Cecilia Kang

Washington

El 17 de abril, el presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por su sigla en inglés) anunció que por razones de seguridad se iba a oponer a la solicitud que presentó China Mobile para ofrecer servicios de telefonía celular a los estadounidenses, con lo cual hundió las posibilidades de la empresa de entrar en el mercado de Estados Unidos.

“Es evidente que la solicitud que presentó China Mobile para ofrecer servicios de telecomunicaciones en nuestro país implica riesgos sustanciales y graves a la seguridad nacional y el cumplimiento de la ley”, mencionó en un comunicado Ajit Pai, el presidente de la comisión.

VOTACIÓN EN MAYO

Pai señaló que la comisión va a someter a votación la propuesta en mayo. El voto de Pai, quien es republicano, ejerce una influencia tremenda porque su partido tiene tres de los cinco lugares en la comisión.

El rechazo escaló la batalla de Estados Unidos en contra de la influencia en constante expansión de China en la industria tecnológica y de telecomunicaciones. El gobierno de Trump ha dirigido sus esfuerzos con mayor intensidad contra Huawei, la empresa de equipos de telecomunicaciones más grande de China. La Casa Blanca ha acusado a Huawei de ser un arma que el gobierno chino puede utilizar para espiar o sabotear las redes de comunicaciones. Huawei ha negado las acusaciones con vehemencia.

El gobierno estadounidense no ha permitido que Huawei venda en Estados Unidos equipo para la próxima generación de tecnología celular, conocida como 5G. Sin embargo, el esfuerzo del gobierno para persuadir a otros países de que no utilicen los equipos de Huawei se ha topado con resistencia en muchos lugares.

RED VULNERABLE AL HACKEO

En 2011, China Mobile, uno de los proveedores de telefonía celular más grandes del mundo, solicitó una licencia para conectar llamadas entre Estados Unidos y otras naciones. La empresa no buscaba ofrecer un servicio de telefonía celular a nivel nacional y competir en ese país con negocios como AT&T y Verizon.

Sin embargo, la capacidad de China Mobile de conectar llamadas entre los estadounidenses y otros sitios en el extranjero preocupó a la FCC. Esas llamadas podían ser interceptadas con fines de vigilancia y hacer que la red doméstica se volviera vulnerable al hackeo y a otros riesgos, comentó un alto funcionario en una llamada con reporteros.

Pai señaló que había rechazado la solicitud después de una revisión interna, y tras una recomendación del Departamento de Comercio el año pasado de rechazar los planes de China Mobile por el peligro potencial de espionaje, hackeo y otros riesgos de seguridad. China Mobile USA, una corporación de Delaware que en esencia está bajo el control del gobierno chino, presentó la solicitud, según la FCC.