Asunción fue sede de la III Cumbre Ministerial de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sobre gobernanza. En la apertura, el ministro de Economía y Finanzas (MEF), Carlos Fernández Valdovinos, habló sobre la importancia de la integridad como base de la competitividad para los países.
Sostuvo que Paraguay está encaminado a ser miembro pleno de la organización porque entiende que la gobernanza se muestra y practica con la integridad, eficiencia y transparencia. “Lo decimos con convicción, la integridad es la nueva base de la competitividad de los países. La transparencia, el mejor imán para la inversión. La previsibilidad, el mejor incentivo para el crecimiento económico y la buena gobernanza, el mejor legado que un Estado puede dejar a su gente”, señaló. También recordó que en 2024 el presidente de la República, Santiago Peña, quien también estuvo presente en la III Cumbre, promulgó la ley que establece el régimen nacional de integridad pública, transparencia y prevención de la corrupción.
Hizo énfasis en que esta ley establece estándares mucho más altos de conducta, promueve la prevención de la corrupción y fortalece principalmente la rendición de cuentas por los administradores de la cosa pública. “Pero, además, es una ley que es una señal de un Estado que realmente quiere hacer bien las cosas”, afirmó. Pero no es la única ley que hemos pasado, hemos pasado como 19 leyes de reformas estructurales que ya están transformando la gestión pública en el Paraguay”, agregó.
COOPERACIÓN REGIONAL
El secretario general de la OCDE, Mathías Cormann, habló, por su parte, sobre las oportunidades que tiene hoy América Latina y el Caribe (LAC) para explotar mucho más su capacidad de comercio y atraer más inversión extranjera directa. Precisó que hoy el comercio intrarregional en América Latina representa solo el 15 % del comercio de los países de la región, en comparación con el 55 % en Asia y el 68 % en Europa.
“Vínculos regionales más fuertes significan mejores oportunidades para los trabajadores y las empresas, cadenas de suministro más resilientes y un entorno más favorable para la inversión extranjera directa, particularmente en industrias de exportación de valor agregado”, expresó.
Comentó que para ayudar a fomentar estos vínculos, el programa regional de la OCDE para ALC, lanzado en 2016, promovió la cooperación y la integración regional a través de la alineación con las mejores prácticas internacionales. En los países no pertenecientes a la OCDE de ALC, hay ahora 302 adhesiones a instrumentos legales de la OCDE en diversas áreas de política, la mayor cantidad de cualquier región con un programa regional de la OCDE. Además, presentó los resultados de la encuesta de la OCDE sobre los factores determinantes de la confianza en las instituciones públicas en LAC: en promedio en los 10 países encuestados, el 35 % de los encuestados expresó confianza alta o moderadamente alta en el gobierno nacional, mientras que el 48 % reporta confianza baja o nula, con variaciones significativas entre países e instituciones. “Así que, de nuevo, un área que necesitará algo de trabajo. Las prioridades clave para fomentar la confianza en el futuro incluyen garantizar una prestación de servicios públicos de alta calidad y mejorar la rendición de cuentas y la comunicación con los ciudadanos”, aseveró.
Ingresar a la OCDE daría al país un “sello de calidad”
Miembro del directorio del BCP dijo que permitirá al Paraguay ser más atractivo ante inversores extranjeros.
Tras la realización de la III Cumbre Ministerial de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), donde el tema principal fue la gobernanza de los países de América Latina y el Caribe (CAL), las autoridades locales, como el ministro de Economía y Finanzas (MEF), Carlos Fernández Valdovinos, y el presidente de la República, Santiago Peña, dejaron en claro que nuestro país está buscando ingresar a la organización en los próximos dos años.
Al respecto, Liana Caballero, miembro del Directorio del Banco Central del Paraguay (BCP), sostuvo que si nuestro país logra integrarse a la OCDE como miembro, nos daría un sello de calidad que será aún más atractivo para inversionistas extranjeros. “Ser parte de la OCDE es, en cierto modo, un galardón para el país. Cuando los inversionistas extranjeros miran hacia Paraguay, lo primero que observan es si tiene grado de inversión, y quienes están en Europa se preguntan si el país forma parte de la OCDE o no. Integrarse a la organización representa un sello de calidad porque establece estándares que los miembros deben cumplir, y eso transmite al mundo que Paraguay es serio y cuenta con políticas económicas sólidas”, aseguró.
Caballero dijo que el BCP está colaborando con uno de los procesos técnicos que Paraguay debe cumplir para ser parte de la OCDE. Este organismo tiene diferentes comités temáticos que evalúan si los países cumplen con ciertos estándares internacionales de transparencia, estabilidad, apertura económica y calidad institucional. El BCP forma parte de dos de esos comités, el primero, el Código de Liberalización del Movimiento de Capitales, que evalúa si el país tiene reglas claras y modernas para permitir el flujo libre y seguro de capitales. En ese punto, Paraguay ya tiene un gran avance porque modernizó recientemente la Ley del Mercado de Valores, fortaleció la regulación financiera, creó instrumentos más sofisticados y logró que bonos del Tesoro ingresen al índice de JP Morgan.
El segundo comité es el de Estadísticas Económicas, que revisa la calidad, transparencia y comparabilidad de las estadísticas nacionales (por ejemplo, PIB, inflación, balanza de pagos, etc.). “Que el BCP esté involucrado aquí significa que Paraguay está mejorando su sistema estadístico para hacerlo compatible con los estándares OCDE”, dijo.
Actualmente, Paraguay está más cerca que otros países de ser miembro pleno de la OCDE, tras haberse adherido al “Programa País”, que busca alinear las políticas públicas con los estándares internacionales, además de fortalecer el desarrollo económico, la buena gobernanza y la integración regional. El acuerdo de cooperación tiene un tiempo de tres años.

