Market o visitar el poblado flotante de Chong Kneas es un acierto seguro.

Los buscadores de vuelos deben ser tus aliados para completar todos tus viajes, ya que si lográs conseguir vuelos baratos vas a poder conocer los secretos de Asia por menos de lo que te imaginás. Viajar a Camboya es, sin duda, una aventura imperdible que cambiará tu visión de la humanidad.

Machu Picchu, Perú

Perú recibe con gozo a los turistas jóvenes y llenos de energía para explorar sus bellezas naturales. El Machu Picchu es una obra de la arquitectura Inca que hay que conocer sí o sí. El camino es verdaderamente difícil, así que cuanto más joven mejor, sobre todo si querés llegar a la cima.

Lo mejor es pasar al menos una noche en Aguas Calientes, que es el pueblo más cercano (20 minutos). Los que tienen tiempo y están buscando una experiencia increíble pueden pasar dos noches en la ciudad y si es posible tomarse unos días para conocer también Cuzco y Lima, dos ciudades con muchos atractivos, sobre todo para aquellos que aman comer bien.

Sri Lanka, India

India es un destino que puede llegar a marcar tu vida. Este es uno de los principales centros budistas del mundo. Quienes van, aseguran un antes y un después de su visita. Si estás llegando a los 30 y aún no la has visitado, ponele número uno en tu lista de prioridades y animate a vivir un viaje único, ya sea solo o con amigos.

Sri Lanka ofrece una amalgama de culturas apasionante. En su capital, además de los contrastes más extremos con respecto a Occidente, vas a encontrar cultura, playa y también naturaleza. Entre sus atractivos históricos, religiosos y comerciales se encuentran el templo de Gamgaramaya, el bullicioso puerto y mercado flotante de Pettah, el barrio residencial de Jardines de Canela, Galle Face Green y el parque Viharamahadevi. Subite a sus trenes, escalá la Roca del León y visitá las cuevas de Dambulla.