La modalidad de Contrato de Rehabilitación y Mantenimiento (Crema), impulsado desde el gobierno, tiene a la ruta IV como ejemplo de éxito.

La ruta cuya extensión comprende el tramo San Ignacio – Pilar, es una demostración de eficiencia de la modalidad, que consiste en que la empresa que repara o reconstruye una ruta también es responsable de su mantenimiento posterior por un determinado tiempo. De esta forma se asegura la calidad de las obras y la transitabilidad de la ruta por más tiempo.

Cabe recordar que la ruta IV fue inaugurada en el año 2000, pero con el paso del tiempo fue sometida al deterioro y los trabajos de mantenimiento del equipo vial del MOPC no fueron suficientes para mantenerla en estado transitable.

Para el efecto, el MOPC implementó el sistema Gestión y Mantenimiento de Carreteras por Niveles de Servicio (GMANS). Luego en 2015,el mantenimiento fue licitada bajo la modalidad Crema, para la reconstrucción de sus tramos y mantenimiento por cinco años, siendo adjudicada la tarea a la empresa T & C, por un monto de G. 291.995 millones. El proceso duró un poco más de dos años. De los 133,4 km de pavimento, 54 km fueron totalmente reconstruidos.

Esta modalidad también se aplica, dada su efectividad, a la Ruta Nacional N° 3 tramo: Limpio – Arroyos y Esteros – San Estanislao – Rotonda Arroyo Tapiracuay –Rotonda Calle 6000 y un tramo de 57 km de la Ruta Nacional N° 9, “Dr. Carlos Antonio López”, en el tramo Mcal. Estigarribia – Estancia La Patria, en el departamento de Boquerón, entre otros.