La bancada del Frente Guasu, liderada por el senador reelecto Fer­nando Lugo, votó reciente­mente en el Senado en contra de la reducción de la deuda de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) con el Tesoro argentino. Sin embargo, en febrero del 2011, el entonces presidente de la República anunciaba con gran celebración el acuerdo al que llegó con su colega Cristina Fernández de Kirchner para la baja de la cuenta contraída por la hidroeléctrica con el Tesoro argentino.

En dicho acuerdo, al que supuestamente llegaron Lugo y Fernández en el 2011, se redu­ciría la deuda de 17.000 millo­nes de dólares a poco menos de 7.000 millones de dólares, de acuerdo a lo anunciado por el entonces minis­tro secretario de la Pre­sidencia y ex senador por la concertación Avanza País, Miguel Ángel López. Esto, según la publicación del diario El Terri­torio, de Posadas. Además, esta misma información fue pro­porcionada a La Nación por la Entidad Binacional Yacyretá, lado paraguayo.

“Atendiendo a las altas partes respecto a resolver la deuda de Yacyretá, en relación a la propuesta formulada por el Gobierno de la República del Paraguay, que considera como oportuno y conveniente desen­deudar totalmente a Yacyretá de la acreencia que tiene con el Tesoro Argentino a través de un mecanismo de ingeniería financiera que reduzca sustan­cialmente tal acreencia”, reza textualmente una declaración de directores de Yacyretá de Paraguay y Argentina del 25 de febrero del 2011, firmada en la ciudad de Posadas, Misiones (Argentina).

Dicho docu­mento, impul­sado a instancias de un expreso pedido de Fernando Lugo y de Cristina Fernández, lleva las firmas del Ing. Miguel Fulgencio Rodríguez (direc­tor paraguayo), Arq. Óscar Thomas (director argen­tino), Miguel Ángel López Perito (ex ministro secreta­rio general y ex jefe del Gabi­nete Civil de la Presidencia de la República del Para­guay) y Arq. Julio Miguel de Vido (ministro de Plani­ficación Federal, Inversión Pública y Servi­cios de la República Argen­tina). López Perito era en ese entonces el hombre de mayor confianza del ex obispo.

Lugo, quien gobernó desde el 2008 al 2012, celebró el acuerdo señalando que era una “inte­resante decisión digna de ser presentada como resultado del entendimiento y buena volun­tad entre las partes”. Su euforia tenía que ver con un “acuerdo de voluntades” de ambos gobier­nos, en el que se establecía que el monto adeudado por la bina­cional con el Tesoro argentino se reduciría en un 65%, consis­tente en la quita de poco más de 10.000 millones de dólares, correspondientes a los intere­ses. La información fue presen­tada como un gran logro de la gestión de Lugo.

Sin embargo, ahora, Lugo y sus aliados rechazaron abiertamente los logros del gobierno de Cartes y hasta adujeron que es inconstitu­cional, demostrando una total incoherencia y falta de argu­mentos. Es una muestra más de la conducta zigzagueante del progresismo local.

El Frente Guasu, liderado por Fernando Lugo, se pronun­ció radicalmente en contra del acta de entendimiento fir­mada por Horacio Cartes y Mauricio Macri, en la que se reduce la deuda de US$ 17.088 millones a solo US$ 3.775 millones, lo que representa una baja del 80% (14.000 millones de dólares).

En un comunicado, la mencionada concertación daba a conocer “su firme rechazo a este nuevo intento de despo­jar al Paraguay de su riqueza más importante”. También, señaló que las modificaciones implicarán una “entrega de la soberanía nacional” y la “pér­dida de millones de dólares”.

Semanas atrás se había fil­trado un audio del ex director argentino de Yacyretá Óscar Thomas, en el que hablaba de la forma en que negociado­res paraguayos de la época de Fernando Lugo pretendían vender la deuda de la bina­cional a acreedores privados.

Este acuerdo para la solución de la deuda de la EBY del 2011 con el Tesoro argentino, en el gobierno de Fernando Lugo, planteaba una quita hasta dejarla en US$ 7.000 millones. Sin embargo, el luguismo habla ahora de atropello a la soberanía y que Paraguay no debería aceptar ninguna deuda. Una notoria contradicción del Frente Guasu.
Este acuerdo para la solución de la deuda de la EBY del 2011 con el Tesoro argentino, en el gobierno de Fernando Lugo, planteaba una quita hasta dejarla en US$ 7.000 millones. Sin embargo, el luguismo habla ahora de atropello a la soberanía y que Paraguay no debería aceptar ninguna deuda. Una notoria contradicción del Frente Guasu.

THOMAS REVELÓ “ANGURRIA” DE ENTORNO

En el audio, Óscar Thomas menciona la “angurria” y la presión que había en ese entonces por parte de los negociadores paraguayos para vender la deuda de la binacional con el Tesoro Argentino a acreedores para­guayos. Thomas manifestó que “era una presión sin sen­tido” por parte de las autori­dades de ese entonces. “Hoy hay una deuda con el tesoro argentino, pero la Argentina nunca le puso una pistola a Paraguay para cobrar esa deuda, ni lo hará”, afirmó.

“Querían hacer un negocio financiero con una banca pri­vada, de eso se trata y no otra cosa. Eso pone en riesgo la viabilidad de Yacyretá”, ase­guró Thomas.

Thomas acusó que el ex sena­dor y ex secretario general durante el gobierno de Fer­nando Lugo, Miguel Ángel López Perito, fue el que pro­puso “la reingeniería finan­ciera”.

VENTAJAS DEL ACUERDO CARTES-MACRI

El documento rubricado por las autoridades de ambos gobiernos permitirá ingre­sos de US$ 3.331 millones al 2036 (US$ 166,5 millones anuales). Con la nota rever­sal vigente, Paraguay perci­birá solo US$ 901 millones en 20 años (US$ 45 millones al año). Paraguay recibirá US$ 70 millones anuales por terri­torio inundado, más US$ 95 millones por cesión de ener­gía (20% más que el vigente). Además, se reduce la deuda de US$ 17.088 millones a solo US$ 3.775 millones, lo que representa una baja del 80%.

Asimismo, mediante esta nota reversal –aprobada por el Senado y que falta trata­miento en Diputados– se define la proporcionalidad por el territorio inundado de ambos países, que lle­vaba años sin definición. El 80% corresponde al Para­guay y el 20% a la Argentina, lo que facilitará los cálculos para la compensación por este concepto. Esto signifi­caría unos US$ 70 millones anuales, los cuales son una fuente de recursos casi per­petua para el Paraguay, según un informe técnico de la EBY.

Con respecto a la compensa­ción por cesión de energía, se fijó en un nuevo valor de un 20% superior, lo que repre­senta un monto anual aproxi­mado a US$ 95 millones que recibirá el país. Esta cifra podrá variar si la Ande retira mayor cantidad de energía de la hidroeléctrica. La sumato­ria de estos beneficios impli­cará un ingreso al país de US$ 2.430 millones más en 20 años, según los cálculos de la EBY.

A CARGO DE NUEVOS DIPUTADOS

Los nuevos integrantes de la Cámara de Diputados serán los encar­gados de tratar las notas reversales (N.B. Nº 2/2017) para el “Orde­namiento Económico y Financiero de la Entidad Binacional Yacyretá entre la República del Paraguay y la República Argentina”. Dichos documentos se hicieron realidad mediante un acta de entendi­miento firmada en Ayolas en mayo del 2017 por los presidentes Horacio Cartes y Mauricio Macri.

El martes 26 de junio, la Cámara de Senadores, luego de más de tres horas de un intenso debate de posturas a favor y en contra, aprobó este acuerdo bilateral. La nueva Cámara de Diputados aguarda que la Cámara Alta le remita las notas reversales sobre Yacyretá. Por cuestión de tiempo, Lugo dejó la presidencia del Senado sin enviar el documento. Los nuevos legisladores juraron el sábado 30 de junio. La discusión sobre si jura o no Nicanor Duarte Frutos concen­tra el debate, por ahora.