Cabo Cañaveral, Estados Unidos. AFP.

El cohete más poderoso del mundo, el Falcon Heavy de SpaceX, despegó de la plataforma de lanzamiento el martes en su muy esperado vuelo de prueba, con el coche Tesla rojo del magnate Elon Musk a bordo, hacia una órbita cer­cana a Marte.

Gritos y vítores estallaron en la base de Cabo Cañaveral, Florida, cuando el enorme cohete encendió sus 27 moto­res y retumbó en el cielo azul sobre la misma plataforma de lanzamiento de la NASA que sirvió como base para las misiones estadounidenses a la Luna hace cuatro décadas.

El despegue se hizo tras dos postergaciones del lanza­miento debido a los fuer­tes vientos. Lo que comenzó como un día despejado en el centro de Florida, en el sur de EEUU, con un 90% de condiciones meteorológicas favorables, dio paso a fuer­tes vientos que obligaron a postergar dos veces el des­pegue, la última a las 15:45 (20:45 GMT), solo 15 minu­tos antes de que se cierre esa ventana por el día.

"Secuencia automática de lanzamiento iniciada para el despegue a las 3:45", escribió en Twitter el magnate Elon Musk, funda­dor y jefe de SpaceX, cuando miles de ojos estaban pues­tos en la imagen que iba a transmitir en directo el gran evento desde Cabo Cañave­ral. Si el intento del martes fracasaba totalmente, se iba a abrir otra ventana el miér­coles.

SpaceX, que ya ha reducido significativamente los cos­tos y revolucionado el eco­sistema de los lanzamien­tos espaciales al lograr regresar sus lanzadores a la Tierra, e incluso al mar, quiere ahora inaugurar una nueva era en la conquista del espacio. Musk, inventor e inversor de proyectos de ingeniería, decidió poner como tripulación del Fal­con Heavy a un maniquí con un traje espacial al volante de un coche eléctrico rojo de Tesla, su otra empresa emblemática.

EL COCHE DE MUSK VA HACIA EL INFINITO

"Me encanta la idea de un coche yendo hacia el infinito en el espacio y que puede ser descubierto por una raza extrate­rrestre en millones de años", había imaginado el año pasado Musk, que aspira ni más ni menos que a colonizar Marte. Spa­ceX dijo que "cuando Falcon Heavy se eleve, será el cohete actualmente operativo más poderoso del mundo".

Al despe­gar tras encenderse sus 27 motores Merlin para generar un empuje de más de 2.500 toneladas –el equivalente a 18 Boeing 747 verticalmente– este conjunto de tres Falcon 9 no apuntará directamente a Marte.

El destino de este vuelo es el espacio profundo, a una distancia aproximadamente equivalente a la que hay de Marte al Sol, y ahí la nave se pondrá en órbita des­pués de que los tres lanzadores hayan emprendido su regreso al continente. Esto es, claro está, si el cohete no sufre ningún problema técnico.