Unos 2.500 compatriotas viven en el país oriental y crece la migración de trabajadores rurales. Por Jorge Zárate

“En temporada de verano suele ponerse difícil el tema de la trata de personas, de chicas que son llevadas engañadas”, contó Vidalina Ledesma, de la Casa Paraguaya de Montevideo, Uruguay, una organización señera en la defensa de la cultura y las tradiciones nacionales en el vecino país.

“Nosotros trabajamos de cerca con la cancillería uruguaya tratando de ayudar a nuestros compatriotas porque hemos tenido casos también de trabajadores que fueron esclavizados en campos en la zona de Rocha”, comentó.

Ledesma conduce hace 25 años el programa “Alma Guaraní” que se emite por Radio Imparcial de la capital uruguaya, donde establece vínculos con los compatriotas afincados en el hermano país. “Somos unos 2.500 paraguayos que vivimos en el Uruguay, pero en la temporada de verano ese número aumenta porque va mucha gente a trabajar”, comentó.

Recordó que también hay muchos estudiantes que aprovechan la gratuidad de las universidades públicas y que es creciente el fenómeno de los trabajadores rurales. “Hemos tenido casos en los que tuvimos que hacer de intérpretes y gestores de algunos compatriotas que no hablan muy bien el español”, contó.