Las relaciones comer­ciales entre el Para­guay y el Uruguay se vieron marcadas en los últi­mos años por un auge, que en promedio viene manteniendo los US$ 150 millones, tanto en exportaciones como importa­ciones, y que esperan se incre­mente aún más en este 2018.

Es lo que mencionó el emba­jador de Uruguay en nues­tro país, Federico Perazza, durante una recepción que se llevó a cabo ayer en la residencia diplomática en el marco de una misión comer­cial de más de 20 empresas uruguayas, que estarán en el país hasta mañana con visi­tas programadas a empre­sas e industrias paraguayas.

"La presencia de los empre­sarios uruguayos responde a un sentido de oportunidad, ya que encuentran en Para­guay un mercado muy diná­mico, una gran oportunidad para diversificar riesgos en la región, para desarrollar estrategias de inserción internacional. Por eso es el primer salto natural hacia la internacionalización de las empresas uruguayas", manifestó.

La misión es organizada en conjunto por Uruguay XXI, la Cámara de Industrias del Uruguay, Cedial y el apoyo de la embajada del Uru­guay, con una composición muy heterogénea de secto­res como servicios, agroa­limentos, software, cosmé­tica y otros.

Cabe mencionar que como resultado de este tipo de eventos, la próxima semana desembarca una empresa de helados y otra de sanea­miento de agua.

Matías Ordeix, titular de la Cámara de Comercio Para­guayo-Uruguaya, aprove­chó para invitar a sus pares a invertir en Paraguay, que demostró un cambio brusco en los últimos 10 años para la concreción de negocios y ofreció el apoyo a quienes estén interesados.

Por su parte, Luis Schmeda, de Cedial, comentó la importancia de que empre­sas charrúas visiten el país y que más de 120 empresas ya llegaron en el formato de misiones, pero que a más de 300 ascienden los interesa­dos que fueron evaluados previamente para alinear a los perfiles acordes al mer­cado local.

Aclaró que los contactos que se generan tras estas misio­nes son complementarias y que no vienen a competir con Paraguay, ya que productiva­mente no sería rentable, sino más bien trabajar juntos.