El vicecanciller nacional, Hugo Saguier Caballero, señaló ayer que el Gobierno paraguayo confía en que las autoridades brasileñas no dilatarán una respuesta al pedido paraguayo de cancelación del estatus de refugiados políticos de Juan Arrom, Víctor Colmán y Anuncio Martí. Aseguró que la Cancillería brasileña ya estudia de forma inmediata el tema porque el caso lo amerita y esperan que en los próximos días se expida al respecto.

Explicó que el pedido fue presentado a sus homólogos, quienes analizarán los documentos y ellos, a su vez, enviarán el pedido al Consejo Nacional de Refugiados (Conare). “Brasil no va a dilatar el tema; al contrario, tengo información cierta de que Itamaraty está estudiando el caso. Hay una etapa de estudio en Itamaraty y luego, si encuentran los méritos suficientes, pasará al Conare. Es algo que se dará en los próximos días, nosotros le daremos el seguimiento por su puesto”, manifestó el canciller en ejercicio durante una entrevista hecha por radio 730 AM.

Recordó que el pedido de revocatoria de la condición de refugiados de los tres prófugos de la justicia paraguaya se basa en hechos nuevos, los cuales Saguier nuevamente evitó detallar alegando que están siendo analizados actualmente por la Cancillería de Brasil. “No podemos de ninguna manera intervenir en estos momentos, esto está ya en manos de las autoridades brasileñas. Esperamos que se haga un análisis auténtico con todos los antecedentes”, sostuvo.

Asimismo, el vicecanciller señaló que tanto Arrom como Colmán y Martí tienen total garantía de presentarse ante la justicia paraguaya para alegar la inocencia que dicen poseer en el caso del secuestro ocurrido en el 2001. “Están tratando de todas maneras frenar lo que deseamos, que vengan a nuestro país para ser juzgados como corresponde. Siendo que son unas personas que eluden presentarse ante la justicia y si tienen la seguridad de su inocencia, no veo yo por qué no se pueden presentar ante la justicia paraguaya”, manifestó.

Cabe recordar que Arrom y Martí se fugaron al Brasil y pidieron refugio político en el 2003, a días de ser sometidos a juicio político por el secuestro de Maria Edith Bordón de Debernardi, quien fue liberada luego de un pago de rescate de US$ 1 millón.