Washington, Estados Unidos. AFP.

La diplomacia esta­dounidense tiene un nuevo jefe: el pre­sidente de EEUU, Donald Trump, despidió el martes a Rex Tillerson, que será reem­plazado como secretario de Estado por el actual director de la CIA, Mike Pompeo.

Después de meses de rumores sobre una salida señalada mil veces como inminente, un tuit selló el destino del ex director ejecutivo de ExxonMobil, que luchó para encontrar su lugar en Washington y mantiene una relación difícil con el inqui­lino de la Casa Blanca. "Mike Pompeo, director de la CIA, se convertirá en nuestro nuevo secretario de Estado. ¡Hará un trabajo fantástico!", tuiteó Trump. "¡Gracias Rex Tiller­son por sus servicios!", agregó.

La Casa Blanca destacó el deseo del presidente de tener un nuevo equipo al entablar negociacio­nes históricas con Corea del Norte. Irónicamente, a princi­pios de octubre, el mandatario estadounidense había denos­tado públicamente a Tillerson por querer iniciar un acerca­miento con Corea del Norte. "Está perdiendo su tiempo intentando negociar", tuiteó entonces Trump. "¡Conserva tu energía Rex, haremos lo que deba hacerse!". Consultado sobre las razones de la salida de Tillerson, el presidente men­cionó desacuerdos, entre ellos sobre el problema nuclear iraní.

En un breve discurso de despe­dida, Tillerson, que tuvo pala­bras de agradecimiento para todos,menos para Trump, reveló que dejará su puesto el 31 de marzo. Tillerson, que estaba de gira por África, sus­pendió su agenda por estar "indispuesto" y regresó el martes antes del amanecer a Washington.

Un alto funcionario del Depar­tamento de Estado dijo que Tillerson no había hablado con el presidente ni sabía el motivo de su despido anun­ciado en Twitter.