Nace en el Amazonas, es muy parecido a la uva pero se diferencia en tamaño, color y sabor. ¿Por qué esta fruta brasileña causará furor todo el verano?

Por: Micaela Cattáneo

La primera vez que probé açai (su nombre en portugués) fue en Foz de Iguaçu (Brasil). Un amigo paraguayo que vive en la ciudad me lo había recomendado, comentándome que el helado de esta fruta es súperpopular en la zona. Y de hecho, lo es en todo el vecino país. El açai nace y crece en la selva amazónica brasileña, especialmente, en sus regiones húmedas, cerca de los ríos, en los bosques donde más llueve.

Según lo escribe la historia, el fruto fue descubrimiento de los indígenas del Amazonas, quienes lo adoptaron como uno de los alimentos básicos de su dieta diaria y como medicamento natural para tratar enfermedades de la piel o curar problemas digestivos. El árbol responsable de darle vida es el Açaizero, una palmera alta, delgada y un tanto curvada, que se desarrolla únicamente al norte de Sudamérica.

El açai tiene un aspecto similar al de una uva -por su color-, sólo que es un poco más grande y oscuro. Degustarlo por primera vez es un territorio de sabores totalmente desconocido, aunque muchos le atribuyen un gusto parecido al del chocolate y la frambuesa, por sus toques dulces. La impresión al probarlo -sea en jugo o helado- es rara, porque su textura es pastosa, pero no por eso menos rica.

Ahora bien, es casi imposible conocer al fruto en sí, comerlo como tal; ya que sus compuestos no duran más de dos días -una vez extraidos- porque se estropean rápidamente. Entonces, ¿cómo se lo exporta? Se congela su pulpa y así llega a cualquier destino del mundo. Eso sí, algunos locales paraguayos que utilizan açai para sus preparaciones (de los cuales hablaré más adelante), aseguran que utilizan el helado del fruto tanto para el jugo, como para el postre por excelencia: la camadinha.

La camadinha, además de helado de açai, tiene frutas (banana, frutilla, kiwi, entre otras), leche condensada, granola o cereales -opcional- y leche en polvo. Sí, no leyeron mal, leche en polvo. Y no es que tenga una gran cantidad, pero al mezclarse con los demás ingredientes, esta se vuelve casi imperceptible. Es más, hace que el sorbete del fruto adquiera otra textura, como más arenosa, pero igualmente deliciosa.

En Brasil, la consumen a cualquier hora del día y acompañada, ocasionalmente, de un pan de queso relleno de pollo. Una combinación extraña que, al cruzar la frontera, se vende como agua. Es normal tenerle miedo al fruto, o a las recetas que preparan con él. Sobre todo la primera vez, por las diferentes anécdotas -buenas o malas- que se escuchan de los que ya lo degustaron. Sólo es cuestión de acostumbrarse al nuevo sabor.

Así como todas las frutas ya conocidas, el açai cuenta con una larga lista de beneficios. En primer lugar, posee un efecto antioxidante, probablemente, el triple que una uva, por ende, combate contra los radicales libres que provocan el envejecimiento. “Por otro lado, ayuda a cuidarnos del cáncer y a proteger el sistema inmune”, explica la nutricionista Adriana Vargas.

Gracias a su contenido de antocianinas y esteroles, los niveles altos de colesterol, disminuyen; asimismo, al estar compuesto de fibra natural, previene el estreñimiento, y su poco aporte de calorías, la convierte en la fruta ideal para dietas balanceadas, de descenso de peso.
¿Dónde lo probamos, en Asunción?
En Ciudad del Este, consumir açai parece ser una actividad casi obligatoria. Y es que hay incontables locales dedicados, exclusivamente, a la preparación de recetas a base del fruto, unas mejores que otras. En la capital del país empezó a escucharse sobre el mismo el año pasado y, a la fecha de hoy, son tres las tiendas que proponen probarlo, en sus diferentes formas y presentaciones.

Quiero Fruta
Cuando sobre las calles Quesada y Charles de Gaulle, se alzó el cartel del local, muy pocos sabían que el negocio de jugos por excelencia del Este del país, llegaba con una propuesta que sumaría más seguidores de los que ya tenía en la frontera: la camadinha. Este postre hecho a base de açai se promocionó de boca en boca, ya no había que recorrer más de 300 kilómetros para darse el gusto. Asunción la estaba recibiendo y de la mejor manera.

Empezó a ser la opción preferida de las mañanas y las tardes calurosas, y triunfó con los mismos ingredientes con los que es consumida en Brasil. Pero, con la opción de sacar algunos para disfrutar más de otros. El precio del vaso de camadinha más chico es de G. 14.000, aunque hay propuestas más grandes para los apaixonados de la fruta.

Dentro de su variedad de jugos, el de açai también está incluido. Y así como puede consumirse sólo, bien frío, es posible mezclarlo con otros sabores. Es más, lo recomiendan en caso de ser la primera vez que se conocerá el gusto del fruto. El de Quesada y Charles de Gaulle no es el único Quiero Fruta de Asunción; ya que hay sucursales en el centro, frente a Mburuvicha Róga y, próximamente, en Perú casi España.

Probá
Apareció de la noche a la mañana sobre Senador Long casi España (Carmelitas). Era el local que desde el Este del país llegaba a Asunción para ofrecer sus recetas personalizadas a base de
açai. A diferencia de otras camadinhas, su açai tradicional -como prefieren llamarlo- lleva un ingrediente particular que lo hace único: los flocos (copos) de arroz.

De la misma forma, agregan este componente a sus helados de açai con mousse de frutilla y/o mburucuyá; tentaciones que -en la frontera- ya son un vicio. Para ambos casos, cuentan con tres presentaciones: la de 330 ml (G. 15.000), la de 400 ml (G. 18.000) y la de 500 ml (G. 20.000).

Tropical Brasil
Helado, helado y más helado de
açai. Sobre Lillo casi Capitán Mota, esta heladería hace de las suyas cuando de brindar experiencias exquisitas del fruto brasileño se trata. Para el día a día, recomiendan lo que ya es tradición en el país de Pelé: tomar el jugo de açai con guaraná, para una dosis de energía.

Sin embargo, en Tropical Brasil son expertos en hacer de la fruta el mejor helado, el cual puede combinarse con otras como banana y frutilla o cereales, leche condensada y hasta chocolates en trozos pequeños. Su pote de 550 ml es el más solicitado; ya que es el que está más cargado de açai, en comparación a otros ingredientes. A partir de G. 15.000 se pueden encontrar opciones para refrescarse con este fruto dulce. ¿Te animás?