Aliados y rivales de Washington denun­ciaron ayer el giro proteccionista estadouni­dense y un ataque en toda regla contra el libre comercio tras el anuncio del presidente Donald Trump de controver­tidos aranceles que hacen temer una guerra comercial internacional.

Alemania, uno de los principales paí­ses exportadores del mundo, reaccionó con firmeza des­pués de que Trump atacase a Berlín por sus importantes excedentes comerciales y, al mismo tiempo, por un gasto militar que considera dema­siado bajo. "Observamos con preocupación el aumento de los aranceles sobre algu­nos productos", dijo la can­ciller Angela Merkel en Munich, abogando por "el diálogo" para evitar un con­flicto comercial porque, dijo, "nadie ganará una carrera así".

"Trump aísla a su país contra la opinión de su par­tido, de numerosas empre­sas y economistas", afirmó antes la ministra alemana de Economía, Brigitte Zypries. "Es proteccionismo, es una afrenta hacia socios cerca­nos como la UE y Alemania y hacia el libre comercio".

Los aliados francés y britá­nico también fustigaron las medidas estadounidenses, mientras que China, segunda economía mundial, denunció "un ataque deliberado (contra el) sistema comercial multila­teral", dijo la AFP.

La Unión Europea y Pekín cri­ticaron en particular el hecho de que Trump haya utilizado un argumento de defensa nacional para imponer unos aranceles de 25% a las impor­taciones a EEUU de acero y 10% a las de aluminio.

"No podemos ser una amenaza para la seguridad nacional de EEUU, así que esperamos ver­nos exentos", lanzó la comi­saria europea de Comercio, Cecilia Malmström. Europa exporta a EEUU 5.000 millo­nes de euros de acero y 1.000 millones de euros de alumi­nio al año.

TODOS PROMETEN REPRESALIA

Esperando la entrada en vigor de estos aranceles estadounidenses dentro de 15 días, los europeos ya establecieron una lista de medi­das de represalia contra productos estadounidenses emblemáti­cos como la mantequilla de cacahuete o el zumo de naranja. China prometió una "respuesta apropiada" en caso de guerra comercial con Washington.

Tokio, principal aliado asiático de EEUU, también aludió a la adopción de posibles "medidas apropiadas". Canadá –primer socio comercial y primer abastecedor de acero y aluminio a EEUU– y México no se ven afectados "de momento" con los aran­celes. Trump firmó el jueves en la Casa Blanca los controvertidos documentos que marcan este claro giro proteccionista, 13 meses después de su llegada al poder. Aseguró que EEUU han sido víc­tima durante décadas de prácticas comerciales desleales.