Sonia Muñoz, consi­derada parte inte­grante de la logística del autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), se dio por detenida ayer en el Palacio de Justicia de la ciu­dad de Concepción. La mujer fue identificada como miem­bro del grupo criminal y está procesada por el secuestro del ganadero Luis Lindstron, ocurrido en el 2008.

Lindstron fue llevado por la banda armada en julio del 2008, de una estancia ubi­cada en Kurusu de Hierro. Fue liberado el 12 de setiem­bre de ese mismo año, tras el pago de 130.000 dólares en concepto de rescate.

Cabe mencionar que dos mujeres fueron condenadas en el 2015 por el caso del ex intendente de Tacuatí. Se trata de Rumilda Giménez, quien fue condenada a cuatro años y medio de cárcel, mien­tras que Juana Bernal Maíz, a cuatro años, por asociación criminal.

Ambas apoyaban logística­mente en la clandestinidad a los miembros de la banda EPP, según la sentencia que había sido firmada por los miem­bros del Tribunal, Teresita Fleitas, (presidenta) Richard Alarcón y Óscar Cantero.

De acuerdo a la conclusión de los investigadores las mujeres han contribuido a sostener al grupo criminal porque le pro­veyó de logística suficiente por lo que deberían cumplir la pena privativa de libertad en la penitenciaría de Con­cepción.

Luis Lindstron, posterior­mente, fue emboscado y ulti­mado por los mismos que lo mantuvieron en cautiverio. El hecho ocurrió en mayo del 2013. Su camioneta recibió varios balazos de armas auto­máticas desde ambos lados. Es decir, se registran disparos tanto del lado del conductor como del acompañante.

Aún así el cuerpo de Linds­tron fue hallado a metros de dónde quedó su vehículo estampado contra un árbol, donde nuevamente recibió disparos para acabar con su vida. Lindstron murió solo, porque a pesar de los antece­dentes, nunca quiso contar con un custodio. Según sus cerca­nos, para no exponer a terce­ros a posibles atentados que podrían darse por entonces.