Por Pablo Alfredo Herken Krauer

Analista de la economía

Email: pherken@gmail.com

Desde finales de abril pasado el precio del dólar en los mercados de nuestra economía –su cotización en guaraníes– ha subido en 6% o unos 400 guaraníes al tocar el lunes 13 de julio montos récords que varían en los distintos puntos de cambio y por diversas clases de operaciones para la venta: Guaraníes 6.820, 6.902, 6.920, 6.935 y más. Específicamente, en tiempos de cuarentena, el comportamiento global no se aparta de la tendencia anteriormente dibujada: aumentó 5%. En el primer trimestre 2020 cuando aún “salía el sol en un hermoso día” el precio del dólar solo se encareció 1,7% con respecto al cierre del 2019. Es a partir del oscurecimiento de la pandemia y del dañino contagio económico por el aislamiento que el precio de la moneda norteamericana experimenta una suba mensual paulatina: 2,5% en mayo y 2,3% en junio. A lo que hay que sumarle el 1,2% de aumento en julio, con el lunes anterior como barrera temporal de nuestros cálculos.

Preguntas: ¿Es mucha, importante, preocupante la tendencia al alza del precio del dólar? El zapato no le aprieta a cada uno de manera igual. Cada uno con lo suyo. No es mucha, importante ni preocupante. Desde una perspectiva general la tendencia alcista sin saltos bruscos y “suavizada” hasta cierto punto por el Banco Central del Paraguay (BCP) con la venta de dólares (723 millones de dólares en el primer semestre 2020) en los mercados de parte de sus reservas – de manera responsable y no populista (hacer retroceder artificialmente a las fuerzas del mercado), no es mucha, importante ni preocupante. Fenómeno parecido lo vivimos en el 2018 y en el 2019 y la casa no se desestabilizó. El BCP vendió unos 2.570 millones de dólares en esos años para “aplanar” la curva y la economía no se desequilibró. Muy por el contrario, la estabilidad cambiaria –que no significa que el precio del dólar no suba– ayudó a amortiguar los golpes internos y externos que nuestra economía comenzó a recibir desde junio del 2018. En el 2018 el dólar se encareció 6,8% (376 guaraníes) y en el 2019 su precio subió 8,4% (500 guaraníes).

Todavía hay estúpidos más por propia y genuina estupidez que por ignorancia que despotrican contra “la buena macroeconomía paraguaya” porque no aporta nada a la salud, la educación, la seguridad. Mi función (BCP) es poner una mesa sólida, fuerte y asegurar su estabilidad, “en el tiempo con más tiempo”. Sobre esa mesa poner los platos de salud, educación y seguridad ya es responsabilidad del Estado, Gobierno, partidos políticos, ciudadanía. Pero no faltan los paraguayos cretinos (Dr. Cecilio Báez) e idiotas (Dr. Francia) que quieren sacar alguna que otra pata a la mesa para “servir a la gente”. Y no pocos de los hijos de Báez y Francia son “cultísimos”, políticos, dirigentes, comunicadores.

No hay que asustarse por dicha tendencia “aplanada” alcista, pero, en economía siempre hay riesgos, y compete a cada uno en libertad tomar la decisión que mejor le parezca. Por la incertidumbre hay mucha gente que “no gasta” aunque pueda y decide ahorrar, en guaraníes o en dólares. La economía caería este año -5% (lo peor oficialmente en 70 años). En el primer semestre 2020 las exportaciones totales de mercaderías cayeron -19,5% o menos 1.245 millones de dólares con respecto al primer semestre del 2019. Solo en el caso de las reexportaciones la disminución fue del -48% o menos 778 millones de dólares. Y son las exportaciones las que “producen” dólares. Por el lado de las importaciones el bajón fue del -17,7% o menos 998 millones. Uno diría que estos comportamientos paralelos similares deben equilibrar la balanza. Ayudan, pero los tiempos de “vender” y “comprar” son distintos. En mayo-junio las importaciones fueron más dinámicas que las exportaciones, lo que explica la mejor recaudación de impuestos en las aduanas. Con una cuarentena más flexible mayor será la importación, y la demanda de dólares. No debemos olvidar que en el primer cuatrimestre 2020 (enero-abril) las remesas (dinero enviado por nuestros compatriotas en el exterior) cayeron 25% o casi 45 millones de dólares menos con respecto a igual período del 2019. Entre 126 y 167 millones de dólares podrían caer este año las remesas con respecto al monto ingresado en el 2019: 555 millones de dólares. Una recuperación determinada en Brasil y Argentina podría apoyar el “aplanar” en la suba del precio del dólar. De la mano de una crisis mundial no agudizada al caer los muros de la cuarentena. A todo lo dicho anteriormente, agreguen lo que hace el Gobierno y cómo lo hace. La incertidumbre no va a desaparecer. Ayuda y mucho a no vivir las peores de ella si el Gobierno es creíble y confiable. No perfecto. El precio del dólar es al fin y al cabo un resultado de todos estos factores. Colabora extraordinariamente tener un BCP con reservas. Ni la incertidumbre ni el precio del dólar se controlan por decreto. Was gesagt werden muss, muss gesagt werden. Duele decirlo, pero hay que decirlo. DDPHQD

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