Fredis Estigarribia, titular de Servicio Nacional de Control y Salud Animal (Senacsa), explicó esta mañana que -tras un análisis técnico y jurídico- se revolvió eliminar la monopolización en el negocio de la provisión de vacunas contra la fiebre aftosa y brucelosis para animales del país.

Recordó que en el 2012 se ejecutó una resolución que establecía requisitos y rigurosos estándares para la habilitación de casas expendedoras y centros de distribución de vacunas de la comisión de salud animal.

En ese sentido, mencionó que las agroveterinarias debían contar con maquinas refrigerantes, generadores de energía eléctrica, equipos informáticos y una conexión a internet con ciertos parámetros. “Eran 1.200 las casas que funcionaban y este año seguían habilitadas por pagar sus cánones”, dijo Estigarribia a la 1000 AM.

Sin embargo, expresó que por una resolución que se emitió en abril del 2018, durante la presidencia de Hugo Idoyaga, se dispuso que la comercialización de la vacuna contra la fiebre aftosa y brucelosis estaría exclusivamente bajo responsabilidad de la Fundación Servicios de Salud Animal (Fundassa), gracias a un convenio que tenía con el Senacsa.

“Entonces, lo que hice ayer fue dejar sin efecto esa resolución de abril. Fue una decisión de la administración anterior junto a la gente de Fundassa. Adujeron ciertos controles en la cadena de frío para la vacunación. Pero Senacsa mismo había puesto rigurosos requisitos a las casas expendedoras y tampoco se les puede dejar de lado”, argumentó.

Agregó que, luego de analizar con un equipo técnico y jurídico, se tomó la decisión de dejar sin efecto la resolución de Idoyaga.

Lo dijo Gneiting

Gneiting, en una entrevista con la 970 AM, contó ayer que Hugo Idoyaga, ex titular del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) autorizó a que la Fundación Servicios de Salud Animal (Fundassa), manejada por los ganaderos Carlos Trapani y Fernando Serrati, se encargue de todo el sistema de vacunación antiaftosa a nivel país.

Según las manifestaciones de Gneiting, la referida fundación generaba ingresos anuales por valor de US$ 30 millones por todo el servicio de vacunación, que anteriormente estaba liberado para que las veterinarias se encarguen de proveer las vacunas antiaftosa bajo la supervisión del Senacsa.

Coincidentemente, tanto Hugo Idoyaga, Carlos Trapani y Fernando Serrati son los mismos actores que hicieron la denuncia mediática de un supuesto pago de coima de US$ 500.000 por parte del propietario del Frigorífico Concepción, Jair Antonio de Lima, para que de esa forma le levanten la sanción que tenía para exportar carne.