Mañana termina cuatro años de espera; después de que Mario Goetze marcara el gol y que llevó después poner la cuarta estrella en la camiseta de Alemania.

Rusia y Arabia Saudí tendrán la ocasión de salir primero para inaugurar otra carrera de velocidad y resistencia, entre otras 30 selecciones en procura de llevarse la preciada Copa Mundial de la FIFA.

Ninguno de los dos rivales llega a este encuentro en un buen momento. Rusia no ha conocido la victoria en los últimos siete encuentros amistosos que ha disputado desde que se impuso a la República de Corea en octubre.

Por su parte, los saudíes han perdido tres amistosos seguidos, aunque, en su descargo, se han visto las caras con tres rivales de peso: Italia, Perú y Alemania, la defensora del título.

Tanto Rusia como Arabia Saudita confiarán en llevarse la victoria del estadio Luzhniki y romper la mala raya que están trayendo.

Rusia no ha ganado ni un solo partido en un Mundial desde 2002, y el último triunfo de Arabia Saudí en una fase final se produjo en Estados Unidos 1994.

Otro dato curioso, es que ninguna selección anfitriona ha caído derrotada en los partidos inaugurales del Mundial, que han arrojado un registro de seis victorias y tres empates para los conjuntos locales.

Rusia, además, ha estado ya en el lugar de los saudíes, pues se enfrentó (bajo la bandera de la Unión Soviética) al equipo anfitrión en el primer encuentro de México 1970, saldado con empate 0-0.

Estadio Luzhniki

El principal estadio de Rusia 2018 se construyó originalmente para albergar la primera Spartakiad nacional de verano en 1956. Desde entonces, este gran recinto deportivo ha puesto el escenario a multitud de grandes certámenes deportivos y actos culturales, incluidos los Juegos Olímpicos de 1980, los campeonatos del mundo de hockey sobre hielo, competiciones de atletismo y de rugby, y conciertos de algunos de los artistas más importantes del mundo.

No obstante, el fútbol ha figurado siempre de forma prominente en este estadio, donde se han disputado más de 3.000 partidos. En el Luzhniki, la selección nacional de Rusia ha jugado la mayoría de sus partidos como local.

El estadio ha albergado las finales de las dos grandes competiciones del fútbol de clubes europeo: la final de la Copa de la UEFA de 1999 (llamada actualmente Europa League), en la que el Parma italiano se impuso por 3-0 al Olympique de Marsella francés, y la final de la Liga de Campeones de la UEFA de 2008, cuando, bajo una lluvia torrencial y ante 74.000 espectadores, el Manchester United derrotó al también inglés Chelsea en una agónica tanda de penales.

De 78.000 pasó a 80.000 localidades

Las obras de reconstrucción del Luzhniki para Rusia 2018 empezaron en 2013. Uno de los aspectos básicos del proyecto pasó por conservar la fachada histórica del estadio, que se convirtió en una de las señas de identidad más reconocibles de Moscú. En su interior, el estadio se renovó completamente: se eliminaron la pista de atletismo, las gradas se desplazaron para que queden más cerca del terreno de juego y recibió una forma rectangular. La capacidad del estadio se incrementó de 78.000 a 80.000 localidades.