Ronald Alejandro Palacios Britez, de 24 años, presunto autor del crimen de Sergio Denis Romero, de 21 años, se entregó a autoridades policiales, esta madrugada. El hombre se encuentra detenido en la sede de Investigación de Delitos tras confesar que fue el autor de los disparos contra la víctima en un atentado ocurrido en Ñemby, el pasado sábado.

Mientras que la joven que iba como acompañante de la víctima en su vehículo, Yessica González, fue imputada por frustración a la persecución y ejecución penal, ya que habría ocultado información al fiscal José Silguero, que también pidió su prisión preventiva.

En tanto que Joel González López fue imputado por homicidio doloso, ya que sería conductor de uno de los vehículos que persiguió y cerró el paso a la víctima para que finalmente atenten contra su vida.

Estas dos últimas personas fueron detenidas luego de un allanamiento realizado por una comitiva fiscal policial, ayer, en Villa Elisa, donde además se encontró el vehículo que habría sido utilizado por los autores del crimen.

El inicio del conflicto inició cuando el supuesto homicida simuló un allanamiento en la vivienda de la víctima fatal, haciéndose pasar por agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD). Como revancha, Romero habría baleado una camioneta e incendiando un vehículo que pertenecía a sus rivales, según declaró el fiscal.

El crimen ocurrió cuando Romero guiaba su camioneta Suzuki Grand Vitara, en compañía de su novia Jessica González, de 22 años, y su amigo Gustavo López, de 19 años. Las tres personas regresaban de un hospital donde curaron heridas por quemadura que sufrió López.

Sobre Acceso Sur se percataron que eran perseguidos por ocupantes de otro vehículo. Romero aceleró la marcha, se inició una persecución hasta que perdió el control de su vehículo y chocó contra una columna sobre Capitán Bado, en el barrio Mbocayaty de Ñemby.

Posteriormente un hombre bajó del vehículo y disparó directamente contra el conductor. En tanto que la joven recibió un refilón de proyectil que no reviste gravedad. López se escondió bajo el asiento trasero de la camioneta y salió ileso del atentado.