Gneiting, en una entre­vista con la 970 AM, contó que el ex titular del Servicio Nacional de Cali­dad y Salud Animal (Senacsa) autorizó a que la Fundación Servicios de Salud Animal (Fundasa), manejada por los ganaderos Carlos Trapani y Fernando Serrati, se encargue de todo el sistema de vacuna­ción antiaftosa a nivel país.

“El presidente de esta fun­dación era Trapani. Se unió Idoyaga, que era encargado de la institución fiscaliza­dora (Senacsa), mientras que Serrati era el proveedor de vacunas”, reveló el ministro de Agricultura.

Según las manifestación de Gneiting, la referida fundación generaba ingresos anuales por valor de US$ 30 millones por todo el servicio de vacunación, que anteriormente estaba libe­rado para que las veterina­rias se encarguen de proveer las vacunas antiaftosa bajo la supervisión del Senacsa.

El ministro precisó que en Paraguay se administran en promedio 31 millones de dosis de vacuna antiaftosa por año. Cada vacuna tiene un costo de aproximadamente G. 2.000, pero Fundasa cobraba por todo el servicio G. 5.600 por animal vacunado a cada ganadero.

Coincidentemente, tanto Hugo Idoyaga, Carlos Tra­pani y Fernando Serrati son los mismos actores que hicie­ron la denuncia mediática de un supuesto pago de coima de US$ 500.000 por parte del pro­pietario del Frigorífico Con­cepción, Jair Antonio de Lima, para que de esa forma le levan­ten la sanción que tenía para exportar carne.

“Idoyaga va a tener que res­ponder por su adminis­tración en el Senacsa”, dijo Gneiting, refiriéndose a que actualmente se está llevando adelante una auditoría a su gestión y en la que, conforme a los datos preliminares, sal­tan enormes irregularidades.

Hugo Idoyaga, Fernando Serrati y Carlos Trapani.
Hugo Idoyaga, Fernando Serrati y Carlos Trapani.

EL LIBRETO MONTADO

A criterio del ministro de Agricultura y Ganadería, se montó todo un esquema, orquestado por los mismos actores que tenían el mono­polio de la vacunación antiaf­tosa acompañados por algu­nos medios de comunicación para sostener las acusacio­nes contra su persona y la del ministro de Industria y Comercio, Gustavo Leite, sobre el supuesto pedido de coima de US$ 500.000.

“Jamás nos metimos en un pedido de coima, todas son conjeturas, no hay pruebas para poder acusar”, indicó Gneiting.

El secretario de Estado contó que en una conversación que mantuvieron con el propie­tario del Frigorífico Concep­ción, Jair Antonio de Lima, este le confesó que el mismo ex titular del Senacsa Hugo Idoyaga le autorizaba el ingreso de carne. “Hablamos con el señor Jair, le pregunta­mos por qué trajo la carne sin el permiso correspondiente. Nos dijo que Idoyaga les auto­rizaba 30 camiones de carne semanales, no aclaró nunca si eran o no con permiso”, expresó.

Al realizar una verificación de lo actuado en la caso Frigo­rífico Concepción, se encon­traron con una “complicidad” en todo el proceso de impor­tación de carne al país por parte del organismo fiscali­zador. Una misma resolución, firmada por Idoyaga, prohibía la importación de carne a fri­goríficos que están habilita­dos para exportación, norma­tiva que fue incumplida por el Senacsa.

“Había una arbitrariedad de quien autorizaba la importa­ción. Hubo una gran despro­lijidad institucional por parte del Senacsa. Llama poderosa­mente la atención que la insti­tución que brinda la autoriza­ción para importación rompa sus normas”, precisó.

RESOLUCIÓN

Ayer, al final de la jornada, el Senacsa emitió la Resolución N° 910, de fecha 12 de junio del 2018, por la cual deja sin efecto la Resolución N° 537 que el ente había emitido el 6 de abril del 2018 “Por la cual se establecen requisitos para casas expendedoras de pro­ductos biológicos y centros de distribución de vacunas de las comisiones de salud ani­mal (CSA)/Fundassa”. Con esta resolución se elimina el monopolio y se rehabilita la comercialización de vacunas antiaftosa y antibrucélica a las casas expendedoras y cen­tros de distribución habilita­dos por el Senacsa.

“SE LE CORTÓ LA MAMADERA”

La semana pasada, el ministro de Agricultura y Ganadería, Luis Gneiting, ya había sugerido que la reacción del ex titular de Senacsa, Hugo Idoyaga, de involucrarlo en un supuesto caso de pedido de coima obedecería a que al perder el cargo, también perdía lo que había autorizado: la tercerización de la vacunación antiaftosa a Fundasa. “Me parece que le cortaron la gran mamadera de G. 150.000 millones al año. Le sacaron porque no rendía cuentas”, declaró el ministro.

Gneiting también indicó que la denuncia de Idoyaga y otras acciones que realiza son para posicio­narse con el presidente electo Mario Abdo Benítez y regresar nuevamente a Senacsa.

Dijo que entregará al próximo presidente todos los detalles de Idoyaga y demás miembros de la fun­dación que monopolizaron la vacunación animal. Además, existen informes de la falta de habilitación de la ventanilla de exportación de carne, las resoluciones y permisos para la importación de carne por parte de frigoríficos dedicados a la exportación del producto, que es una situación que está prohibida por ley.

Finalmente, el ministro de Agricultura ratificó que ni él ni el ministro de Industria, Gustavo Leite, a quien calificó como un hombre honorable y el mejor ministro del Gobierno, pidieron coima, por el contrario, ellos, junto con el presidente Horacio Cartes fueron los primeros en denunciar el hecho y en reconocer que se importó de manera irregular e ingresó de contrabando carne brasileña.