Nueva Delhi, India | AFP.

La partición de India, hace justo 70 años, provocó una de las mayores migraciones de la Historia moderna, con habitantes que hallaron refugio en antiguos mausoleos o fuertes, transformados en campamentos de refugiados.

Más de 15 millones de personas se vieron obligadas al éxodo con el trazado de las nuevas fronteras luego de la independencia de India en 1947, hasta entonces colonia británica. Los musulmanes emigraron hacia lo que se llamaría Pakistán, los hindúes y los sijs fueron en la dirección opuesta.

Al menos un millón de personas murió en esta migración. Los otros hallaron refugio en campamentos insalubres, en ciudades sobrepobladas, con carencias de todo tipo, saqueos y violencia.

En Nueva Delhi decenas de miles de musulmanes se refugiaron detrás de los muros de la tumba de Humayun, del siglo XVI, a la espera de huir hacia Pakistán.

En los jardines del complejo que rodean el espectacular mausoleo inspirado del Taj Majal se montaron carpas. Por la ausencia de aseos, las fuentes terminaron "tan llenas de excrementos humanos que tuvieron que ser rellenadas con arena", escribe la historiadora Yasmin Khan en su libro "La Gran Partición".

Nueva Delhi terminó rápidamente con un tercio de su habitantes constituido por refugiados que llegaban de todo el país, a pie, en tren o en carro tirado por caballos.

El fuerte Purana Qila se transformó en uno de los campamentos de carpas de refugiados más grandes.

El prestigioso Khalsa College terminó invadido por la comunidad sij.

La imágenes de esos campamentos de refugiados están conservadas en los Archivos de la Partición de 1947.

En Amritsar, en el norte de India, un nuevo museo lanzó el trabajo de digitalización de los archivos de ese periodo.

Pero en Nueva Delhi no hay ningún memorial o placa que recuerde esa página sombría de la Historia del país que el martes celebra sus 70 años.