La novel nación enclavada en los Balcanes y que pertenecía a la Federación de Yugoslavia se abre paso al mundo y en su aspiración de vincularse con la mayor cantidad de países, Kosovo aspira ahora a promover los lazos comerciales y políticos con nuestro país.

Para el enviado especial de este estado europeo a nuestro país, Peter Tase, “las relaciones políticas y económicas con Paraguay son de alta prioridad para el vicepresidente del Gobierno y ministro de Relaciones Exteriores de Kosovo, Behgjet Isa Pacolli. Él está interesado en establecer vínculos comerciales”, precisó el funcionario.

La idea es contactar con la Unión Industrial del Paraguay (UIP) para facilitar el establecimiento de una zona de libre comercio en territorio kosovar, exclusiva para los productos de Itapua y Caaguazú que tenga como destino final los mercados exigentes de la Union Europea.

Para poder fomentar este intercambio, Tase señaló que la idea es promover y establecer contactos con la cancillería paraguaya para poder abrir el próximo año la embajada de republica de Kosovo en Asuncion, la cual va a dominar las relaciones entre Kosovo y todos los países de América del Sur y del bloque del Mercosur.

La propuesta de una zona de libre comercio “es una oferta concreta en un continente en donde los productos del Paraguay están totalmente ausentes”, recalcó.

Un poco de historia

La República de Kosovo es el último país independiente de la antigua Federación de Yugoslavia, y en la actualidad su situación continúa en un semilimbo, al contar con el respaldo de 116 países -entre ellos Estados Unidos de América, que intervino por orden del entonces presidente Bill Clinton y la OTAN para frenar la violencia decretada por el líder serbio, Slobodan Milosevic, con el respaldo de Rusia.

Una década después de la independencia y soberanía trajo los éxitos económicos y acontecimientos políticos siguen desarrollando la nación más joven de Europa. Kosovo continúa siendo también el diamante escondido del sureste de Europa; con uno de los PIB por habitante más elevados del viejo continente y lucrativas perspectivas para una juventud que está bien preparada.

El maná prometido al romper lazos con Serbia y sus fuerzas armadas armaron una violencia que dejó miles de muertos de albaneses y un millón de desplazados.

La apertura de una representación paraguaya en Pristina, la capital de Kosovo, ayudará a promover el relacionamiento comercial y el intercambio cultural entre ambos países. La «normalización» de relaciones con Asunción, de concretarse, y el fomento del dialogo político bilateral avanzaría los intereses del Paraguay en el marco multilateral y dentro de la Unión Europea.

Aunque los lazos aún son incipientes, el gobierno paraguayo votó recientemente a favor de la membresía de Kosovo en el INTERPOL, durante la última asamblea general de esta organización que se realizó en Dubai, Emiratos Árabes Unidos.