Esta tarde inició el juicio oral contra el comisario Jorge Zárate y el suboficial Jhonie Orihuela, agentes policiales acusados de realizar un procedimiento irregular, donde el joven Richard Pereira, de 25 años, recibió un disparo de arma de fuego que le ocasionó una grave lesión de por vida. Ambos uniformados fueron acusados de tentativa de homicidio y persecución de inocente.

Ante un Tribunal de Sentencia, el suboficial Orihuela declaró por el caso de “gatillo fácil”. Allí se refirió a un “error de procedimiento” y admitió que fue el autor del disparo que dejó parapléjico a Pereira, informó la 730 AM. “Al disparar pensé que le maté, pero luego vi y dije que estaba vivo, él me decía que no sentía las piernas. Yo cometí un accidente en mi trabajo y sabía a lo que me exponía”, expresó el suboficial Jhonie Orihuela.

La bala de la pistola 9 milí­metros ingresó por la nuca de Pereira, atravesó músculos, destruyó una parte de la médula espinal y quedó atorada dentro de la columna vertebral, a la altura del corazón. Esto hizo que el joven pierda toda la sensibilidad en la parte inferior de su cuerpo.

Poste­riormente, los uniforma­dos le colocaron un arma de fuego en la mano y le planta­ron droga en su vehículo, hechos que se conocieron a través de un video de circuito cerrado de la zona. “Tratando de defenderme porque sabía que cometí un error en mi trabajo, por eso traté de darle mi arma de fuego para que el dispare”, expresó Orihuela durante el juicio.

Ocurrió el 13 de agosto del 2016, en el barrio Roberto L. Pettit de Asunción. Hoy, luego de cuatro suspensiones y siete “chicanas” presentadas por los abogados de los policías se estableció una nueva fecha del juicio oral entre los días 11 y 22 de febrero del 2019.