La presión hacia los jue­ces de parte de los “ope­radores” del derecho al servicio del “Zar de las caje­tillas” y propietario de Abc Color, Aldo Zuccolillo, posi­bilitó que la Justicia se someta a los intereses particulares de AZ y resolvieron hacer lugar en primera instancia y confir­mar en segunda la condena a pagar US$ 6.881.246 contra la firma Ceregral SAECA Alma­cenes Generales de Depósito en el marco de un juicio por indemnización por daños y perjuicios.

En la demanda iniciada por Banco Atlas, una de las empresas mimadas del Grupo Zuccolillo, reclama a Ceregral la suma de US$ 6.881.246, pero la deuda real del Frigorífico San Pedro asu­mida por Ceregral Almace­nes Generales de Depósito en su carácter de responsable de las mercaderías hurtadas es de US$ 1.352.028, conforme a la comunicación que hizo Atlas al Banco Central del Paraguay (BCP) en carácter de previsión de la deuda, es decir, la citada entidad ban­caria informó lo que no podía cobrar, según consta en el expediente judicial.

Con la acción judicial enta­blada por Banco Atlas con­tra la firma Ceregral SAECA, la entidad bancaria quiere cobrar cinco veces más. Se podría llegar a la conclu­sión de que pretende cobrar cinco veces más del valor de la deuda que la misma enti­dad financiera previsionó ante el BCP.

SIN RESPUESTA DEL BANCO ATLAS

En fecha 16 de setiembre del 2015, el presidente de la firma Ceregral SAECA Almacenes Generales de Depósito remi­tió una nota al director gene­ral del Banco Atlas, Juan Car­los Martín. Parte del escrito señala que “de acuerdo a lo conversado, les informamos que estamos solicitando la realización de un inventario judicial sobre la existencia de carne vacuna congelada, almacenada en el frigorífico San Pedro y sujeta a los certi­ficados de depósito y warrant Nº 10.178 y Nº 10.181. Al tér­mino de este procedimiento, podremos establecer la exis­tencia real en la misma y si hubiere diferencias sobre esta, nuestra empresa asu­mirá la responsabilidad ante ustedes, para cubrir los sal­dos resultantes, de acuerdo al cronograma de pagos a ser pactados”.

Asimismo, expresa la nota “a dicho efecto, estamos en proceso de construir un fidei­comiso con propiedades de nuestra empresa para respal­dar como garantías reales a los tenedores de los certifi­cados”, indica la firma Cere­gral, teniendo clara inten­ción de abonar el saldo de la deuda que dejó el frigorí­fico San Pedro y que el saldo de la cuenta no fue propor­cionada por el Banco Atlas, según habían manifestado los directivos de la firma Ceregral.