El presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), Enrique Duarte, destacó que la industria manufacturera del país duplicó su participación en el producto interno bruto (PIB) en la última década, pasando del 10,5 % en 2011 al 20 % en la actualidad.

Duarte sostiene que esta evolución refleja la madurez económica alcanzada por Paraguay y la solidez de un modelo que se construyó con base en consensos y disciplina fiscal. “Estamos viviendo un momento de estabilidad que es un verdadero milagro”, dijo a la 1000 AM.

Al respecto, mencionó que la transformación comenzó a fines de 2002, cuando el Estado y el sector privado sellaron un pacto que reordenó la estructura fiscal y fortaleció la independencia del Banco Central del Paraguay. Ese proceso fue acompañado por la adopción de políticas monetarias con metas de inflación, la promulgación de la Ley de Responsabilidad Fiscal (LRF) en 2013 y la reforma tributaria de 2019.

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Gracias a ese camino hoy tenemos estabilidad, sin recesión pospandemia y con un grado de inversión que respalda la confianza internacional”, señaló.

El presidente de la UIP remarcó además que Paraguay forma parte de un grupo muy reducido de países que emiten deuda soberana en moneda local en los mercados internacionales, un signo de solidez macroeconómica y credibilidad.

Pocos pueden hacerlo. Somos vistos como un país amigable para invertir”, afirmó, resaltando que los avances no son fruto de un día, sino de un proceso sostenido que permitió consolidar una economía previsible y ordenada.

Desafíos

No obstante, Duarte advirtió que uno de los grandes desafíos actuales es la escasez de mano de obra capacitada. “Falta gente. En nuestra fábrica de transformadores, muchos entran y se van a las semanas. Es un drama. En los últimos 20 años, la educación no fortaleció las habilidades blandas y eso hoy se siente en el mercado laboral”, lamentó.

En materia de inversiones, Duarte valoró las modificaciones recientes al régimen de incentivos, que corrigen las zonas grises de la Ley 60/90 y brindan mayor certeza a los empresarios. “Lo que es blanco es blanco y lo que es negro es negro. La previsibilidad es fundamental”, dijo, destacando el rol de la UIP en el Consejo de Inversiones y su tarea como generadora de conducta y ejemplo. “No podemos ser coercitivos, pero sí formadores de opinión”, expresó.

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Actualmente, la UIP representa de forma directa a unas 1.500 industrias y, a través de sus cámaras, a más de 3.500 empresas en todo el país. Para Duarte, ese tejido productivo demuestra la fortaleza del sector y su papel protagónico en la economía nacional.

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