El líder del clan Ríos de Caaguazú, diputado Alejo Ríos Medina, junto con su hijo, el intendente José “Papu” Ríos, son además de talentosos “magos” de las finanzas, excelentes agentes de empleos de la familia. Aprovechando el cargo, repartieron salario público a varios de sus miembros.

El clan Ríos de Caa­guazú, el padre, diputado Alejo Ríos Medina, y su hijo José “Papu” Ríos Núñez, tuvieron que improvisar varios discursos en entrevistas y videos en redes sociales, en el intento de contener el escándalo que los sacude tras conocerse que, de humildes vendedo­res de empanadas, se con­virtieron en potentados con unos pocos años en cargos públicos.

Mientras José Papu ensaya flyer para ironizar lo que no pueden rebatir, el diputado Ríos salió en una entrevista y señaló que no se aprovechó de ningún cargo luego de ser autoridad. Sin embargo, los papeles muestran lo con­trario, ya que registran una repartija interesante de car­gos a varios miembros de la familia como si las adminis­traciones bajo sus respecti­vos mandos fueran empresas familiares.

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Alejo Ríos junto con su hija Élida Ríos, su asesora en la Cámara de Diputados inaugurado durante la pandemia.

Además del nepointendente, el diputado Ríos tiene col­gado a varios miembros de su familia en la función pública. Cuando asumió como gober­nador, ubicó a su hija Élida Ríos Núñez en la secretaria departamental de su admi­nistración con un sueldo en ese entonces de G. 7.685.200.

Luego de jurar como diputado, lo primero que hizo Alejo fue reubicar como asesora a su hija en su oficina, con un sueldo de G. 8.300.000. En la planilla de pagos no aparece el título universitario de la mujer. La otra hija de Alejo, de nombre Alejandra Beatriz Ríos Núñez, figura como telefonista de la oficina regional de Ande, actualmente con una remu­neración de G. 8.600.000. Mientras que Juan José Fer­nández, esposo de Alejandra, se había ubicado en el cargo de tesorero con la administración del cuñado, José “Papu” Ríos, con un sueldo de G. 8.254.560.

En la lista de beneficiados del clan Ríos se puede mencionar también a Mercedes Núñez Medina, sobrina mimada de Alejo. Cuando fue goberna­dor le dio sueldo en su admi­nistración y ahora que es diputado, la llevó como su asesora.

Otra sobrina que había sal­tado a la luz como privilegiada de Alejo en sus tiempos de gobernador es Martha Ríos Gallardo, ubicada en cargo de tesorera. Así también, había beneficiado a su cuñado Car­los Benítez Bóveda en puesto de secretario, con remunera­ción mensual de G. 7.685.200. “Soy un soldado raso, soy un político raso y en cualquier parte voy a trabajar, aunque sea de carbonero y si las cir­cunstancias así lo obligan, estoy preparado para eso”, refirió el diputado para luego proseguir con un discurso casi poético en el que insis­tió que nunca se aprovechó de un cargo público ni jamás “he robado un centavo par­tido por la mitad al pueblo, a ninguna institución pública”.

FORTUNA

El diputado Ríos no explica cómo de la venta de empa­nadas pasó a ser potentado a pocos años de ocupar cargo público.

Recordemos que de un terreno de 360 m² y otro de 500 m² en condominio con los hermanos, Alejo Ríos pasó a tener decenas de hectáreas que valuó en G. 4.550 millo­nes luego de ocupar el cargo de intendente y gobernador. Es dueño del gigantesco y moderno Camping el Cho­rro donde ostentan millona­rias inversiones. Hoy, el valor de sus activos supera los G. 6.000 millones, conste que aparecen decenas de hectá­reas consignadas a precios irrisorios.

En tanto que el hijo del mencionado diputado, José “Papu” Ríos, entró endeu­dado y cero activos a la fun­ción pública, pero en su pri­mer periodo de intendente de Caaguazú ya estaba eri­giendo lo que es hoy el majes­tuoso complejo San José de unas 25 hectáreas con pis­cina gigante, área de pesca, canchas de pádel, enormes tinglados, etc.

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