Dead Kennedys, la legendaria banda estadounidense visitó Asunción para dar su primer show en el país, en el festival “Ciudad Punk Vol. 2”. Su bajista original, Klaus Flouride, con gran predisposición recordó los años en que el cuarteto incen­dió escenarios, en entrevista con La Nación. A dos semanas de cumplir 70 años destapa una cerveza en plena siesta asun­cena en el hotel donde se hos­peda la banda. “Estamos felices de estar vivos. Cuando empeza­mos la banda, debido al nom­bre, pensamos que tocaríamos solo unos meses y con mucha suerte saldríamos más allá de San Francisco. Así que somos afortunados de poder estar aquí”, expresó Klaus.

El bajista da sus impresiones sobre el legado de su banda, que se separó en 1986 hasta reformarse en el 2000, ya sin Jello Biafra, su cantante, líder y letrista durante 1979 y 1986, la principal etapa de la banda. “Skip es el cantante que más tiempo estuvo con nosotros, incluyendo a (Jello) Biafra. Tengo buenos recuerdos de esa época, pero no extraño a Biafra, extraño los 80 y parte del pasado”, dice Klaus.

La música de Dead Kennedys estaba entre el punk, el hard­core y el surf rock, además el sarcasmo de sus letras los dife­renciaba de otras bandas de la época. Hoy, el cuarteto está integrado por East Bay Ray en guitarra, Klaus Flouride en bajo, D.H. Peligro en la batería y Skip McSkipster, en voz.

Los shows cancelados en Brasil

A prin­cipios de marzo, la banda anun­ció cuatro shows en distintas ciudades de Brasil, que fueron cancelados debido a la polémica des­atada en redes sociales por un póster que promocionaba los shows, mostrando a una familia armada, con la camiseta de la selección de fútbol de este país. Luego, reci­bieron amenazas por parte de seguidores del presidente Jair Bolsonaro, confirma Klaus.

Klaus Flouride, histórico bajista de Dead Kennedys. Foto: Nadia Monges
Klaus Flouride, histórico bajista de Dead Kennedys. Foto: Nadia Monges

“Creo que se manejó mala información al colocar ante un posible peligro al público, a nuestro equipo y a las perso­nas que trabajarían con noso­tros en Brasil. El póster estaba bueno y divertido, pero quería­mos saber e investigar más. En los 80 ya pasamos por lo mismo y no había aún internet”, afirma Klaus. Agrega sobre el comunicado de Biafra al respecto: “Hizo lo que tenía que hacer”.

Klaus afirmó que se aseguraron que el dinero sea devuelto a quienes compraron tickets de antemano. Lamentó que los “haters” hayan actuado de esta manera y recalcó sobre las amenazas recibidas en Brasil. “Íbamos a estar en peligro muy grave. Nos contaron que teníamos amenazas de muerte. Entonces nos preocupamos, y teníamos que tener cuidado. Y, entonces, todo pasó muy rápido”, explica.

Sobre la situación polí­tica actual a nivel global dijo que el problema principal son los malos líderes. “Donald Trump es un clásico nazi que solo se interesa por tener aten­ción a lo que está haciendo. Cualquiera sea el líder, en cualquier época, siempre se encargaron que la brecha entre los muy ricos y la masa de gente pobre sea más ancha”, expresó.

Al ser consultado sobre si está al tanto del gobierno del presi­dente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, afirmó que sabe que se trata del hijo del secretario privado del dictador Alfredo Stroessner. “Es muy difícil. Me recuerda al gobierno de George W. Bush”, afirmó.

Se muestra orgulloso de la música que grabó en la década de los 80, y cuenta que planean grabar un disco nuevo, pero no desea especular con fecha de lanzamiento. “Queremos lanzar algo que realmente sea bueno, pero no queremos hacer ninguna promesa”, finaliza Klaus.