En marzo pasado el Ministerio de la Niñez y la Adolescencia llamó a licitación para compra de alimentos para albergues por G. 15.300 millones. El proceso fue cancelado en abril último y realizaron otro llamado a fines de mayo pasado, en el que llamativamente aparecieron un montón de cambios y exigencias que generan sospechas de direccionamiento de la adjudicación.

Además, en este segundo llamado aparecen oferentes sin experiencia en la entrega de varios de los alimentos que componen los 4 lotes de la licitación y que fueron admitidos por la Unidad Operativa de Contrataciones (UOC) del ministerio.

Una exigencia que innovaron en esta licitación es la certificación de calidad ISO 9001, documento con el que cuenta solo uno de los oferentes, ya que los demás tienen esta certificación en el rubro de catering.

Da la casualidad que la UOC del ministerio se aferra al requisito de exigir la certificación ISO 9001, pese a que la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) planteó a esta institución “reformular el requerimiento”. A partir de este proceder de la unidad de compras de esta cartera surgen sospechas de un intento de direccionamiento de la millonaria adjudicación.

Nos comunicamos con la señora Cristina Ferraro, responsable de la UOC del Ministerio de la Niñez, para interiorizarnos del proceso, los cambios, las exigencias y la puja que generan sospecha sobre el proceso, pero la funcionaria se desentendió diciendo: “El llamado está en el portal, usted va a ver ahí las fechas que se llamaron. Se ha fundamentado y se ha avalado por la Dirección de Contrataciones Públicas”.

Al ser consultada sobre el estado en que se encuentra la evaluación de este segundo llamado, Ferraro se negó a brindar información: “No le puedo dar, son datos confidenciales hasta que salga la resolución”.