¿El buen gusto por el arte y la moda puede ser hereditario? Repasamos algunas madres e hijas mediáticas que confirman que, a veces, esta cualidad se lleva en la sangre.

Por: Matías Irala

¿Chicas materiales?

Ser hija de Madonna es una carga biológica que hay que saber sobrellevar. Por suerte, la reina del pop y su hija Lola logran complementarse mutuamente; ya que las similitudes no se resumen solo a lo físico sino también a lo artístico. Con solo 13 años de edad, Lourdes (o Lola, como le dice cariñosamente su madre) lanzó su propia línea de ropa a la que bautizó como Material Girl, en honor a los inicios de la cantante. Recientemente, a sus 20 años, protagonizó la campaña de la fragancia de la diseñadora Stella McCartney ¿Suficientes razones para demostrar que el buen gusto se hereda?

Dinastía fashionista

Que tu madre sea Anna Wintour, la editora de moda más famosa del mundo, debería ser suficiente para asegurar un armario que sea la envidia del resto del mundo. Y Bee Shaffer parece haber hecho las tareas en casa por lo que siempre es grato verla en los eventos sociales ataviada por vestidos de Balenciaga o Prada por los cuales ha demostrado gran predilección; además de estar comprometida con Francesco Carrozzini, hijo de otra icónica editora: la recientemente fallecida Franca Sozzani. ¿Qué opina Shaffer del gusto de su madre? "La moda me parece divertida, pero no podría estar todo el tiempo relacionada a ella", ha expresado. Sus inclinaciones están orientadas al entretenimiento, haciendo sutiles apariciones en series como Glee o Late Night.

Pasión ante las cámaras

Meryl Streep es, sin duda, una de las actrices que ha inmortalizado la elegancia a la hora de vestir, convirtiendo su nombre en materia insigne para todo aquel que guste de la simplicidad pero sin restar desenvoltura en la red carpet. ¿Heredaron sus hijas el buen gusto de la madre? Una de ellas, Louisa Gummer Streep, no solo hace justicia al apellido de su madre, sino que demuestra que su pasión por las cámaras va más allá al participar en campañas para marcas como Dior y editoriales para revistas como Vanity Fair y Glamour.

Estilo contradictorio

Jada Pinkett-Smith (actriz, productora, cantante y esposa de Will Smith) es conocida por su impecable gusto a la hora de hacer presentaciones en público. Sus sensuales vestidos, el uso justo de transparencias y una inclinación por los tonos monocromáticos siempre han hecho delatar el buen gusto de la señora Smith en materia de estilo. ¿Heredó esta característica su hija Willow? Sí, pero del lado más irreverente y ecléctico. La joven de 16 años ha sido seleccionada por la marca Chanel para ser embajadora de la marca, un gran logro considerando su edad. Además, la adolescente ha sido objeto de la prensa en numerosas ocasiones debido a su percepción sobre lo que es ser mujer y expresarse, hecho que su madre defiende constantemente en redes: "Yo dejo que mis hijos opinen sin restricciones", aseguró Jada en varias oportunidades.

Madre e hija influencers

¿Quién no ha escuchado a estas alturas el apellido de las Kardashian? Kris Jenner es una influyente celebrity que ha cosechado éxito en el show bussiness gracias a sus apariciones en series de televisión y presentaciones mediáticas. Su hija, Kendall Jenner, ha llegado al podio logrando protagonizar más de siete portadas de Vogue, además de ser una gran referente en materia de redes sociales y ser parte de los majestuosos desfiles de Chanel. ¿Cómo logró todo esto la joven Kendall? Definitivamente, gracias a que se consiguió la mejor manager de todas: su propia madre.

Singularidad genética

Si tu madre es una gran cantante y actriz, que tiene la particularidad de actuar y haber estado casada con uno de los actores de más renombre en Hollywood, ¿qué harías? Simplemente, dejar que todo siga su curso o, al menos, esa es la lección que toma Lilly-Rose Depp de su madre, Vanessa Paradis. La joven de 17 años ha protagonizado numerosas campañas de moda, referente de la generación millenial y con casi tres millones de seguidores en Instagram, con su corta edad suma numerosos méritos, como haber logrado algunas nominaciones en materia actoral o posar al lado del mismísimo Karl Lagerfeld para la portada de la edición francesa de la Vogue, desafiando los conceptos tradicionales de la alta costura. ¿Estará Vanessa orgullosa de su hija? Definitivamente, sí.

Futuro prometedor

Kate Moss es un ícono transgresor a todos los niveles. Fiel a su estilo rebelde, es dueña de una belleza atemporal que sigue cosechando éxitos a pesar del paso del tiempo. Su hija, Lila Grace Moss, parece estar totalmente influenciada por su madre, pues hace unos días salió a la luz su primera campaña para la marca The Braid Bar, la cual protagoniza con 14 años, misma edad en la que Kate era descubierta e iniciaba su carrera en el modelaje. Si a esto sumamos que la progenitora es dueña de la agencia que la representa, podemos animarnos a afirmar que el éxito de la joven estás asegurado. "Lila está obsesionada con el maquillaje", reveló Moss en varias oportunidades demostrando que sigue de cerca los gustos de su hija. ¿Logrará la trascendencia de su predecesora? Solo el tiempo dirá.