Desde la oficina de prensa de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) emitió un comunicado a través del cual expresan su "dolor e indignación por la pérdida de vidas humanas y su firme repudio por estos crímenes ejecutados con saña, crueldad y brutalidad”.

El documento fue publicado ante la violencia criminal ocurrida ayer en la penitenciaría regional de San Pedro de Ycuamandyjú, que dejó 10 fallecidos en trágicas circunstancias, así como el resultado en heridos de diversa gravedad.

De esta manera manifiestan su acompañamiento y oraciones por los fallecidos y por sus familiares a través de la pastoral penitenciaria de la Iglesia.

“Los hechos ocurridos ponen en evidencia, una vez más la situación de precariedad y falta de atención estructural a los centros penitenciarios del país, que se encuentran rebasados en su capacidad de albergar a los reclusos con las condiciones mínimas requeridas", dice el documento.

La CEP además reclama “la falta de penitenciarias diferenciadas para grupos de alta peligrosidad, vinculados con el crimen organizado, sobre todo con el narcotráfico el tráfico de armas y del tráfico de personas”.

Así también piden identificar y separar la población penal perteneciente a los grupos del crimen organizado de los reclusos privados de su libertad por delitos comunes.

“Declarar en situación de emergencia al sistema penitenciario, propiciando un trabajo articulado entre Poderes del Estado y entre las instituciones públicas correspondientes, para impulsar las reformas legales, institucionales y presupuestarias tendientes a una solución estructural en el mediano y el largo plazo”, afirma parte del comunicado.

Ayer, se produjo un enfrentamiento entre integrantes del Primer Comando Capital (PCC) y el clan Rotela, la cárcel de San Pedro donde fallecieron 10 reclusos entre quemados, decapitados y heridos con distintas armas.