Según confirmó el director de Declaraciones Juradas, Armindo Torres, la Contraloría General de la República (CGR) dio apertura a una investigación patrimonial sobre el clan Ríos de Caaguazú, con base en las denuncias publicadas por la Unidad de Investigación del diario La Nación/Nación Media ante el presunto meteórico ascenso económico de los políticos liberales.
“De origen modesto, de una familia cuyos hermanos siempre dependieron del padre y una endeble situación económica que remaba con la venta de empanadas frente a la casa de sus suegros, y un modesto empleo en un lavadero de vehículos en Caaguazú, el hoy diputado liberal Alejo Ríos Medina entró a la política, pasó por la Municipalidad de Caaguazú y experimentó un extraordinario salto financiero”, refiere la nota periodística.
Agrega, a continuación: “Al parecer, compartió la misma receta financiera a su hijo Severo José “Papu” Ríos Núñez, quien le sucedió en el cargo en la intendencia de Caaguazú e hizo maravillas con sus finanzas, justificadas con megadeudas que amortiguan muy bien su crecimiento económico en su declaración jurada de bienes. Padre e hijo ostentan millonarias inversiones tras tomar la administración de la comuna que, difícilmente puedan justificarse con los ingresos percibidos en cargos públicos”.
“Padre e hijo con sus sueldos de intendente se convirtieron en compradores e inversionistas compulsivos de millonarias propiedades que requieren de una verdadera varita mágica para ajustar a sus ingresos en la función pública”, señala la publicación. “El ahora desafiante Papu, que sin desparpajo se ufana de su clan en cargos públicos según los últimos posteos realizados en sus redes sociales tras las evidencias de poco aporte en proyectos sociales del Gobierno, tenía cero activos cuando se ubicó como concejal departamental en 2014”.

