En Paraguay, de cada 100 mujeres, 36 son agredidas por su pareja al menos una vez en su relación, según el resumen ejecutivo de "Los costos-país de la violencia contra las mujeres en Paraguay", un estudio que llevó dos años de realización y que fue hecho gracias al aporte de la agencia Cooperación Alemana al Desarrollo (GIZ) a pedido del Ministerio de la Mujer.

Se trata del primer estudio en el mundo que calcula los costos que genera la violencia para toda la sociedad. La investigación revela que la violencia sexual y física se da más en las áreas rurales, mientras que en las zonas urbanas predomina la violencia psicológica y económica, aunque en términos globales hay más violencia en las áreas urbanas que rurales.

Es así que la violencia contra las mujeres representa un costo individual para la mujer de un 1,9% de gastos para la atención en salud, el 31,1% de pérdida de oportunidad de ingreso. En cuanto a términos de hogar, el costo del tiempo de cuidado perdido representa el 2,5% y el 0,4% de gastos para la salud de sus hijos.

Sin embargo, los costos no solo son personales, sino además comunitarios y a nivel gubernamental. Se estima que los costos directos en salud por las mujeres violentadas por sus parejas representa el 4,2%, alrededor de US$ 66.434.680, y el 8,1% de ingresos fiscales por renta perdidos, que representa US$ 128.671.818.

El estudio nacional estima que las empresas están perdiendo casi US$ 600 millones al año, según Arístides Vara, encargado de la investigación. Indicó que en cualquier escenario que se ha medido el impacto de la violencia, este tiene enormes costos y el país pierde 5,12% del PIB, lo que representa US$ 1.450 millones al año, indicó.

"Cada trabajadora agredida por su pareja pierde la productividad de casi un mes al año. Las mujeres pierden el 24% de sus ingresos al año producto de la violencia, mientras que las mujeres que tienen microempresas pierden el 31,1% de sus ventas", indicó.

La ministra de la Mujer, Ana María Baiardi, dijo que gracias a este estudio se puede conocer cuánto deja de percibir la mujer al ser víctima de su pareja o ex pareja. La secretaria de Estado recordó que la violencia psicológica es la antesala de la violencia física, por lo que insistió en la importancia de la educación desde temprana edad.

"Las mayores víctimas de la violencia intrafamiliar son los niños porque ellos ven y perpetúan la violencia. El ser humano no nace violento, lo aprendemos", manifestó al tiempo de indicar que se tiene que cambiar la forma de ver la violencia psicológica.